A veces llega un momento en el que aparecen varias informaciones aparentemente inconexas que pasan desapercibidas hasta que de alguna forma encajan y acaban formando una imagen mucho más clara.

En el post en el que explicaba que Grecia no nos debe 26.000 millones y que el dinero de los rescates no habían ido destinados a pagar funcionarios encontré un comentario de una persona que no está de acuerdo porque estimaba que el dinero iba mayoritariamente a los bolsillos de los ciudadanos y muy poco a la casta y para demostrarlo tiraba del caso de España y me llevaba al origen de la situación para concluir :

En España se gastan unos 400.000 millones de euros en las administraciones públicas: más de 100.000 van a pensiones, otro tanto a sueldos de personal. 


Por tanto, la burbuja de la construcción financiada por la banca permitía pagar esos sueldos y pensiones. La recapitalización se puede ver como que el Estado asume a "posteriori" un gasto que era insostenible en su momento. 


De igual manera, la deuda pública se gasta también en pagar sueldos, subvenciones, inversiones en infraestructura... Por tanto, también vale para el gasto corriente de la administración.

Supongamos que el 20% del dinero público ha sido robado/malgastado entre políticos, banca y grandes empresarios (y ya me parece mucho). El otro 80% ha ido a parar al bolsillo de funcionarios, pensionistas, subvenciones, o sueldos de los currantes que trabajaban en las constructoras de los AVEs, ciudades de la cultura, autopistas y demás, o de otros trabajadores de establecimientos donde los anteriores compraban su ropa, cenaban, iban de vacaciones o compraban sus coches.”

 

Este comentario no se refiere a lo que yo exponía en el post; El dinero del rescate iba para recapitalizar bancos y evitar que  Grecia entrase en Default y por tanto a pagar a los tenedores de deuda pública. Las pensiones y los sueldos a partir del rescate se tuvieron que pagar con el presupuesto (sin deuda) y con superávit primario. Si nos damos cuenta es exactamente lo que habría que hacer en una situación de default sin acceso a los mercados. El rescate parece que sólo cambia tres cosas: se da dinero para recapitalizar bancos, se da dinero para afrontar los pagos de deudas anteriores y se imponen reformas.

El comentario se refiere al origen de la deuda y, por tanto, a un punto anterior a los rescates pero, precisamente por esto, tiene una gran importancia. Y, en particular, me gustaría relacionarlo con una de las primeras medidas que ha anunciado Grecia. Me refiero concretamente a la readmisión de las limpiadoras. Si vamos al pasado, debemos entender que la deuda se ha originado con las limpiadoras y, por tanto, que su despido era una parte fundamental para reducir costes.

Ahora espero que me sigan en un primer punto del comentario: “En España se gastan unos 400.000 millones de euros en las administraciones públicas: más de 100.000 van a pensiones, otro tanto a sueldos de personal” 

Si nos damos cuenta, tenemos un ligero olvido perpetuo que curiosamente aparece en una noticia de “el confidencial” a cuenta de un análisis de la Comisión Nacional del Mercado y Competencia en el que aprecia un sobrecoste del 25% en los 194.000 millones de euros que cada año se licitan en España. Es decir, tenemos 200.000 millones de gasto de los que nunca hablamos, a pesar de que existen unos cuantos indicios que permiten deducir que no deberíamos olvidar.

Es fácil entender que tenemos, por un lado, 48.000 millones de euros que representan la diferencia entre la situación actual y una situación en la que tendríamos unos concursos con la máxima eficiencia. La corrupción política está en estos 48.000 millones, pero estos 48.000 millones son la suma de más cosas, ya que no toda ineficiencia es corrupción.

Pero podemos asumir que vamos a lograr la máxima eficiencia en la contratación pública, lo que nos dejaría con un gasto de 150.000 millones al año para servicios diversos. En este paquete está la inmensa mayoría de servicios de limpieza de las administraciones públicas, entre otros muchos.

Será legítimo pensar que un gobierno ha de decidir si limpiar las instalaciones del gobierno con sus propias limpiadoras o contratar los servicios de una empresa mediante una licitación. El comentario dice lo que en principio parece obvio; el dinero en los contratos va a los currantes de las concesionarias. Sin embargo, si miramos las cuentas de cualquiera vemos que existe un cierto desfase; por ejemplo, en las cuentas de ACS en 2013 aparece una cifra de negocio de 38.000 millones de euros (ni todo concesiones, ni todo en España) y ACS tiene unos costes de personal de 8.339 millones de euros.

Para afrontar la crítica de la falta de representatividad aclaro que tengo pendiente un estudio más en profundidad con muchos más datos;  pero los datos son suficientemente elocuentes y no estamos hablando de un problema de millón arriba/millón abajo. En un momento en el que la eficiencia (medida como los euros obtenidos en función de euro invertido en mano de obra) es una obsesión, el resultado se muestra mejor.

Las conclusiones son claras; mediante la contratación a estas grandes empresas es completamente falso entender que el dinero va a los “currantes”, sino que una grandísima parte va a otros bolsillos. Es posible que gracias a menores sueldos, una gran concesionaria pueda tener menos costes para limpiar un edificio público que la propia administración, sin embargo  debemos tener en cuenta que la comparación que debemos hacer es la contratación directa de limpiadoras o la contratación directa a una empresa y los precios que nos costarían ambos y con eso decidir.

Ahora bien, ¿Qué ocurre si el cálculo sale que es más barato para la administración tener limpiadoras que contratar la limpieza?  Sencillo; desde el punto de vista de la austeridad, la decisión será obvia pero entrará en conflicto directo con otro punto importante. Si contratamos limpiadoras no se genera negocio para las grandes concesionarias, de tal forma que estas no podrán pagar los créditos y se desplomarán en bolsa, de tal forma que sus accionistas se verán perjudicados y como estos son planes de pensiones y fondos de inversión de otros países, pues estaríamos ocasionando un coste increíble a los ciudadanos de otros países. Y si se entiende esto, se entiende perfectamente cómo y a donde se va el dinero.

Es así de simple. ¿Va a discutir alguien sobre las limpiadoras de Grecia a contratar? No tendría el mayor sentido, ya que se usa la deuda que se genera con estas cosas (porque asumimos que los sobrecostes están detrás de la deuda) para conseguir estas reformas que se llaman oportunidad de negocio. Si de verdad queremos la austeridad nos preocuparíamos algo más de cómo conseguir que el estado ahorre y no tanto de conseguir que el estado de oportunidades de negocios para unos cuantos inversores que necesitan rendimientos.

Y todo esto sin contar otras cosas más excepcionales que nos están; los famosos aeropuertos sin aviones, las ciudades de cultura, las autopistas de peaje a precio de hora que tenemos que rescatar.

A ver si entendemos que 50.000 millones anuales de aquí, 5.000 millones de pufo de autopistas, 1.500 de Castor, 50.000 millones en rescates de banca, unos cuantos miles de millones más de allá en impuestos negativos que paga el estado a la banca que no necesitó ayuda del otro lado y un pico más en los intereses de todo esto acaba generando cierta deuda.

Y lo peor es que además todo este cachondeo se cubre con impuestos indirectos (los más regresivos pero que son los que tienen mayor capacidad recaudadora), a la vez que todo se fía a la mejora de la eficiencia a base de reducir personal, mientras se introducen tasas (¿no se pregunta nadie por las tasas crecientes sobre la recogida de basuras y tratamientos de residuos?) y copagos crecientes para sostener todo este negocio.

Luego nos sorprendemos de que exista una deuda insostenible, de un modelo de bajo valor añadido, de las desigualdades sociales, del malestar de la sociedad y de que se pretendan locuras como las de hacer auditorias de la deuda. Yo expliqué en su momento que dejar de pagar la deuda ilegitima no es posible (no hay forma de distinguir la deuda legitima de la ilegitima), pero me gustaría escuchar un argumento para negar la necesidad de una auditoria y un análisis muy profundo de estas cosas.

Y ya que estamos recomiendo leer un post de 2009 donde explicaba esto de forma más breve:

De “la comunidad” a “Aquí no hay quien viva”.

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