El otro día coloqué un post criticando una brillante idea de Juan Ramón Rallo, que no era otra que la de incrementar el nivel de ahorro del sector público y privado, proponiendo a tal efecto unas cuantas medidas que sustentaban este caso general a realizar. Todas las medidas tenían un curioso efecto secundario que era el de buscar favorecer aquellos puntos que benefician a los mercados financieros y empeorar el de las personas.

Uno de los comentarios llamaba la atención sobre las razones por las que precisamente saltaba en este post, a lo que efectivamente reconocía que no era de las peores ideas que tenía. Sin embargo había un motivo, por el que escogí precisamente esta idea, o mejor dicho el planteamiento, para tratar de explicar otra vez un curioso esquema en el que se crea opinión de una forma muy hábil. Evidentemente el primer paso era cuestionar el entorno general que nos mostraba, por las razones que trataré de exponer.

Estas declaraciones de Juan Ramón Rallo, las he sacado de la noticia de El Economista, en la que se hacía eco de unas declaraciones televisivas de esta persona; el titular era muy evidente: “si no se toman determinadas medidas, el euro será insostenible y la única solución es el default”. Y además nos cuenta las medidas que ha tomado Rajoy, o por lo menos critica unas cuantas, (obviando muchas otras), ya que afirma que están dañando a la clase media.

"una política disparatada que persigue el ahorro de las familias y las empresas, este es un camino hacia el abismo". Señala que ahora los impuestos sobre las plusvalías son mayores, se han quitado deducciones, se ha dejado el Impuesto sobre Patrimonio, etc.”

Si nos damos cuenta, cualquiera que escuche o lea su disertación, encontrará de una forma muy clara un argumento de lo que está ocurriendo, todo ello realizado con una habilidad notable. Sin embargo la receta es simple.

Se parte de un diagnóstico de la situación que tenga un punto en el que todos estamos de acuerdo; “se está destrozando la clase media”. Evidentemente nadie puede negar este hecho, refrendado por lo que la mayoría de los ciudadanos está acostumbrado a ver.

Para explicar este fenómeno, se hace la primera trampa; se habla de que esto ocurre porque se está atacando el ahorro de empresas y familias, obviando y saltando una parte importante que es la renta. Si nos damos cuenta, de un plumazo olvida que lo que está destrozando la clase media no es la penalización fiscal del ahorro, ya que la clase media estaba destrozada bastante antes de que se instaurasen estas medidas.  Y la clase media se destroza por un concepto que es la renta disponible, que fue destrozada porque la inmensa mayoría de los ciudadanos, (lo que viene a ser clase media), quedó atrapada durante años, (muchos antes de la explosión de la situación), por un contexto de sueldos contenidos, más especulación salvaje, más unas políticas monetarias ad hoc para los mercados financieros, (para que saliesen de unos cuantos marrones previos), a lo que se añade toda una tendencia a la regresividad fiscal.

Sin embargo, la palabra “ahorro” es muy bonita y no tiene aún implicaciones negativas, (todo se andará si estas personas siguen empeñadas en usar estos artificios dialecticos), y nos sirve para situarnos en un entorno de “buenismo general”. Lo bueno del ahorro es que es deseable por todo el mundo, ¿Quién no quiere ahorrar?. Sin embargo tal aspecto es demasiado general y tiene que buscar una fórmula para concretar.  Los ejemplos son perfectos. Por esta razón nos deja los ejemplos y por supuesto el “etc…” que es el comodín del público. Este “etc…” sirve para protegerse de las críticas. Es decir; si alguien dice que el precio de los combustibles, de la electricidad, las reducciones de las pensiones, las reducciones de sueldos, las bajadas de indemnizaciones de despido, las subidas a los impuestos del trabajo, las subidas de IVA, las subidas de tasas, los medicamentazos y determinadas burbujas de las que  se habla en algunos sitios, también destrozan a la clase media, no tendrá más que decir que todo ello está en el “etc…”, pero sin embargo, el mensaje y los ejemplos elegidos son importantes, porqué el “etc…” no es más que un comodín, mientras las medidas que nos cuenta son el punto importante.

A estas alturas del partido, supongo que habrá que reparar en que lo curioso es que los impuestos a las plusvalías son muy recientes, la imposición de sociedades se ha reducido mediante todo tipo de medidas y debemos recordar que una de las primeras medidas, (que no funcionó por lo visto) fue la eliminación de patrimonio, (que por cierto es hoy inferior al impuesto de patrimonio que existía antes de la eliminación por parte de Zapatero).  Por tanto es más que dudoso que precisamente estas medidas estén detrás del desmoronamiento de la clase media.

Pero una vez enlazada una situación, con unas medidas determinadas, (aunque no tengan demasiado que ver), lo único que falta es la amenaza, que ha de ser también real; en este caso está optando por una amenaza que cada vez es más evidente: default y salida del euro. ¿Por qué?. Pues porque es una amenaza cierta que se está materializando y por tanto se usa. La lástima es que la salida del euro no viene precisamente por no tomar las medidas que está proponiendo, sino precisamente por las que sí está proponiendo.

Hace tiempo que la salida del euro es inevitable, (el default no lo era), pero no es precisamente por las subidas de impuestos al capital, sino por las diferencias entre las situaciones de los ciudadanos de distintos países. En realidad todo es sencillo; si todos los ciudadanos de la UE están en una situación similar, el euro no romperá, (aunque se pueda hundir todo). Mientras esto no ocurra, (y todas las medidas que se proponen empeoran la situación), el euro jamás tendrá posibilidades, (y todo se hundirá).

 

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