CEPSA Y REPSOL, LAS DOS MULTINACIONALES ESPAÑOLAS DEL SECTOR PETROLERO

CEPSA es junto a REPSOL el grupo de las dos grandes petroleras españolas. Resulta curioso un país como España -que no cuenta con petróleo entre sus recursos naturales- tiene varias compañías en este sector operando por varios de países del mundo, dos de ellas entre las mayores del mercado. 


Esta situación es sin duda consecuencia del factor formación y cualificación: el hecho de haber contado con universidades e ingenierías del más alto nivel se acaba manifestando en la economía:  una población capaz de poner en marcha proyectos para extraer, explotar e innovar con los los recursos del planeta en cualquier parte del mundo (un claro ejemplo de la educación como el principal activo que puede tener la economía de un país).


REPSOL (que incluye las marcas Repsol, Campsa y Petronor) es la primera gran industria española del sector petrolífero, y procede de la privatización de la empresa pública que antaño explotaba este mercado en régimen de monopolio. 

El petrolero es un sector que tradicionalmente todos los gobiernos han considerado estratégicos para sus respectivos países, lo cual les ha llevado a crear industrias públicas capaces de dar respuesta a las necesidades de combustible de sus empresas y ciudadanos. 

Una vez privatizadas parcial o totalmente, estas empresas públicas han dado lugar a las grandes multinacionales del sector: REPSOL en España, GALP en Portugal, Eni en Italia, Total Fina en Francia, BP en Reino Unido, etc.


CEPSA, UNA DE LAS GRANDES PETROLERAS PRIVADAS DEL MUNDO


El caso particular de CEPSA es interesante -entre otros motivos- por tratarse de la única gran petrolera europea totalmente privada -junto con la anglo-neerlandesa Royal Dutch Shell- en la cual no han participado las administraciones públicas para su formación, sino que sus orígenes se encuentran en la iniciativa privada.


CEPSA es hoy la segunda gran petrolera española (tras REPSOL) y una de las 15 mayores compañías de Europa en su sector. 

En 2019 generó una cifra de negocio de 21.158 millones de euros, obteniendo un beneficio de 820 millones, y dando empleo a 15.000 trabajadores en todo el mundo.


A nivel mundial CEPSA se sitúa dentro del ranking de las 35 mayores empresas petroleras. Desde hace unos años la petrolera ha dado un giro a su estrategia para diversificar su actividad y convertirse en una compañía de suministro energético (electricidad y gas) además de operar en los sectores petrolero y petroquímico. Es decir, ofrecer una solución global a las necesidades energéticas de los clientes. 


LA ESTRUCTURA Y LOS ACTIVOS DE CEPSA

CEPSA está compuesto por un conglomerado de empresas filiales encargadas de explotar todas las fases de la cadena de valor del petróleo: (1) extracción de petróleo y gas, (2) refino, (3) logística y transporte, (4) comercialización de los derivados del petróleo y (5) energía eléctrica.

La compañía cuenta con tres refinerías de petróleo en España (Tenerife, Cádiz y Huelva) y dos plantas petroquímicas (integradas en las dos refinerías andaluzas), con una capacidad productiva para procesar 26 millones de toneladas de crudo al año, representando el 35% de la capacidad total de España, y en torno al 3% de la europea. 


CEPSA dispone a su vez de una red de 1.700 estaciones de servicio repartidas por toda España, Portugal, Andorra y Gibraltar (sus principales mercados), y de un centro de investigación en Alcalá de Henares (Madrid).

La sede central se encuentra en Madrid, trasladada desde el año 2014 a la emblemática "Torre CEPSA" que fue diseñada por Norman Foster, uno de los rascacielos de Cuatro Torres Business Area.  


LA HISTORIA DE CEPSA


El origen en 1929: traer petróleo de Venezuela a Canarias


CEPSA es una empresa que se constituye en el año 1929 de la mano de varios inversores e ingenieros españoles que deciden adquirir los activos de la sociedad Falcon Oil Corporation ubicada en Venezuela

Esta empresa poseía los derechos sobre el 5% de la producción de petróleo de Lago Oil Corporation en dicho país, siendo el objetivo inicial del negocio el de importar el crudo obtenido en esta explotación y comercializarlo en España

Participaron en el proyecto empresarios e ingenieros como Juan Lliso Moreno o Eduardo Recasens, ambos fundadores de CEPSA, y cuyas familias eran accionistas de referencia de la compañía. 


Otro de los socios estratégicos y financieros con los que contó la puesta en marcha de CEPSA fue el Banco Central (posteriormente Banco Central Hispano y que acabaría integrado en el Santander décadas después), el cual poseía el 10% del capital, y cuyo titular Alfonso Escámez fue también el primer presidente de la petrolera. Contar con el respaldo de un socio financiero resultó fundamental para financiar las grandes inversiones que iba a exigir el negocio.

Otra de las vías de financiación que eligió CEPSA para su constitución fue la salida a bolsa de una buena parte de su capital en 1929.


De esta forma se constituye la sociedad Compañía Española de Petróleos, S.A. (CEPSA) con un capital social de 75 millones de pesetas de la época, distribuido en 1,5 millones de acciones de valor 0,50 euros cada una, de las cuales un % quedaría reservado para inversores de renta variable.


El primer problema legal: el monopolio de CAMPSA

Sin embargo, a nivel legislativo existía una gran restricción en España para que la recién creada compañía pudiera traer el crudo desde Venezuela: por aquel entonces regía en nuestro país la Ley del Monopolio de Petróleos impuesta por Primo de Rivera, la cual prohibía la instalación de cualquier tipo de empresa privada petrolífera en el territorio nacional peninsular.


Es más: esta ley protegía la actividad de CAMPSA (Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos, S.A. que posteriormente se integraría en Repsol) que era la empresa pública encargada en exclusiva de la explotación del negocio petrolífero en la España peninsular.


Es por ello que en 1930 CEPSA decide instalar su primera refinería de petróleo en las islas Canarias (a las que no afectaban las restricciones de la ley monopolística) para dar así salida al crudo traído de Venezuela y poder iniciar la actividad.


De hecho, CEPSA llegaría a jugar un papel muy relevante en el desarrollo económico y social de las islas con el paso del tiempo, siendo una de sus principales industrias.

El emplazamiento inicial fue en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, el cual resultaba especialmente atractivo por su ubicación estratégica: tanto por la posibilidad de eludir el monopolio que afectaba al resto de España, como por el gran tráfico internacional de líneas de navegación que allí convergían, así como por la propia demanda existente en las Canarias (desde hacía años se necesitaba contar con un suministrador directo y regular de petróleo -especialmente para el combustible de los barcos- para no depender del traído de Europa, que en muchas ocasiones contaba con restricciones y recortes).  


Y de esta forma se alcanza un acuerdo con una compañía de transporte marítimo para efectuar la primera expedición de crudo de Venezuela a Canarias en 1930. 


Los primeros clientes

Las primeras producciones obtenidas de la actividad de refino en Canarias fueron vendidas a la propia CAMPSA, al mercado canario y a los buques extranjeros que atracaban en las islas. El petróleo era especialmente demandado como combustible para barcos, y años después lo sería para coches y aviones en la época de despegue de la industria y la sociedad española.

Al poco tiempo se alcanzan acuerdos de suministro también a distribuidoras de petróleo africanas y portuguesas. 

La recién instalada refinería tinerfeña había echado a rodar en 1930, siendo Lliso el primer director de esta planta. 

Durante la primera década de actividad se logra un gran ritmo de crecimiento de las ventas, siendo capaz de cubrir la gran demanda de petróleo existente en toda su zona atlántica de influencia (Canarias, Portugal y norte de África).   


Sin embargo, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939, los fletes para traer el crudo desde Venezuela sufren un incremento superior al 500%. Este hecho pone en grave riesgo la viabilidad del suministro marítimo subcontratado, ante lo cual CEPSA toma la decisión de crear su propia flota de buques que llega a estar compuesta por 4 naves en 1941.


La etapa de crecimiento en los 50 y la fabricación de lubricantes

La actividad presenta una evolución claramente creciente: CEPSA suministra petróleo ya por fin a nuevos clientes de toda España, Portugal, África y otros distribuidores internacionales, hecho que lleva a la empresa a ampliar su refinería de Tenerife en 1950. 

En la década de los 50 la cifra de negocio generada por la compañía se situaría en torno a los 500 millones de euros.

De hecho, en ese mismo año (y siguiendo la tendencia creciente de la industria automovilística y la "motorización" de la sociedad), CEPSA inicia en su refinería la fabricación de lubricantes, dando el primer paso hacia la diversificación de su negocio y convirtiéndose en el primer fabricante español de este producto. 



La puesta en marcha de la segunda refinería de San Roque (Cádiz) y la filial en Portugal

El negocio de CEPSA sigue creciendo, y en la década de los 60 solicita al Gobierno de España permiso para construir en Tarragona (al 50% con CAMPSA) la fábrica de productos asfálticos ASESA, y una segunda refinería de petróleo en San Roque (Cádiz).

España estaba en proceso de cambio y modernización, y las restricciones iniciales por las cuales la empresa monopolística estatal CAMPSA era el único actor permitido en el sector petrolífero estaban desapareciendo. Gracias a este hecho la actividad de CEPSA continúa aumentando por la Península y diversificando sus líneas de negocio. 

Desde sus orígenes (y en gran parte gracias a la ubicación geográfica de su primera refinería y a las restricciones iniciales existentes en la España peninsular) CEPSA ha contado una importante presencia en el mercado portugués, el cual representaba un importante porcentaje de su cifra de negocio. 


Es por ello que en 1964 decide fundar una filiar portuguesa, CEPSA Companhia Portuguesa de Petróleos, Lda. encargada de abastecer y atender al mercado del país vecino.  


A finales de los 60 CEPSA cuenta con dos refinerías y varias sociedades filiales encargadas de la extracción, transporte, refino y comercialización de petróleo, de la fabricación y comercialización de lubricantes, y también de productos asfálticos. 

Por esta época los ingresos de la petrolera española superan los 2.000 millones de euros convirtiéndose en una de las mayores empresas de España.


Los 70: la diversificación hacia la industria petroquímica

El petróleo es una materia prima con infinitas posibilidades por explotar, las cuales van siendo descubiertas a medida que la investigación sobre esta materia avanza. 


CEPSA llevaba años invirtiendo en la investigación de nuevas aplicaciones, y durante la década de los 70 comienza a explotar otra de las grandes áreas relacionadas con el petróleo: la petroquímica, la cual ofrecerá innumerables usos para el gran consumo.


De esta forma se pone en marcha la filial PETRESA, encargada de la producción de detergentes biodegradables, e INTERQUISA, dedicada a la fabricación y comercialización de materia prima para el sector poliéster. 

El sector industrial del gran consumo (fabricantes de detergentes, de la industria textil, de la juguetera, fabricantes de botellas, recipientes y útiles de plástico, etc.) se convierte en la nueva línea de negocio capaz de reportar un gran crecimiento a las ventas de la compañía. 

Así en esta época la cifra de negocio lograda por CEPSA se ve multiplicada, superando los 4.000 millones en los 70 y los 6.000 millones en los 80. 

La estrategia de diversificación de la compañía (metiendo la cabeza en todas las ramas de la industria petrolífera), unida al desarrollo social e industrial de España y Portugal (con una industria automovilística, aeronáutica y de gran consumo en pleno apogeo) catapultaría las ventas.

De esta forma CEPSA se va constituyendo como un importante grupo de empresas que explota todas las fases relativas a la extracción, refino y comercialización del petróleo, así como de las cada vez más diversas aplicaciones obtenidas de la industria petroquímica.   




La liberalización del mercado en los 80

En la década de los 80, como consecuencia del ingreso de España en la Unión Europea, se produce la completa liberalización del mercado petrolífero de nuestro país, hecho que supone el fin del monopolio de CAMPSA, la cual acabaría privatizada años después y reconvertida a REPSOL.

CEPSA reorganiza su estructura mediante la división en filiales de sus diferentes líneas de negocio: CEPSA Aviación (suministradora de combustible al sector aéreo), CEPSA Lubricantes (fabricante y comercializadora de lubricantes), CEPSA Estaciones de Servicio (encargada de explotar la red de gasolineras), y CEPSA Gas Licuado.  


Desde la liberación del mercado español de petróleos, CEPSA intensificará el ritmo de apertura de estaciones de servicio por toda España, Portugal y Andorra, convirtiéndose en la segunda mayor red tras la de REPSOL


A mayores CEPSA pone en marcha una red internacional de delegaciones comerciales, creando por ejemplo CEPSA UK en el Reino Unido para atender a clientes de todo el mundo. Tras haber cubierto buena parte de la demanda potencial de España y Portugal, CEPSA pone el ojo en el mercado internacional.

El crecimiento de la petrolera es imparable, convirtiéndose en una de las mayores 30 compañías de España, y una de las de mayor proyección internacional.


Cambios en el accionariado: la entrada de IPIC en 1988 y TOTAL FINA ELF en 1990

Como consecuencia de la internacionalización de la compañía, en 1988 se acuerda la entrada en el accionariado de CEPSA del fondo de inversión IPIC (International Petroleum Investment Company) sociedad pública dependiente del gobierno de Abu-Dhabi, el cual se hace el 9,5% del capital de la empresa española. 


IPIC era visto como un potente socio estratégico internacional que permitiría garantizar el suministro de crudo (una de las principales claves para una petrolera) y facilitaría la apertura de mercados y colaboraciones internacionales.

Otro socio internacional al que se decide dar entrada en el capital fue la multinacional francesa ELF Aquitaine en 1990 (posteriormente integrada en TOTAL FINA, la tercer mayor petrolera de Europa y una de las 10 mayores del mundo), la cual accede con un 20,5% del capital de CEPSA. Por eso antiguamente en las estaciones de servicio de CEPSA estaba también rotulado el logo de ELF.


Como socios españoles de referencia se mantendrían el Banco Santander (tras haber integrado al Banco Central) y la empresa energética Unión Fenosa (posteriormente rebautizada como Naturgy).



La adquisición de ERTOIL: la tercera refinería en España

En 1991 CEPSA adquiere la empresa de lubricantes ERTOIL ubicada en Palos de la Frontera (Huelva), operación mediante la cual se hace con una tercera refinería.  


Expansión internacional (década de los 90 y 2000)

Durante los años 90 y 2000 CEPSA acelera su estrategia de internacionalización: 

En 1995 construye la primera planta industrial química en Canadá, a la cual se sumará a principios de los 2000 con una segunda planta petroquímica en este país. 




Adquisiciones de empresas químicas en Brasil; inversiones en nuevos yacimientos de petróleo y gas en Argelia (el primer hallazgo de relevancia de CEPSA), ante el cual se ejecuta la construcción de un gaseoducto entre este país y España; nuevas adquisiciones y explotaciones en Colombia, Perú y Brasil... 


El ritmo de ejecución de proyectos internacionales es imparable, convirtiendo a la compañía española en una de las principales multinacionales energéticas del mundo, con una cifra de negocio superior a los 15.000 millones de euros.

A finales de los años 2000, y ante la salida del Santander y Unión Fenosa del capital de CEPSA, TOTAL FINA e IPIC incrementan su participación, convirtiéndose en los dos socios mayoritarios. Sin embargo, en 2011 IPIC lanza una OPA por el 100% de CEPSA, adquiriendo la participación de la petrolera francesa y suspendiendo la cotización en bolsa de la compañía española. 


El fondo de Abu Dhabi sería el nuevo propietario de la multinacional española. Un restyling de la imagen de marca, el cambio de sede (a la nueva "Torre CEPSA") y una continuación de su estrategia de expansión internacional y crecimiento son algunos rasgos visibles de esta nueva etapa. 


De esta forma, en 2015 CEPSA inaugura una planta química en Shanghai (China) y en 2017 otra planta de alcoholes vegetales en Indonesia

La compañía cuenta así con presencia en 20 países, intereses y negocios en los sectores del petróleo, gas, industria petroquímica, industria energética y sector de las energías renovables.


La entrada del fondo de inversión Carlyle en el accionariado en 2019

En 2017 IPIC y Mubadala se fusionan dando lugar a Mubadala Investment Company, el nuevo dueño de CEPSA

En 2019 Mubalala vende al fondo de inversión norteamericano The Carlyle Group (uno de los mayores del mundo) el el 37% del capital de CEPSA por 2.900 millones de euros, convirtiéndose así en el segundo accionista de la petrolera. 


Con la entrada del fondo se producen relevantes movimientos a nivel directivo (cambio del CEO y del consejo de administración), si bien la estrategia de crecimiento de CEPSA sigue adelante.

La compañía planea una posible nueva salida a bolsa para dar otro empujón a su crecimiento, si bien este plan ha tenido que ser demorado ante la inestabilidad de los mercados en el entorno actual y la crisis del coronavirus.

 Más info en www.mundodelaempresa.blogspot.com

¡Sé el primero en comentar!

Cookies en rankia.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra política de cookies.

Aceptar