El cambio de hora

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EL CAMBIO DE HORA

25-10-09

 

Hoy es el último domingo de octubre, y como siempre se cambia la hora, de madrugada: a las tres de la madrugada, hay que retrasar el reloj una hora. Como todos los últimos domingos de cada mes de octubre, hoy estamos despistados todo el día: de la misma manera que no sabemos si levantarnos hasta que nuestra costumbre coincida con el reloj, tampoco sabemos si comemos a la hora adecuada, y esta noche no sabremos  a qué hora debemos acostarnos: según la hora antigua o según la hora nueva.

No nos gustan estos experimentos con el señor Tiempo, sumo hacedor y deshacedor de todo. No hubiera Tiempo, no sabríamos quiénes somos ni lo que fuimos. Seríamos un permanente ser o existir sin ninguna referencia. El Tiempo nos da lo que somos, o lo que no somos. El Tiempo es la hostia y punto, que luego desvariamos más de la cuenta.

No sabemos quién inventó esta costumbre de cambiar la hora. Dicen que es para ahorrar energía, y que lo tenemos que hacer porque lo hace toda Europa. Esto último, porque lo hace toda Europa, no es un argumento que nos convenza. Igual que alguien dijo que inventen ellos, nosotros decimos que cambien la hora ellos. Ya está bien.

Eso de la energía, como no somos expertos ni ganas de serlo, nos parece relativo. Es verdad que con el cambio de hora en Octubre, por la mañana temprano hay más luz, y por tanto apagas las luces antes. Pero también es verdad que por la noche llega una hora antes, y tienes que encenderlas antes (hemos dicho tres veces antes muy seguidas, pero nos da pereza cambiarlo). No sabemos. Nos suena a trola o una conspiración de los masones, que ahora están de moda y otra vez muy crecidos porque parece ser que Obama es uno de ellos. Joder con los masones: están por todos lados.

Será nuestro ordenador, Ignasi, un masón? Nos parece que vamos a darnos una vuelta por el CI y preguntar si tienen algún anti virus o corta fuegos de cosas masónicas. Hay que ser prudentes. Que Obama se nos metiera en el ordenador y nos fisgara en nuestras columnas o en nuestras cosas (por ejemplo, nuestra correspondencia vía e mail con una bella y desconocida madura, de la que estamos enamorados sin estarlo y sin que ella lo sepa), nos da igual, porque no entendería nada, por mucho que se lo pasara al departamento de criptografía de la CIA, que son unos inútiles, y serían incapaces de desencriptar/entender nuestras columnas, porque no las entendemos ni nosotros.

 Otro tema distinto es que se nos metiera en el ordenador ZP, que por no saber seguro que ni sabe encender un ordenador, o el gran juez Baltasar Ambición y Panzón “El Destructor” (de sumarios). Lo del juez nos mola menos. Nos imaginamos esposados y en un calabozo, a pan y agua, y rodeados de delincuentes peligrosos que no dejan de mirarnos el culo. Mal rollo. Vamos a tener que contenernos con nuestras sátiras/críticas al gran juez, futuro premio Nobel de la Paz como el gordo de Al Gore y el delgado Obama, no vaya a ser que se tome la justicia por su mano, y nunca mejor dicho, porque este juez interpreta la ley como le sale de sus descolgadas pelotas. Ya estamos. No podemos contenernos. Perdón, Sr. Juez.

En el horario de invierno, cuando el reloj se atrasa una hora, parece que el señor Tiempo nos regala un poco más de tiempo. Ja, ilusos que somos. El señor Tiempo regala pocas veces algo, y así en primavera, en el último domingo de marzo (o era abril?), nos quita la hora que nos dio en otoño.

De jóvenes, y cuando íbamos a discotecas o así y nos acostábamos muy tarde, no por devoción, porque nunca nos ha gustado trasnochar, sino por obligación, porque la peña de amigos y de amigas y hasta de ligues así se empeñaba, que se atrasara una hora el reloj era un bendición: un hora más de marcha.

En cambio, en primavera, cuando en la madrugada se adelanta el reloj, pues una hora menos de tiempo que tienes para echarte alguna despistada al saco, o simplemente para tomarte una copa más, con la terribles consecuencias que te esperan al día siguiente: resaca y falta de sueño, una de las peores sensaciones que puede experimentar el ser humano.

Ya nos lo decía nuestra muy conservadora abuela materna en Tenerife, muy mosqueada y cabreada debido a lo disipado de nuestras costumbres,  cuando nos oía llegar de madrugada: “Quien tiene una buena noche, tiene un mal día. Jódete” (como buena mujer de campo, era muy directa).

Nosotros nos da igual la hora, pero nos gusta la estabilidad en los horarios. Ya somos bastante inestables como personas, como para que nos desestabilicen nuestras horas y costumbres. Proponemos que los causantes de esta gran trola de la necesidad de cambiar los horarios para ahorrar energía debido a un supuesto y también muy trolero cambio climático, se pongan de acuerdo de una vez: por ejemplo, ya que se acaba de cambiar el horario, dejarlo así para siempre.

Así tendríamos todos una hora más de vida, leches. 

  1. en respuesta a Elfester
    -
    #3
    30/03/11 01:10

    Vaya,lo sospechaba. Lo escribí mal, un lapsus por el cambio de hora.
    En realidad fue a la 1h,59' 59''.
    Batí mi record personal.
    Duré una hora dos minutos.
    La escritura como liberación, la libertad de expresión. Vale
    Tengo algo escrito en una libreta, si me animo te volveré a escribir.

  2. en respuesta a Boswell
    -
    #2
    29/03/11 00:19

    Con la escasez alimentária que sufro, que no me como una rosca en años, para mí que pienso en positivo... Es un día, o mejor una noche increíble.
    Me espero a las 2´59'59´´ para penetrar. Si fuera mujer diría vaginotrar. No la he leído nunca, suelen ser mas discretas.
    De pronto, ya estoy una hora.., Pienso que es por mi vida sana, el andar, y que claro tengo mi experiencia...Ja ja
    Me puedo engañar, pero no a mi reloj biológico. Menudo pájaro es.
    Todo esto me recuerda a la película: " Si hoy es martes estamos em Inglaterra". O era viernes?.Él si lo sabía.
    Este cambio de hora, aún me gusta algo, pero porque se hace mas tarde de noche. Pero el "otro", no veas es espeluznante o deleznable. Hay palabras que me hacen gracia.
    Son las 12 horas, me haré la paella dentro de un rato... De pronto ves en la parte inferior derecha que son las 13. Mal número a correr...
    El despertador...No sigo para no dar una mala noche, ja ja

  3. #1
    27/03/11 23:48

    Ja, ja.

    No me he resistido a reponer una de mis nada legendarias columnas.

    Por la fecha, se puso en Expansión, no en Rankia.

    Jodido lo del cambio de hora. No me gusta nada.

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