Leire Pajín y Horcher

27

DOLORES DE COSPEDAL Y HORCHER

23-02-11

 

Leire Pajín (LP) y Horcher son conceptos  antitéticos. No es lo mismo Ana Botella o Dolores de Cospedal. A lo Hegel o así, LP sería la tesis; Horcher, la antítesis; y no sabemos cuál sería la síntesis. Leire Pajín debe ir a la Taberna del Peine y dejar Horcher a Cospedal o a Botella, que seguro, pagan con su dinero.

Resulta que hay una anécdota, que no sabemos si apócrifa o maliciosamente inventada, a propósito de la mejor política española desde la Reina Isabel La Católica, es decir, LP.

Nos estremecemos sólo de pensar de qué sería de España sin la existencia de LP. Terrible posibilidad.

Vamos a la anécdota, que ha sido desmentida por el Ayuntamiento de Madrid y por el Portavoz del Partido Popular. Y por qué tenemos que creerlo? Nos suena creíble, plausible o como se diga.

Horcher es uno de los cuatro restaurantes de lujo tradicionales de Madrid, junto con el maltrecho Jockey, Club 31 y Zalacaín. Son restaurantes donde el lujo, el servicio, el ambiente y una cocina tradicional (Zalacaín más vasca, y Horcher, más centroeuropea) alcanzan cotas supremas. Claro, esto hay que pagarlo: en torno a los EUR 150 por persona y sin hacer extravagancias con el vino y los destilados y demás digestivos.

Pues va y dice la anécdota/leyenda que estaba la señorita DdC comiendo en Horcher. Otra comensal le empezó a increpar y reprochar que cómo se permitía comer en tal lujoso y caro sitio, siendo además popular y habiendo seis millones de parados, y encima a costa del erario público, porque es una verdad cartesiana e irrebatible que casi todos los políticos (no todos) jamás pagan nada de su propio bolsillo. No como ella, que estaba pagando con su propio dinero, el que heredó de su padre, que hizo una fortuna vendiendo terrenos para hacer urbanizaciones. O el que con tanto esfuerzo le costó ganar, polvo a polvo, en aquel local de lujo.

Avergonzada, y suponemos que inflamada por la ira que alimenta la soberbia de los políticos, que piensan en el fondo que los españoles tenemos que trabajar para ellos, y no al revés, DdC abandonó el restaurante, después de que sus chulescos escoltas intentaran sin éxito identificar a la comensal regañona y sus acompañantes.

Como en las peores épocas de Franco: Identifíquese. Y si no llevabas el DNI y tenías un aspecto de joven de izquierdas, acabas en los tristemente famosos calabozos de la Puerta del Sol.

No sabemos si la anécdota es apócrifa o no. Pero nos da igual, porque sí hemos visto políticos de todo signo almorzar en restaurantes parecidos o tan sólo un poco más baratos.

Está claro que para la casta política no hay crisis económica, y siguen con el mismo tren de vida que antes de la crisis. Media España desangrándose en la ruina, y los políticos comiendo y engordando como cerdos no ibéricos a costa del sufrido contribuyente. Muy ejemplar. Porque no sólo hay que ser honrado y austero (siempre pero más en estos tiempos de dolor y sufrimiento para millones de españoles), sino hay que parecerlo. Y si no, no haberse metido a político, que nadie les obligó.

Porque los particulares podemos hacer con nuestro dinero lo que nos dé la gana. Pero los políticos siempre deberían rendir cuentas, y nadie se las reclama.

Esta anécdota nos recuerda la larga polémica habida entre Arcadi Espada y Javier Cercas. Según Espada, la ficción nunca debe ser utilizada en el buen periodismo. Al contrario, Cercas piensa que sí es legítimo.

Y así, Espada escribe una columna diciendo que Cercas ha sido detenido en un puticlub en una redada policial contra la prostitución. La columna de Espada es enrevesada y uno creo al principio que es verdad, cuando tan sólo es ficción, mentira, y así quiere demostrar  a Cercas en su propia carne que no es legítima la utilización de la ficción en el periodismo.

Interesante polémica. Nos da que el acomplejado Arcadi se ha pasado esta vez un huevo. Nadie es perfecto.

Pues lo mismo con la anécdota de DdC. Seguramente es mentira. Pero ya sabemos que la realidad supera muchas veces la ficción.

Además. Nosotros no hacemos periodismo, no queremos informar de forma veraz y objetiva. Nosotros queremos hacer literatura, mala, regular o buena, da igual.

Por tanto, podemos utilizar la ficción como nos dé la gana. Y nos leerá a quien le dé la gana.

Esto se llama libertad de expresión y opinión. Pero algunos a lo mejor nos quieren amordazar, cuando lo que decimos les irrita o molesta. Pues vale. Que les aproveche,en Horcher o dónde sea. 

  1. en respuesta a herrador
    -
    #27
    27/02/11 16:05

    Joder, h
    Vas a tener que hacertelo mirar por un especialista....
    Acabaste a h.... limpia con Joboto, luego con FIC (o como se escriba), Roger, y no se cuantos mas en la taberna de la donya.
    Casi lo consigues con yo-mismo, con nuria, con viejo, con maroci y conmigo mismo (que no es lo mismo que yo mismo, ya me entendeis).
    Jamas osaria retocar nada de casi nadie. Lo que he hecho con Boswell es como comer en su mismo plato... Y eso no se hace con todo el mundo.
    Menos, si hay filete de tigre
    Que tengas un buen dia.

    Por cierto, ya te conteste a lo del Cougar. No se si era eso lo que querias. Mas madera....

  2. #26
    26/02/11 23:08

    Cercas-Espada
    Ficcion-realidad
    Original-revisado
    Informacion-manipulacion

    Pondre el lunes la historia que escribi el dia 24, pero guardare el original por si he de compararlo con la version "revisada" que hagan otros.

    No lo publique antes por no irritar las pieles mas sensibles.

    :-X

  3. en respuesta a 5.....s
    -
    #25
    26/02/11 16:23

    Tu lo has dicho 5..s: ¡que nos dejen vivir!.

    Pero con estos políticos (por llamarlos de alguna manera ya que en realidad son simples monaguillos del poder) que tenemos si nadie lo remedia van a conseguir lo que quieren: que nos liemos a golpes entre nosotros mismos por un miserable plato de comida…. y mientras ellos y los otros….

    Ojala tengas razón y nos encontremos ante la situación que describes pero solo debemos repasar un poco los últimos grandes cambios socio-políticos desde el siglo XVIII hasta hoy, y todos sin excepción cuentan con el beneplácito sino la participación de la gran institución independiente y poderosa que es la Banca.

    Creo que los Países del norte de Africa que han caído tienen muy poca o no tienen deuda pública, así que permanezcamos alerta de los acontecimientos que se suceden no vaya a ser que se instalen en los ahora llamados “Hermanos Musulmanes” (antes Moros de…) las dictaduras democráticas que tan bien conocemos nosotros. Si buscas al más débil, junto a el me encontraras.

    Hasta mañana.

    PD. Por si alguien no lo entiende, me refiero a esa dictadura que ahora se llama: “mercados”. Y es que está de moda cambiar de nombre a las cosas.

  4. en respuesta a 5.....s
    -
    #24
    26/02/11 16:01

    No lo tengo tan claro, 5....s,
    A ver, si tengo claro que los politicos deben ser como la mujer del Cesar. Y, tanto si son del gobierno central, autonomico, local, como si lo son de la oposicion, tienen que ser 100% escrupulosos con esos gestos y esos gastos: Yo creo que no deben ir a sitios de superlujo, pague quien pague. Ni que paguen ellos (que se esperen a estar fuera del "candelabro"), peor si pagan con la tarjeta oficial y peor aun si paga el empresario que les "invita"...
    Por lo tanto, mejor que no vayan. Y esto deberia aplicar a directivos de empresas publicas y miembros de partidos politicos, sindicatos,...

    Los particulares es otra cosa. O tendriamos que acabar cerrando lugares como El Bulli o tantos otros que generan cultura, turismo, imagen, puestos de trabajo.

  5. #23
    26/02/11 14:06

    Bien. El debate me parece correcto y apropiado. Eso es lo que yo quería conseguir con la columna: hacernos pensar hasta dónde pueden gastar los políticos sin rendir cuentas a nadie.

    Que conste que a mí Horcher no me gusta. Demasiado envaramiento, demasiada parfenarlia, un lujo decadente y obsceno.

    Por EUR 50 se puede comer en Madrid mucho mejor y sin tanta tontería.

    Yo en esto estoy con 5..... y Borodin: tolerancia cero.

    Los políticos no tienen conciencia de que deberían ser unos servidores públicos, y no al revés, que los ciudadanos les debemos servir.

    Si yo fuera político, ni siquiera un sábado y con mi familia y con mi dinero comería en Horcher o similar. No.

    Vuelvo a la famosa frase de la mujer del César: no sólo hay que ser honrado (y austero), sino también hay que parecerlo.

    A veces, las formas son más importantes que el fondo. Hay que guardarlas siempre. Y si no, que no se hayan metido a política, que nadie les obligó.

    Agur a todos. Día de muy adelantada primavera en Madrid. Supongo que en todo este hermoso país, España.

    Los políticos que tenemos que padecer no están a la altura de su belleza y variedad.

  6. en respuesta a Maois
    -
    #22
    26/02/11 12:19

    ya pero no dimitieron...sabes porque? porque no son conscientes del mal que generan...es un problema este devuelvo 'porque me obligas...no porque me obligo...si pillas a un no político lo entrullamos...esto es antiguo...ahora estoy dando vueltas a la historia de espartaco...

  7. en respuesta a 5.....s
    -
    #21
    26/02/11 12:10

    Si 5.....s Por supuesto con su dinero. Y si en una comida de trabajo les invitan en un lugar normal tampoco pasa nada, alguien tiene que pagar.

    Ya te digo, virtudes públicas y con tu dinero placeres privados. Por eso no debo prejuzgar si veo a un político comiendo en el Harcher es cuestion del gusto que tenga.

    Lo que hay que controlar es lo que ganan, cuantos sueldos tienen y como usan la visa del ministerio. En UK les obligaron a devolver dinero mal empleado a los diputados. Eso lo tienen que supervisar funcionarios duros.

Cookies en rankia.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra política de cookies.

Aceptar