El descenso de la actividad china es inevitable

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El ritmo de crecimiento del PIB de China se desaceleró a la tasa más suave durante los últimos diez trimestres y esto ha sido de la noche a la mañana, aunque se sitúa en  el 8,9% la economía está en punto muerto. Por otra parte, el crecimiento fue  más firme de lo esperado (el mercado esperaba 8,7%), pero tal y como se publican las estadísticas chinas, esta diferencia es insignificante. Sin embargo, lo que China necesita ver es una desaceleración en el ritmo de su crecimiento y una suavización del ciclo de crédito, pero no tanto para que amenace a la estabilidad de la economía. Además, el enfoque de las autoridades se centra en amortiguar el golpe, sin poner en peligro la necesaria reducción de la inflación en curso. Por lo tanto, los datos se ajustan en  nuestra opinión a que una política de flexibilización adicional es probable, pero quizás no al ritmo que los mercados están esperando y especialmente si el yuan sigue en tensión mediante la inversión observada durante diciembre.

Comentario

La rebaja llega del EFSF. Era sólo cuestión de tiempo tras las rebajas múltiples otorgadas por S & P al final de la semana pasada. La calificación a largo plazo de su crédito se ha reducido de AAA a AA +, con Alemania ahora siendo la única garantía con AAA. El EFSF sigue sobrecolateralizado al 65% con garantías reales, pero la atención se centra en conseguir su reemplazo, (el Mecanismo Europeo de Estabilidad) en funcionamiento a mediados de este año. Como tal, hay una carga pesada puesta en el BCE en este momento , es ahora efectivamente el respaldo único que queda para el primer semestre de este año. Los políticos estaban apostando por el movimiento, incluso antes de que ocurriera, con la canciller alemana Angela Merkel la semana pasada diciendo que ella era "la opinión de que el EFSF no necesariamente necesita una calificación triple A". Esto sigue siendo cierto, pero tener una ayuda sin duda.

No reprender a las agencias de calificación

De las lecturas de las numerosas declaraciones de Standard and Poors al final de la semana pasada, se desprenden dos puntos interesantes que resaltan y ayudan a poner en contexto, a nivel macro, la decisión de rebajar la calificación de los 16 miembros de la UE de una sola vez. Ambas han sido estudiadas en el pasado como una contribución al estancamiento actual y reflejan las deficiencias en las instituciones y la comprensión a nivel de toda la UE.

El primero es el reconocimiento por parte de Standard and Poor de que "el acuerdo se basa en sólo un reconocimiento parcial de la fuente causante de la crisis". Esto se basa en la idea de que va más allá de "despilfarro fiscal", ya que, de igual modo, es debida a los crecientes desequilibrios externos y a la ampliación de las brechas de competitividad entre los estados miembros. Yo, probablemente, no estaría tan de acuerdo con la afirmación de que la UE no ha reconocido el problema de que los desequilibrios son cada vez mayores y que de haber tomado varias medidas para reforzar la vigilancia esto no hubiera sucedido. Pero, al haber construido tal brecha de competitividad, las soluciones están fuera de la UE, es decir en manos de la devaluación o  la deflación o la quiebra, o por lo menos aquellas  que pueden ser sancionados oficialmente.

Esto es debido al hecho de que únicamente ha habido un reconocimiento parcial de las deficiencias de las soluciones previas. El pacto fiscal que fue acordado ajusta el pacto de estabilidad y el crecimiento fijado al inicio de la eurozona que ha sido un fracaso en todos los sentidos. Incluso, no hay ningún elemento de reconocimiento o que tome en cuenta la sostenibilidad de la deuda en el marco límite de la deuda en el 60%. La lección es que el camino hacia una solución es mucho más duro si no reconoces y entiendes el problema.

El segundo punto que S&P recalca es que “La efectividad… del proceso de elaboración de políticas europeas y que las instituciones políticas no han sido tan fuertes como pensábamos que debieran”. En este punto los argumentos de S&P son de peso, como habíamos indicado el año pasado. La estructuras fundamentales de la UE están diseñadas para periodos de estabilidad, con las Instituciones aportando ligeras indicaciones en términos de liderazgo sobre unos países que deciden ellos mismos. No están construidas para estas fuertes tormentas en las que se ha encontrado la UE y no pueden proporcionar el liderazgo y la capacidad de decisión a nivel de eurozona que se requiere.

El otro factor común que merece ser resaltado es la creciente frustración con los políticos expresada por la Agencias de Rating- no sólo S&P y no únicamente con Europa. Fue evidente con la rebaja de la triple A de EEUU el año pasado. Sin duda las tensiones se intensificarán a lo largo de este año, pero la peor cosa que los políticos podrían hacer es dirigir su ira hacia las Agencias. En relación a las cuestiones macro- para la eurozona- S&P únicamente está señalando las deficiencias presentes durante años que ahora están en un primer plano.

Palpable la ira del BCE ante el proyecto de pacto fiscal

El Banco Central Europeo se metió en el debate sobre el pacto fiscal con críticas contundentes y mordaces en el segundo proyecto presentado por los legisladores europeos. El principal reproche ha sido por parte del miembro de la junta Joerg Asmussen, quien afirmó que ello implicaba "una importante dilución de la propuesta del proyecto anterior" y que, "son claramente contrarias al espíritu del acuerdo inicial general de un pacto fiscal ambicioso". Representantes de Europa están trabajando fuertemente para dibujar un "reglamento" sobre la disciplina presupuestaria y que supuestamente se han comprometido a completarla antes de finales de este mes.

La crítica de Asmussen fue más allá, con una serie de sugerencias que los legisladores deben poner en práctica, incluyendo "calendarios ambiciosos y vinculantes de la convergencia" de los estados soberanos con respecto a la deuda y el déficit fiscal, medidas correctivas automáticas a quien no cumpla con los objetivos, el endurecimiento de la evasión fiscal y la capacidad de cualquier país en busca de reparación ante el Tribunal de Justicia Europeo por violación de medidas fiscales. Además, Asmussen  quiere que todas los partes participen de igual modo en el tratado para que la legislación del equilibrio presupuestario se convierta en una parte de cada constitución nacional.

 

En términos similares a la estridencia de los comentarios de Asmussen hay algunas señales de que la Comisión Europea ya ha estado tomando un papel mucho más activo de vigilancia en los asuntos fiscales de la zona euro. Testigos de la reciente amenaza la imposición de multas a Bélgica, si su nuevo gobierno no impusiera mayores recortes de gastos después de que  la Comisión declaró que la hipótesis de crecimiento en su proyecto de presupuesto era demasiado optimista.

Para los inversores, existe la esperanza de que los legisladores europeos incorporen las sugerencias de Asmussen en el próximo proyecto porque si no lo hacen, entonces desafortunadamente la percepción de este nuevo pacto fiscal no tenga visos de realidad.

Yuan cotiza en mínimos de dos meses.

Antes de los datos de esta noche del PIB del Q4, el yuan chino cayó en Asia a mínimos de 2 meses frente al USD. Dado el último impulso del dólar, tras la rebaja del viernes de S&P de varios países de la eurozona que resultó en un lastre para el euro, este declive en la moneda china no es una sorpresa. Tal y como hemos venido observando en estos últimos meses, los inversores extranjeros han puesto presión sobre la divisa al reducir su exposición a bonos y acciones. Las acciones chinas cayeron fuertemente ayer overnight, con el Shanghai Composite abajo otro 1.7%.

 

La economía está perdiendo momentum, los precios inmobiliarios están cayendo y el crecimiento de las exportaciones ha caído marcadamente. De igual modo, las reservas de divisas extranjeras, se redujeron en USD 20bln en el trimestre final de 2011, el primer descenso en casi 20 años. El yuan, sobre el cual se ha largamente argumentado que está infravalorado, no parece ya un apuesta segura en una única dirección. Si el dólar continuara subiendo, pudiéramos ver que las autoridades Chinas permitieran una leve depreciación.

 

  

  1. #2
    17/01/12 16:49

    Vaya, si la economía China comienza a frenar quien es el nuevo país que empezará a tirar del carro?
    Los mercados emergentes parecen dispuestos a hacerlo pero en un futuro más a medio plazo.

    ¿Volverá America a su posición o es algo ya lejano e imposible?

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