Tercera entrega de derivados: Opciones

Una vez tratado el tema de derivados que, en esencia, replican los movimientos del subyacente sobre el que se emiten, vamos a pasar a tratar, en profundidad y detalladamente, un tipo de derivados al que se le tiene especial miedo por su 'enorme riesgo'. A lo largo de los sucesivos artículos, trataré de desmitificar los bulos interesados que han corrido en torno al mundo de estos derivados, y demostraré que son una herramienta casi imprescindible para disminuir el riesgo de nuestra cartera, y mejorar nuestra operativa pase lo que pase. Además, también se tratarán estrategias llevadas a cabo exclusivamente con este derivado, muy rentables, con riesgo muy bajo y muy controlado. Concretamente, explicaré en profundidad la estrategia que llevo a cabo en el mercado, y que constituye, hoy por hoy, más del 50% de mi operativa y la mayor parte de los beneficios que obtengo del mercado.

Como ya habréis adivinado, se trata de las opciones, un derivado especial, más complejo que los vistos hasta ahora, que NO REPLICAN AL SUBYACENTE, y que, por su mayor complejidad, requerirán más artículos y más tiempo para poder verlos en detalle, comprenderlos, y conocer todo su potencial. Pero que nadie se asuste: al principio cuesta un poco, pero una vez que se le pilla el truco, no es tan fiero el león como lo pintan.

Vamos allá.

Derivados: todo lo que necesitas saber, y nunca te atreviste a preguntar.

3. ¿Qué son las opciones? ¿Cómo se usan? ¿Para qué sirven?

Ya vimos como operar con futuros y CFD's de forma que no sólo no se aumentara el riesgo respecto a operar en contado, sino que se puede reducir. También vimos que un contrato de futuros, obliga a ambas partes. Las opciones son un tipo de contrato, que obliga a una de las partes, y otorga un derecho a la otra.

Fijémonos en cualquier cuestión cotidiana. Cuando alguien adquiere un derecho, paga por él. A la adquisición de ese derecho, va unida, inevitablemente, la adquisición, por la parte contraria, de una obligación. La parte que adquiere la obligación, recibe dinero a cambio.

Ejemplos sobre Opciones

Cuando alguien compra un coche, tiene que asegurarlo. Al contratar un seguro, paga un dinero (prima), y adquiere el derecho a, en caso de accidente, que su coche le sea reparado sin cargo. La compañía aseguradora, queda automáticamente obligada a, en caso de accidente, reparar el coche accidentado, y recibe una prima por contraer esa obligación.

Más ejemplos: cualquier trabajador, al asegurarse, adquiere el derecho a ser atendido ante cualquier enfermedad. Paga por ello (la cotización a la Seguridad Social), y, la parte contraria (la Seguridad Social), contrae la obligación de atenderle en caso de enfermedad, recibiendo dicha prima a cambio.

Hay cientos de ejemplos en nuestra vida cotidiana de ello. Lo importante, es que, cuando alguien adquiere un derecho, alguien contrae una obligación. Es una relación inseparable. El que adquiere el derecho paga por tenerlo, y el que contrae la obligación cobra esa cantidad pagada.
Hasta aquí, no hay nada difícil de comprender: nadie en su sano juicio, contrae una obligación sin obtener algo a cambio.

Concepto fundamental sobre las opciones

Una cosa muy importante (fundamental para entender las opciones), es que, el que contrae el derecho, sólo lo ejercerá cuando sea necesario. Puede ejercerlo o no, es una decisión que sólo va a depender de él, y de si le conviene hacerlo o no. Sin embargo, el que contrae la obligación, no tiene capacidad alguna de decisión: si la parte contraria decide ejercer su derecho, no le queda más remedio que satisfacerlo.

Por último, antes de entrar en materia en la siguiente entrega, pensemos en alguien que paga cualquier seguro (adquiere un derecho, y paga por él). Cualquiera de nosotros, tiene contratado, no uno, sino varios seguros: la casa, el coche, un seguro de accidentes, un seguro de vida... Todo el mundo estará de acuerdo conmigo si digo que ninguno de nosotros queremos tener que ejercer ese derecho. Pagamos una cantidad a la compañía de seguro, pero no queremos que se nos queme la casa, no queremos tener ese accidente, no queremos darnos un porrazo con el coche. En definitiva, queremos que el seguro se quede con la prima pagada. Queremos perder ese dinero.

Lo repito, porque en ello está la clave de todo. QUEREMOS PERDER ESE DINERO.

Hasta la próxima entrega.

Amenophis
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