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En Grecia, cuna de la crisis de deuda, tras amenazar con un referendum, ha dimitido Papandreus para ser sustituido por Papademus y celebrar elecciones en Febrero próximo.
En Italia, Berlusconi dimitirá hoy, tras la aprobación del parlamento de las medidas de ajuste. Con la prima de riesgo disparada, que llegó a superar los 700 pb. Cierra la semana por debajo de 500 pb.
No olvidemos que Grecia, Irlanda y Portugal, fueron intervenidas cuando sus primas alcanzaban los 450, 544 y 620 pp.bb.
Esta crisis de deuda, se está llevando por delante a los gobiernos de algunos países comprometidos. Hace no mucho, en Marzo de este año, dimitió José Sócrates, primer ministro de Portugal.
En España, tenemos elecciones convocadas para el próximo día 20. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero, casi concluirá la legislatura que empezó en Marzo de 2008.
Es curioso que España (*) que acumuló a finales de 2010, una deuda por habitante de poco más de 13 mil euros, frente a los más de 23 mil de la zona Euro o los casi 33.000 de EE.UU. haya estado en el “ojo del huracán”
Pero “los mercados” han atacado con fuerza a España. Todos recordamos el mes de Mayo de 2010, cuando al parecer Obama, Merkel y Sarkozy, llamaron al presidente para que tomara medidas urgentes.
Esta crisis, en un principio financiera se ha transformado en una crisis de deuda. Para finalmente convertirse en una crisis política que quita y pone gobiernos. Crisis que sólo desde la confianza se solucionará. El acreedor debe de estar seguro de que su deuda se va a cobrar y mientras por el camino, con la tensión generada obtiene unos diferenciales sobre los tipos de interés nada desdeñables.
Si hacemos como siempre una sencilla reflexión, llegaremos a una conclusión: La “ingeniería” financiera ha llevado a crear en estos años una cantidad de dinero muy por encima de los límites razonables. Para ello se ha ayudado de bancos y entidades financieras, con el apoyo por acción u omisión de los gobiernos y políticos de turno. Ahora trata de consolidar todos los beneficios obtenidos en esta burbuja financiera y repartir entre todos los habitantes de los países afectados la deuda creada por estas prácticas, donde la codicia y el brutal enriquecimiento de algunos han perjudicado enormemente a cientos de millones de ciudadanos de todo el mundo.
Y yo ahora me pregunto, ¿de qué es culpable José Luis Rodriguez Zapatero?
(*) Deuda del Tesoro Público.
  1. #10
    15/11/11 05:54

    ....."Incluyendo la sarta de despropósitos que el maleducado de Pérez Reverte, le dedicó hace un tiempo".....

    Sarta de despropósitos no. Verdades como puños.

    Y prefiero a un maleducado que me diga la verdad, a alguien que me mienta muy educadamente.

  2. en respuesta a Adan esmit
    #9
    14/11/11 15:49

    Por fin después de haber conseguido hacerse con el Gobierno de España dos veces consecutivas, los españoles ya se han dado cuenta del gran error creo, que tuvieron en las urnas. Se le podría aplicar un millón de fallos al Gobierno Socialista y no habría lugar ni sitio para exponerlo, vamos haber que ocurre ahora en las urnas.
    Un saludo

  3. #7
    14/11/11 13:03

    Ya veo que como pasa con las encuestas, aquí también es mayoritario el sentimiento anti-Zapatero. Incluyendo la sarta de despropósitos que el maleducado de Pérez Reverte, le dedicó hace un tiempo. Pero mucho me temo, que a no tardar echaremos de menos algunas cosas más, como ya ocurrió con los salarios desde 1996, donde sólo las clases más privilegiadas vieron subir con mucha fuerza sus obscenos sueldos y bonus. El resto, la inmensa mayoría, casi un 90%, a la baja constante del poder adquisitivo. Y a Dios gracias, los que tienen o tenemos un empleo, que ya se está convirtiendo en un verdadero privilegio, que como tal privilegio ya sabes: "si quieres lo tomas y si no lo dejas", es lo que hay. Con todas sus consecuencias.
    Saludos a [email protected]

  4. #6
    13/11/11 13:11

    ¿De qué es culpable José Luis Rodriguez Zapatero?
    Bueno, se me ocurre que:
    1. ¿Crisis, qué crisis? No hay crisis, en todo caso desaceleración de la economía.
    2. Le da 400 euros a todos los españoles poco antes de unas elecciones y cuando las gana modifica el IRPF para recuperarlos.
    3. Nunca haré recortes sociales, y posteriormente le baja el sueldo un 5% a los funcionarios.
    4. No voy a adelantar las elecciones, y hay están a la vuelta de la esquina.
    Bueno, no tengo ganas de seguir escribiendo que me van a sentar mal las cervecitas del domingo.
    Pero, si no bien no es culpable de la crisis de deuda internacional, es un incompetente y un mentiroso. Eso si, no voy a defender a la oposición, mejor os remito al post de Josephine con el que estoy totalmente de acuerdo.

  5. en respuesta a Josephine
    #5
    13/11/11 10:34

    Como me gusta Perez-Reverte.Saludos

  6. #4
    13/11/11 08:03

    ......."Y yo ahora me pregunto, ¿de qué es culpable José Luis Rodriguez Zapatero?".......

    SOBRE IMBÉCILES Y MALVADOS.

    No quiero, señor presidente, que se quite de en medio sin dedicarle un recuerdo con marca de la casa. En esta España desmemoriada e infeliz estamos acostumbrados a que la gente se vaya de rositas después del estropicio. No es su caso, pues llevan tiempo diciéndole de todo menos guapo. Hasta sus más conspicuos sicarios a sueldo o por la cara, esos golfos oportunistas -gentuza vomitada por la política que ejerce ahora de tertuliana o periodista sin haberse duchado- que babeaban haciéndole succiones entusiastas, dicen si te he visto no me acuerdo mientras acuden, como suelen, en auxilio del vencedor, sea quien sea. Esto de hoy también toca esa tecla, aunque ningún lector habitual lo tomará por lanzada a moro muerto. Si me permite cierta chulería retrospectiva, señor presidente, lo mío es de mucho antes. Ya le llamé imbécil en esta misma página el 23 de diciembre de 2007, en un artículo que terminaba: «Más miedo me da un imbécil que un malvado». Pero tampoco hacía falta ser profeta, oiga. Bastaba con observarle la sonrisa, sabiendo que, con dedicación y ejercicio, un imbécil puede convertirse en el peor de los malvados. Precisamente por imbécil.

    Agradezco muchos de sus esfuerzos. Casi todas las intenciones y algunos logros me hicieron creer que algo sacaríamos en limpio. Pienso en la ampliación de los derechos sociales, el freno a la mafia conservadora y trincona en materia de educación escolar, los esfuerzos por dignificar el papel social de la mujer y su defensa frente a la violencia machista, la reivindicación de los derechos de los homosexuales o el reconocimiento de la memoria debida a las víctimas de la Guerra Civil. Incluso su campaña para acabar con el terrorismo vasco, señor presidente, merece más elogios de los que dejan oír las protestas de la derecha radical. El problema es que buena parte del trabajo a realizar, que por lo delicado habría correspondido a personas de talla intelectual y solvencia política, lo puso usted, con la ligereza formal que caracterizó sus siete años de gobierno, en manos de una pandilla de irresponsables de ambos sexos: demagogos cantamañanas y frívolas tontas del culo que, como usted mismo, no leyeron un libro jamás. Eso, cuando no en sinvergüenzas que, pese a que su competencia los hacía conscientes de lo real y lo justo, secundaron, sumisos, auténticos disparates. Y así, rodeado de esa corte de esbirros, cobardes y analfabetos, vivió usted su Disneylandia durante dos legislaturas en las que corrompió muchas causas nobles, hizo imposibles otras, y con la soberbia del rey desnudo llegó a creer que la mayor parte de los españoles -y españolas, que añadirían sus Bibianas y sus Leires- somos tan gilipollas como usted. Lo que no le recrimino del todo; pues en las últimas elecciones, con toda España sabiendo lo que ocurría y lo que iba a ocurrir, usted fue reelegido presidente. Por la mitad, supongo, de cada diez de los que hoy hacen cola en las oficinas del paro.

    Pero no sólo eso, señor presidente. El paso de imbécil a malvado lo dio usted en otros aspectos que en su partido conocen de sobra, aunque hasta hace poco silbaran mirando a otro lado. Sin el menor respeto por la verdad ni la lealtad, usted mintió y traicionó a todos. Empecinado en sus errores, terco en ignorar la realidad, trituró a los críticos y a los sensatos, destrozando un partido imprescindible para España. Y ahora, cuando se va usted a hacer puñetas, deja un Estado desmantelado, indigente, y tal vez en manos de la derecha conservadora para un par de legislaturas. Con monseñor Rouco y la España negra de mantilla, peineta y agua bendita, que tanto nos había costado meter a empujones en el convento, retirando las bolitas de naftalina, radiante, mientras se frota las manos.

    Ojalá la peña se lo recuerde durante el resto de su vida, si tiene los santos huevos de entrar en un bar a tomar ese café que, estoy seguro, sigue sin tener ni puta idea de lo que vale. Usted, señor presidente, ha convertido la mentira en deber patriótico, comprado a los sindicatos, sobornado con claudicaciones infames al nacionalismo más desvergonzado, envilecido la Justicia, penalizado como delito el uso correcto de la lengua española, envenenado la convivencia al utilizar, a falta de ideología propia, viejos rencores históricos como factor de coherencia interna y propaganda pública. Ha sido un gobernante patético, de asombrosa indigencia cultural, incompetente, traidor y embustero hasta el último minuto; pues hasta en lo de irse o no irse mintió también, como en todo. Ha sido el payaso de Europa y la vergüenza del telediario, haciéndonos sonrojar cada vez que aparecía junto a Sarkozy, Merkel y hasta Berlusconi, que ya es el colmo. Con intérprete de por medio, naturalmente. Ni inglés ha sido capaz de aprender, maldita sea su estampa, en estos siete años.

    Arturo Pérez-Reverte.
    http://xlsemanal.finanzas.com/web/firma.php?id_firma=14390&id_edicion=6607

  7. #3
    13/11/11 07:53


    ......."Y yo ahora me pregunto, ¿de qué es culpable José Luis Rodriguez Zapatero?".......

    PERMITIDME TUTEAROS, IMBÉCILES.

    Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros. Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros –aquí matizaré ministros y ministras– de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera. No quiero que acabe el mes sin mentaros –el tuteo es deliberado– a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía. De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.

    Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana –que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural–, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña. Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.

    Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente –recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española–. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos». Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p’alante. Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo.

    Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil que un malvado.

    Arturo Pérez-Reverte.
    http://xlsemanal.finanzas.com/web/firma.php?id_firma=5150&id_edicion=2687

  8. #2
    13/11/11 02:53

    La crisis política griega se ha cerrado con un gobierno en desunión nacional al que resultará muy difícil aplicar la amarga medicina de los recortes, mientras que el sucesor de Berlusconi en Italia tampoco lo tendrá fácil para recabar un apoyo cerrado de reformas en profundidad que complementen la austeridad presupuestaria.
    Parece ser que Europa ha sido bien castigada duramente y muy difícil de resolver sus problemas. Tal vez el más preocupante sea la ausencia de ideas y autoridad de liderazgo político y voluntad para encontrar soluciones a la altura de las críticas de las circuntancias.
    Un saludo

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