La curiosa historia de Jack Ma fundador de Alibaba y la maldición de Hurun

7

Alibaba ha salido a bolsa esta semana y ha subido más del +30% el primer día, antes de nada hay que recordar que  nunca se compra en una OPV, mucha gente lo hace como si fuera la última manera de ganar la lotería.

En Estados Unidos estén año andan sobre las 200 OPV, y de esas el 33% están por debajo del precio de la OPV.

Como mínimo se deberían de esperar 3 meses antes de comprar nada en una OPV, y si el comprador es una accionista de largo plazo y no usa protecciones, lo mejor es esperar un año entero.  Recordemos Bankia, terra, telefónica móviles, etc….

No me voy a extender más sobre el tema, hay que tener cuidado, ya traté el tema de las OPV en este enlace:

www.rankia.com/foros/bolsa/temas/2055936-carrito-compra?page=143#respuesta_2397625

En 2005 entraron en el accionariado de Alibaba algunos actores como Yahoo y los amigos de Goldman, Fidelity y Softbank, entre otros. Al precio de salida de la OPV multiplican por nueve su inversión, en el caso concreto de Yahoo pasan de 1000 millones de dólares a un poco más de 9000.

Ellos venden y otros compran.

Alibaba puede subir hasta la luna, pero no lo van a hacer todo en un día, ni en una semana, toda la publicidad y todos los fuegos artificiales son porque la empresa y jugadores importantes como Goldman, necesitan hacer dinero.

Jack Ma fundó Alibaba en 1999, hoy en día le llaman el “padre del internet en China”, tiene 49 años, sus padres eran casi analfabetos y por supuesto pobres, lo cual no es algo extraordinario, puesto que la mayoría de la población China en aquella época estaba en las mismas condiciones, era un poco como España en los años 50.

Teniendo en cuenta este dato, entra dentro de lo normal que parte de los nuevos ricos tengan orígenes humildes, y también es muy normal que la otra parte de los nuevos ricos sean personas vinculadas al partido Comunista Chino.

Hay que decir que a pesar de la subida de China, sigue siendo un país pobre y con mil millones de problemas entre los que destacan los casos de falsificación de alimentos, todos los años hay cientos de detenidos y miles de afectados en algunos casos de gravedad. También tienen graves problemas de contaminación de todo tipo.

Jack Ma era muy mal estudiante, excepto en inglés en lo que destacaba.

Llegó a ofrecerse gratis como guía turístico con tal de practicar la lengua de Shakespeare.

Posteriormente estuvo un tiempo enseñando idiomas en la Universidad, su primer sueldo 11 euros al mes.

En palabras del propio Jack Ma “mi vida dio un vuelco como en una película de Hollywood”.

Resulta que en 1995 una empresa chino-estadounidense (En China  las empresas extranjeras estaban y están obligadas a tener un socio chino) se adjudicaron un contrato para construir una autopista.

Hasta aquí todo más o menos normal, pero ahora la historia se torna rocambolesca.

A jack Ma al que habían contratado como interprete lo mandaron a Estados Unidos, pero entonces como  ya ha pasado en multitud de ocasiones los socios norteamericanos se pelearon con los socios chinos y ¡jack Ma fue secuestrado a punta de pistola!.

De alguna manera, consiguió escapar. No tenía ni equipaje ni dinero, pero se las arregló para ganar 600 dólares  en un casino de Las Vegas.

Antes de volver corriendo a China vía aérea, visitó a un amigo Chino en Seattle y gracias a este se enteró de que existía algo llamado internet, que en China se desconocía.

En sus propias palabras: “Me daba miedo hasta rozar el teclado del ordenador, pensaba: quién sabe cuánto cuesta, si lo rompo estoy perdido”.

Yo me troncho de risa, hay Dios mío, que mundo este.

De repente a Ma se le encendió la bombilla y le pidió a su amigo que buscara en internet la palabra cerveza, entonces se dio cuenta de que sólo aparecían marcas norteamericanas, alemanas, y otras, pero ninguna china.

El mismo dice: “Pensé que tenía que ayudar a las empresas Chinas a darse a conocer al mundo”.

Dicho y hecho, Ma regresó a China, convenció a 25 amigos y entre todos pusieron sobre la mesa 50000 dólares que fue el capital  inicial con el que arrancó su aventura empresarial.

Es un Chino listo, dice que es un buen amigo de su Gobierno, no hace alarde de riqueza como otros Chinos ricos y además aprende rápido en cabeza ajena, la forma más inteligente de aprender.

“He visto a demasiada gente subir hasta el cielo y luego caer.”

Incluso sus aficiones son discretas, tiene mujer, un hijo y varios perros, y pasa los fines de semana en casa jugando a las cartas  con sus amigos y bebiendo té. Ni siquiera acude a los locales de Karaoke.

En un régimen como el Chino hay que andarse con pies de plomo, especialmente si llegas al nivel del bueno de MA.

Los Chinos son muy supersticiosos, ahora dicen que salir en la lista Hurun (El Forbes chino) da mala suerte.

Examinemos dos casos bastante famosos:

Huang Guangyu, empezó en un pequeño taller que le costó 3500 dólares, en 15 años levantó el imperio Gome, una enorme cadena de distribución de electrodomésticos, llegó a vender el 20% de todos los aparatos de este tipo en su país. Alcanzó el segundo puesto en la lista Hurun y de pronto, su empresa que cotizaba en bolsa fue acusada de fraude bursátil y Huang quedó en manos de la policía.

Zhu Mengyi, promotor inmobiliario, fortuna calculada en 4400 millones de dólares, acusado también de fraude bursátil, este fue más listo y desapareció sin dejar rastro, aunque hay quien dice que lo ha visto paseando por las calles de Vancouver.

Hoy en día más de una veintena de multimillonarios chinos están cumpliendo condena.

La cosa ha llegado a tal punto que algunos multimillonarios han enviado cartas a Hurun para que los saquen de la lista.

 

  1. en respuesta a sacrafame
    #7
    25/09/14 11:18

    Te doy toda la razón en todo. Hay que tener mucho cuidado casi para cualquier cosa que hagas, no sea que algún desalmado quiera jugártela por detrás. Tomo nota del ejemplo de Ma.

  2. en respuesta a monokokín
    #6
    22/09/14 17:13

    Son lugares con un poco de mala fama, pero lo menciono porque allí en China es una forma tradicional de cerrar tratos de negocios, al igual que por cierto en Japón.
    El bueno de Ma es una excepción, lo cual es muy inteligente por su parte, porque las llamadas mujeres de vida alegre en ciertos niveles trabajan a dos bandas y proporcionan información que posteriormente terceras personas utilizan para extorsionar al pobre incauto de turno.
    Hay muchos ejemplos, algunos muy sonados. Hay que tener siempre cuidado, ya vivas en China o en España.

  3. #5
    22/09/14 16:56

    ¡Este si que es un guru! Al parecer en China hay mas corrupción de la que se le supone y por eso muchos millonarios acaban en la cárcel (como en España vamos)

  4. #4
    22/09/14 15:49

    Buen artículo.

    Una cosa es ser supersticioso, otra es ser un ladrón, y otra es estar perseguido por las autoridades chinas. Aunque cierto que la cultura oriental tiende a la superstición. Muy curiosa la historia, gracias por compartirla.

    Un saludo.

  5. #3
    22/09/14 15:33

    Ay si confucio levantara la cabeza... parece ser que en estos tiempos que ahora vivimos, no se si en otros pues no estuve allí, lo que prima lo que enaltece a la gente es la cantidad de dinero que tienes: coche poderoso de 100000€ mínimo, un gran tipo. Deberíamos de buscar otros valores en la gente y no el solamente económico. Y no es que critique tu intervención. En bolsa todo lo que sube baja y ya veremos como acaban los 40 ladrones de Ali BaBa.
    Saludos.

  6. #2
    22/09/14 14:22

    Menos mal que no le gusta ir al karaoke, dirá su mujer... ¿Tú sabes lo que es un karaoke chino?

  7. #1
    21/09/14 22:54

    Yo me troncho de risa, hay Dios mío,

    Con ánimo constructivo, recuerda la famosa frase: ahí hay un hombre diciendo ay!

Cookies en rankia.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra política de cookies.

Aceptar