Independientemente, de que sean buenas o malas (yo creo que malas) las medidas son inaplicables a día de hoy porque suponen un quebranto para la solvencia de las Entidades o del Estado (o probablemente de ambos ya que por desgracia se ha decidido ligarlas).
Quizá la que más visos tendría de realizarse sería una modificación sobre lo del 50% del valor de tasación, ya que no implicaría dinero contante y sonante y se ajusta con el espíritu de "extend and pretend" de estos tiempos. No lo recomiendo, pero no me sorprendería.
Un saludo