El blog de Echevarri
O lo que se me ocurre sobre el mundo financiero

Locus amoenus

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Publicado por Echevarri el 22 de noviembre de 2011

Está Vd. invitado, le dijo el camarero mientras con la mirada le indicaba a Pedro quien le había pagado el café. Pedro sonrió al hombrecillo acomodado al fondo de la barra. Eso era lo que le gustaba del campo, de los pueblos: la buena gente, personas sencillas que, sin conocerte se abrían a ti, que hacían sentirse al forastero uno más. Gente auténtica. Y eso le llevaba a estar cada vez más convencido de lo correcto de su decisión, de abandonar la ciudad y montar un negocio de turismo rural, a pesar de dejarse en el mismo los ahorros de una vida y de lo dura que había sido la negociación con Jorge, al que a última hora, y bajo presión de una venta que creíoa hecha, Pedro le había logrado arrancar un descuento de 25.000 euros. Valía la pena.

Así que se acercó al hombrecillo y se saludaron. Se llamaba Juan, el típico agricultor de piel quemada por el sol y manos asperas como los troncos de los árboles. Pedro le contó que en breve serían paisanos, que había comprado la casona de Vega, y que su idea era convertirla, amén de en su vivienda, en un pequeño hotel rural. Por supuesto, Juan y los suyos estaban invitados a la fiesta de inauguración que daría en cuanto terminasen las obras, que esperaba que fuese en breve, ya que estaba loco por abrir.Tanto que, a pesar de que realmente iba a escriturar hoy ante Notario el vendedor le había dejado iniciar las obras con dos días de antelación.

Juan, como buen hombre de campo,  apenas hablaba, sólo sonreía. Cuando finalmente Pedro acabó su presentación le dijo que le gustaría mucho asistir a la inauguración del sueño de aquel. Especialmente teniendo en cuenta que iban a ser vecinos-vecinos, ya que sus tierras de labranza lindaban con las de Pedro, lo que acabo de iluminar el rostro de Pedro que se dijo que era fantástico contar con alguien así al otro lado del mojón.

Claro que antes tenía que solucionar un pequeño asunto sin importancia, le señaló Juan. Pedro había comprado realmente dos fincas.La casona, urbana, que daba  a vial en la parte delantera, amén de otra, en la parte trasera de la casa que era un prado, calificada como rústica, en el que Pedro le había contado que pensaba montar carpas para bodas, eventos, etc,. Pues bien, según el Código Civil, el art. 1523, Juan, como  colindante tenía derecho de retracto sobre ese prado, sobre ese terreno rústico al ser menor de una hectárea. Y siempre había deseado ejercitarlo. 

Pedro estaba  blanco. ¿Retracto?, ¿a qué se estaba refiriendo aquel aldeano? Juan terminó de explicárselo. La Ley, redactada mucho tiempo antes de que a los pijos de ciudad les diese por el turismo rural, buscaba concentrar los terrenos agrarios para asegurar su viabilidad. Juan tenia 9 días a partir de la inscripción en el Registro, o si ésta no se llevaba a cabo desde que la venta se hubiese producido, para ejercer su derecho de retracto. O lo que es lo mismo, igualando el precio de Pedro se quedaba con el prado.

Llegado ese punto Juan sonrió, le puso una mano en el hombro a Pedro, y  mirándole fijamente le  dijo que si tenia dudas que le consultase al notario, que no entendía como Pedro podia desconocer la ley y que no hubiese sido asesorado por la agencia que había intermediado. Ahora bien, apuntó, le había caido bien, y despues de lo que le había comentado era consciente del marrón en que se había metido el bueno de Pedro y el, como vecino, no le iba a dejar en la estacada, que estaba dispuesto a arreglarlo y no ejercer el retracto, a cambio de que Pedro asumiese lo que Juan entendía como los perjuicios derivados de no acudir al mismo: 50.000 euros.

Pedro no daba crédito. Habían pactado la compra del el terreno en una cantidad misérrima, especialmente teniendo en cuenta que había entregado una fuerte suma en B,  pero sin el prado, como zona de expansión, la casa bajaba espectacularmente de valor, no le era de ninguan utilidad, el proyecto carecía de viabilidad. Por otro lado las cantidades entregadas en B, el desembolso que ya había realizado en el proyecto del arquitecto, en la reforma, le obligaban imperiosamente a tirar hacia adelante, teniendo que hacerse con esos 50.000 euros fuese como fuese. Pero sobre todo necesitaba aire, y sin decir nada a Juan, salió fuera del local a dar unas bocanadas.

Juan aprovechó el momento para sacar su smartphone de ultima generación del bolsillo, y abrir el Whatsapp, desde el que envió a su amigo Jorge un mensaje: "creo que nos hemos ganado un café, vamos a pachas".

NdA: Dedicado a todos aquellos a los que les gustaban los Episodios Económicos

 

Etiquetas: episodios económicos



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Comentarios
2 Wenomeno
22 de noviembre de 2011 (19:19)

Gracias por la dedicatoria, son geniales

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3 Tristán el subastero
22 de noviembre de 2011 (21:48)

Bueníííísimo, un post para quitarse el sombrero, me ha encantado.
Pedro se comportó como un gitano en los últimos minutos de la negociación y se la han devuelto doblada y nunca mejor dicho, ¡¡¡Viva la sabiduría campesina!!!

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4 El sujeto pasivo
22 de noviembre de 2011 (22:06)

Je je.

Hace unos años me vi en una de esas. Era el vendedor y me daba igual porque me valía lo mismo el dinero de cualquiera.

Un colindante había preguntado por el precio, no se si por curiosear o si realmente tenía intenciones de comprar. Creo qu era lo primero y que realmente no tenía interés.

No obstante el comprador tenía sus dudas, así que se hizo la compraventa, callamos como putas y no se hizo público el asunto hasta transcurrido un mes desde la inscripción en el Rregistro.

Siempre me quedó la duda de si se podría haber hecho de de otra forma para que no se beneficiaran colindantes espabilados, como unificar las fincas previamente para que sólo quedase una superior a una hectárea. ¿Debería transcurrir algún tiempo para que ese apaño fuera efectivo? ¿Cómo lo ves?

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5 Nuria00
23 de noviembre de 2011 (11:25)

Impagable, aún me estoy riendo. Real como la vida misma.

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6 Franz
23 de noviembre de 2011 (15:36)

Haber si en vez de estar considerado en terreno rústico era más que un erial en vez de urbano...
Saludos

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7 Atreides
23 de noviembre de 2011 (19:04)

Un excelente artículo, que deja bien claro que los negocios no los hacen los listillos, sino los bien asesorados.

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8 Marc2
24 de noviembre de 2011 (09:12)

Hoy en día, un bon pagés, es un profesional que ha de saber de todo.

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9 Echevarri
Echevarri  en respuesta a  Wenomeno
24 de noviembre de 2011 (20:55)

Gracias a vosotros por estar ahí...

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10 Echevarri
Echevarri  en respuesta a  Tristán el subastero
24 de noviembre de 2011 (20:56)

Me alegro. Y si, convienen no joder mucho a la otra parte en una negociación no vaya aser ue se tome la revancha.

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11 Echevarri
Echevarri  en respuesta a  El sujeto pasivo
24 de noviembre de 2011 (20:57)

Entiendo que sería una posible salida. Hay otras, si te lees con calma el articulo que linko en el post. Por ejemplo, para el caso que nos ocupa aportación de ambas fincas a una sl y venta de la misma...

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12 Echevarri
Echevarri  en respuesta a  Nuria00
24 de noviembre de 2011 (20:57)

no hay nada como hacer reír a una mujer...

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13 Echevarri
Echevarri  en respuesta a  Franz
24 de noviembre de 2011 (20:58)

Era rustico fijo, y como tal constaba en el RP, amén de en la norma urbanística municipal.

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14 Echevarri
Echevarri  en respuesta a  Atreides
24 de noviembre de 2011 (20:59)

Y cuanto le cuesta a la gente pagar por dicho asesoramiento, que duro se le hace reconocer dichos servicios. Gracias Pau.

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15 Echevarri
Echevarri  en respuesta a  Marc2
24 de noviembre de 2011 (20:59)

Y tanto.

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16 Javieron1
24 de noviembre de 2011 (23:41)

Me duele que haya gente tan estupida, que se la metan tan doblada. Supongo que alguna oportunidad le dará la vida para resarcirse. Nadie le ha dicho que se tenga que quedar de manos cruzadas.

Un saludo cordial

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17 Hpereztapia
29 de noviembre de 2011 (12:53)

¿Y no sería mucho más fácil desglosar en la escritura los precios del terreno y de la casa y poner un precio totalmente desorbitado al terreno para dificultar cualquier retracto? Al fin y al cabo es una transacción entre partes independientes.

El problema sería el estar "cogido" por el dinero entregado bajo cuerda si el vendedor se empecina en otras cuantías para salvaguardar su negocio con el tercero "retractante". En cualquier caso, el contrato privado previo con una buena claúsula de arras debería salvar esta contrariedad (entiendo que el dinero en "b" si se entregó previamente, al menos habría algo firmado)

H

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18 Echevarri
Echevarri  en respuesta a  Javieron1
30 de noviembre de 2011 (12:43)

Lo curioso es que a quien se la suelen meter doblada suele haberlo intentado él antes...

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19 Echevarri
Echevarri  en respuesta a  Hpereztapia
30 de noviembre de 2011 (12:44)

Ojo, que es posible que ante los Tribunales se le solicite acreditar los medios de pago fehacientemente....
Me consta que es una estrategia empleada en algunos casos, pero tiene sus agujeros. El citado, el fiscal para el vendedor, etc...

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