Las reglas de la economía han cambiado
Un debate abierto sobre la economía actual

De como se salvan bancos hundiendo países

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Publicado por Yo mismo el 29 de agosto de 2011

 

La salida recurrente a esta situación ha sido la idea de los eurobonos, sin embargo, esta opción no soluciona absolutamente nada, porque no es más que una forma de seguir endeudándonos.  Ya en 2010, dejé preparado el post sobre los problemas y limitaciones del eurobono, ya que ya incluso en este año era la banca lo que lo pedía.

Sin embargo, ahora mismo, los países periféricos, toda la prensa económica, y en general todo el mundo reclama los citados instrumentos, de tal forma que Alemania es la que se niega a dicho proceso porque supone incrementar el tipo de interés que paga por su deuda.

La lección que no parecemos aprender es que siempre las medidas son todas perfectas, siempre tenemos el papel y los informes que demuestran que ganamos los periféricos y pierde Alemania, pero como siempre también luego resulta que Alemania, (o mejor dicho sus bancos) sale beneficiada, (aunque parezca una ONG), mientras nosotros quedamos arruinados.

Y es que como siempre nos la están colando pero a base de bien, con la oportuna colaboración u omisión de nuestro stablishment financiero que no para de enviar información falsa, manipulada e interpretaciones ridículas.

En este caso particular, debemos recordar que los títulos de deuda pública actuales (y las hipotecas) son títulos emitidos en “moneda nacional”, que se da la casualidad que es el euro. En consecuencia, cuando tengamos que devolver, tanto las hipotecas como la deuda pública tendremos que devolver deuda nacional. Es falsa pues la creencia de que si nos salimos del euro y devaluamos la nueva moneda, tengamos que devolver el doble de deuda.

En este sentido me gustaría recordar que en agosto salió una noticia que nos cuenta que los bancos extranjeros estaban empezando a preparar sus contratos de préstamo con empresas españolas con la previsión de salida del euro, modificando las cláusulas en este punto concreto).

Por tanto hasta ahora, la inmensa mayoría de la deuda que tenemos que devolver, tanto estados, como ciudadanos, como empresas está denominada en la nueva moneda, (llamémosle “nueva peseta”). En consecuencia una salida del euro, sería en principio no demasiado dramático para España. Además no tendría por qué afectar incluso demasiado a la capacidad de obtener fondos en los mercados, si se procediese a una devaluación extrema.  (por que la inversión depende de las posibilidades de revalorización que serán mayores cuanto más devaluada esté la moneda).

Pero está claro que si la salida no es dramática para España, alguien pierde y en este caso serían las entidades extranjeras que cobrarían la deuda en una moneda devaluada, lo que significa que cobrarían menos “nuevos marcos”.

Este detalle es uno de los que se tienen en cuenta a la hora de calcular la Prima de Riesgo, y tiene un efecto curioso. Frente a lo que se nos vende tradicionalmente de que la Prima de Riesgo recoge únicamente la posibilidad de impago, en realidad recoge tanto el riesgo de impago, como el riesgo de que un país salga del euro y pague con una moneda devaluada. Lo curioso es que a medida que la posibilidad de salir del euro sea mayor, (porque los problemas de estar en esta moneda sean cada vez mayores), sube el riesgo de impago, (por el mayor coste y los problemas), lo cual a su vez empeora la situación en un círculo vicioso que sólo tiene una salida.

Pero volviendo a que la banca extranjera cobraría en “Nuevas Pesetas” devaluadas y que por tanto obtendría menos “Nuevos Marcos”, es lógico que tendría una pérdida importante, (por esta razón no interesa que salgamos). Ya que la banca extranjera empieza a aplicar las salvaguardas, los gobiernos deben hacer lo mismo y se ha de buscar una salvaguarda para los títulos de deuda pública. Y esta salvaguarda son los eurobonos.

La diferencia para España entre las emisiones de deuda actuales, y el sistema de eurobonos, es que en la actualidad emite títulos, (y por tanto los paga en la moneda propia), mientras que con los eurobonos, será un ente europeo, (en el caso de Grecia, domiciliado en Luxemburgo), el que emite los bonos, para luego prestar el dinero a los países. La diferencia es fundamental, ya que no estaríamos hablando de emisiones nacionales (que pueden comprar extranjeros), sino que estamos hablando de préstamos formalizados en la moneda de Luxemburgo. (que hoy será el euro, pero mañana puede cambiar).

En consecuencia, la salida del euro, implicaría en la nueva situación que el importe a pagar por la deuda se dispararía. Los cálculos son sencillos, y si la “Nueva Peseta” se devaluase un 50%, la deuda que tendríamos que pagar se multiplicaría automáticamente por dos. En este sentido, la gran ventaja que tiene España (si nuestros políticos pensasen en nuestros intereses y no en los de la banca, que a su vez está alineada con los intereses de la banca alemana) es que aunque no hubiésemos hecho esta reflexión, tenemos el caso de Grecia que ha ido primero, y ya en este año cuando se rumoreo con la salida de Grecia del euro en mayo, el ministro de Finanzas alemán se encargó de recordar a Grecia los inmensos costes que supondría tal operación, precisamente porque Grecia ya está funcionando con un sistema exactamente igual al de los eurobonos, (aunque no tenga tal nombre).

Pero si el caso no nos llega de ejemplo, en España también hemos tenido el caso de las personas que se han hipotecado en yenes, debido a que Japón lleva décadas con los tipos al cero, (tras la explosión de su burbuja inmobiliaria en al final de los 80), de tal forma que los tipos de interés de estas hipotecas japonesas eran mucho más baratas. Cuando los bancos cobraban un 3% en España, si se formalizaba en Japón el tipo de interés ascendía a un 1%, por lo que la gente picaba con el “pagas un tercio de los tipos de aquí”, cuando en realidad ahorraban un 2% del préstamo. El problema es que dicho ahorro se convirtió en drama cuando la moneda japonesa se revalorizó, (el euro se devaluó) y en consecuencia, el importe del préstamo y todas las letras en euro se disparó.

Por tanto, con los eurobonos, los países periféricos estamos asumiendo una rebaja que no va a ser demasiado grande de intereses sobre la deuda, a cambio de que tendremos que pagar el doble. Que nadie pique con el juego de mitad y doble, porque resulta que por ahorrarnos la mitad de intereses, no podemos pagar el doble del préstamo, que es un negocio ruinoso absolutamente, (sobre todo porque la mitad de intereses sobre el doble de deuda es exactamente la misma cantidad a la que debemos sumar el doble de la deuda).

Por lo tanto, la ventaja de los eurobonos es clara y no es precisamente para nosotros, y en tal sentido hemos de encajar la hoja de ruta marcada en los últimos acontecimientos del euro.

Alemania con sus mensajes de víctima expresando que tendría que pagar más por su deuda, (cierto porque Alemania paga menos cuantos más problemas existan), y vendiendo su responsabilidad y la de los demás, impone las reformas en la constitución y la pérdida de soberanía fiscal para hacer el favor de aceptar los eurobonos.

Y nosotros aceptamos una modificación de la constitución en la que aceptamos la pérdida de soberanía económica, (y en realidad de toda la soberanía porque sin soberanía  económica no la hay en realidad), y en la que damos más garantías. Y en esto llegamos a otro aspecto del punto 3 del nuevo artículo 135 propuesto para la constitución europea.

En nuestra constitución aparecerá que el déficit será el máximo establecido por la Unión Europea, (en el 135.2), y además que los gastos de intereses se entenderán siempre reconocidos en todo momento en los gastos. En consecuencia, si devaluamos la moneda, la constitución diría que ¡aún saliendo del euro! debemos reflejar en nuestras cuentas la deuda a su valor en cada momento y los gastos en cada momento, y por tanto reducir el resto de gastos en la cuantía necesaria para alcanzar el punto máximo.

En este sentido debemos tener en cuenta que la garantía de tener los costes de la deuda automáticamente incluidos en los gastos, tan solo tiene sentido en el caso de deudas que sean a coste variable, (porque en otro caso no sería precisa actualización), y dado que las deudas públicas se emiten a coste fijo, lo que está claro que está protegiendo esta garantía es la salida del euro y que las entidades extranjeras mantengan su coste siempre, a costa del resto de gastos que podamos tener.

Y aquí encontramos la urgencia de modificar la constitución, y que además sea la constitución de los países que han sido rescatados, sin ser rescatados. España e Italia, deben atarse inmediatamente porque se está minimizando el impacto sobre los bancos Alemanes y Franceses a costa de los países.

Etiquetas: reforma constitucional · eurobono · crisis griega · default españa · punto 3 del artículo 135 · regla de gasto · techo de gastoo



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Comentarios
1 Ramon13
30 de agosto de 2011 (04:14)

Sin entrar mas a fondo en que puede interesar a la banca, me gustaria reflexionar sobre otras implicaciones de una desmembración de Europa:
1- Como se competiría contra el G-2 ? En caso que el G-2 siguiera con sus acoples...
2-http://www.eleconomista.es/internacional/noticias/3333332/08/11/Alemania-propone-crear-los-Estados-Unidos-de-Europa-para-superar-la-crisis.html Ursula V.der Leyen
advierte contra un desmembramiento del viejo continente, ya que ello haría que "se formen distintas alianzas en Europa con los consiguientes peligros para el mercado interior común y la cooperación política"
Como quedaría Europa después de estas nuevas alianzas ? que tensiones se crearian ?
3-No valoramos que la existencia de la Communidad Europea ha permitido una ec. del bienestar...¿que hubiese pasado si no hubiese existido la comunidad?

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2 Mambaneggra
30 de agosto de 2011 (10:16)

Hola Tomás, me ha parecido muy interesante el artículo pero me surge una (o varias) dudas acerca de tu planteamiento, perdona si suena ingenuo pero entonces no entiendo por qué Alemania se niega en redondo a implementar los Eurobonos, ya que entiendo que a su banca le interesa en caso de salida del Euro. ¿Tan convencidos están de que no saldremos? ¿No es indicativo de que van a aguantar el tinglado cueste lo que cueste y no nos van a dejar salir? ¿O deberíamos empezar a "temblar" si se aceptan los Eurobonos? Gracias por tus comentarios.

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3 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Mambaneggra
30 de agosto de 2011 (11:43)

simplemente TACTICA...

negar siempre los eurobonos, que son la única patada hacía adelante de los periféricos que se niegan a salir del euro, (la banca Española también se va al garete)...

Con esto consiguen todas las concesiones del mundo por algo para lo que son parte interesada.

Respecto a la pregunta de ¿tan convencidos están de que NO SALDREMOS?... pues yo creo que más bien al contrario...

Ponte en lugar de Alemania y Francia, imagina que quieres salvar a los bancos Alemanes y Franceses, y que de repente te convences de que determinados países van a salir del euro. ¿que harías?...

¿tratarías de denominar la deuda de otros países en moneda nacional que te vaya a quedar?.

¿impondrías todo tipo de garantías?

¿Que tal tocar constituciones, para conseguir prioridad absoluta?...

Y si, ¡se se aceptan los eurobonos tendremos que tomar en consideración que es exactamente lo mismo que le han dado a Grecia el año pasado!, y este año ya le han recordado que si se sale duplicaría su deuda.

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4 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Ramon13
30 de agosto de 2011 (11:44)

Respecto al punto 2... estoy completamente de acuerdo, pero no se está haciendo esto...

Respecto al punto 3... si, pero no valoramos que no todo ha sido la comunidad europea y que además solo puede funcionar en unas determinadas circunstancias...

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5 Eco3t
30 de agosto de 2011 (13:50)

Personalmente, los eurobonos me recuerdan a los "bundles" de hipotecas buenas e hipotecas "subprime". ¿Tropezaremos dos veces con la misma piedra?

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6 Elcisnenegro
30 de agosto de 2011 (14:42)

Me ha parecido muy interesante la reflexion, nunca me habia parado a pensar en ese punto, pero me gustaria matizar dos cosas:
-La primera es que no tengo seguro que Merkel tenga planes para nada, siempre se la ve dar bandazos segun por donde se pueda tirar más de populismo.
-La segunda, que en un mundo dominado por las grandes potencias la desintegracion de la UE sería a mi juicio una mala noticia incluso para los paises que ahora tienen problemas dentro de la integracion en la eurozona
-La tercera que si se ha de apostar por tirar hacia delante sea como sea, la UE habra de terminar gestionandose cada vez mas como si se tratase de una nacion unica, y eso implica un gobierno gestor democratico, una representacion parlamentaria con poderes reales, una fiscalidad propia gestionada por dicho gobierno y aprobada en dicho parlamento con mucho mayor porcentaje presupuestario respecto a los estados, y por supuesto emisiones de deuda unica. Yo no se si os habreis dado cuenta, pero los intereses que paga EEUU por su deuda no tienen sentido y estan muy apoyados en la huida de inversiones desde la eurozona ha Estados Unidos por miedo al riesgo de desintegracion de la eurozona desde la crisis Griega. Es que si no el euro ya valdria 2,5 $. Incluso cuando S&P bajo la nota de la deuda de EEUU, el dinero salio de europa hacia EEUU por el simple hecho de que los inversores ven en la unidad una garantia para la seguridad. Una Eurozona con deuda unica pagaria menos intereses que EEUU por logica pura. Saludos.

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7 Fleischman
30 de agosto de 2011 (15:37)

Hola Tomás, hay un aspecto de la hipotética salida del euro que se me escapa. Comentas que no sería dramática, pero ¿no sacaríamos todos el dinero del banco (es decir, si se pudiera)?. Porque si salimos del euro, es para hacer una devaluación, pero como el euro seguirá existiendo, si lo saco antes de que me lo pasen a la nueva peseta, consigo que no me lo devalúen. Una solución sería imponer un corralito durante el tiempo de implantación de la nueva peseta, pero me parece bastante traumático...
¿Cómo se haría en la práctica esta salida del euro para que no fuera dramática?
Un saludo.

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8 Ramon13
30 de agosto de 2011 (15:56)

Creo que Europa no funciona, porque realmente no esta unida, porque no se valoran los logros, y por la perdida de soberania que no se quiere asumir si vamos hacia unos Estados unidos de Europa.
El siguiente es un artículo de opinión de Gordon Brown, ex primer ministro británico, que se se ha publicado en The New York Times:

Gordon Brown
Comprendo bien la actitud desafiante que hoy vemos en Alemania cuando se enfrenta a la crisis en la que está sumida la eurozona. El enfado alemán es obvio y está bien fundado.

Durante los últimos 10 años, mientras España, Irlanda, Portugal y otros países disfrutaban de la fiesta de unos bajos tipos de interés, los alemanes redujeron sus salarios, soportaron duras reformas estructurales y pasaron por la dolorosa prueba de cinco millones de desempleados en un esfuerzo por modernizar sus industrias. Sus sacrificios les han llevado a tener un amplio superávit comercial y un aumento del 80% de sus exportaciones a China.

Ningún otro país hubiera podido mantener al mismo tiempo los costes de integrar a 16 millones de personas de Europa del Este en un Estado unificado, o de unirse al euro a un tipo de cambio tan poco competitivo, y, sin embargo, haber reconstruido incluso la fuerza exportadora del país.

Alemania tiene ahora la economía más fuerte de Europa, y Angela Merkel y el pueblo alemán merecen que se les elogie por sus logros exportadores. Pero si esa fuera la única historia que contar, entonces el remedio a la actual crisis sería sencillo: seguir el ejemplo alemán: austeridad, y, si eso falla, todavía más austeridad.

Hace tres años, cuando la crisis financiera empezó a golpear, el Gobierno alemán, como el resto de Europa, definió rápidamente el problema como anglosajón, echando la culpa a Estados Unidos y a Reino Unido. Un año más tarde, cuando la crisis financiera se había transformado en una crisis económica general, los alemanes se replegaron a un territorio todavía más seguro, más familiar, redefiniendo la crisis mundial no como financiera sino como fiscal, una crisis de déficits y de deuda.

Como resultado de ello, Alemania ha negado tener culpabilidad alguna en lo que ha ido mal. Realmente, si puede argüir que no es la fuente del problema puede justificar resistirse a adoptar costosas medidas para resolverlo.

Pero, de acuerdo con el Banco de Pagos Internacionales, Alemania prestó casi 1,5 billones de dólares a Grecia, España, Portugal, Irlanda e Italia. Al comienzo de la crisis los bancos alemanes habían hecho el 30% de todos sus préstamos a los sectores privados y públicos de esos países. Todavía hoy esa categoría de préstamos es equivalente al 15% del volumen de la economía alemana.

Añadamos a eso la profunda implicación alemana en el despilfarro del crédito inmobiliario norteamericano (la mitad de los activos subprime se colocaron en Europa), así como en la especulación inmobiliaria europea, y tendremos claro que allí donde tenían lugar las fiestas, los bancos alemanes habían suministrado la bebida. La única fiesta que se perdieron, como ya dijo en broma un comentarista, fue la del esquema Ponzi de Bernie Madoff.

Como resultado de ello, los bancos de Alemania son hoy los que tienen un coeficiente de endeudamiento más alto que cualquiera de las economías más avanzadas, hasta dos veces y media más que sus competidores bancarios estadounidenses, según el FMI.

De hecho, preocupados por el impacto que pudieran tener las pruebas de resistencia en su credibilidad, los reguladores de la banca alemana han sido hostiles a tener que pasar por los mismos requisitos de comprobación y de contabilidad del capital acordados para todos los otros países de la eurozona, y uno de los Landesbank -bancos regionales alemanes de titularidad pública- llegó al extremo de retirarse del test la víspera de que se hicieran públicos los resultados.
Pero ¿por qué debiera preocupar eso a Alemania, que es competitiva, fiscalmente sólida y económicamente robusta? Porque por toda Europa las pobres condiciones del sector bancario se están convirtiendo en un riesgo para la recuperación y la estabilidad. Los bancos alemanes, como los demás bancos europeos, dependen de la obtención de fondos a corto plazo, y, en los próximos tres años, esos ya débilmente capitalizados y escasamente rentables bancos tienen que recaudar 400.000 millones de euros de los mercados, una cantidad que es cerca de un tercio de toda la deuda de la eurozona, estimada en 1,4 billones de euros.

Hace pocos días le tocó a Francia -calificada, como Alemania, con AAA por las agencias de calificación crediticia- enfrentarse a la presión de los mercados, debido a su alto grado de exposición a la periferia del euro. Cada país tiene sus propios problemas, pero, a medida que la crisis se desplaza hacia el núcleo de Europa, también Alemania podría encontrarse con que su otrora indiscutible imagen se convierte en un bastión financiero en tela de juicio.

A corto plazo Alemania hará bien en apoyar la recapitalización bancaria a escala europea, algo de lo que ella misma se beneficiará. Pero también ha llegado el momento de que reconozca que tiene que ser parte integrante en la solución del problema, puesto que ha sido parte integrante del propio problema.

Por supuesto que nadie debe esperar que Berlín transfiera un amplio porcentaje de su riqueza a los países más pobres de la Unión Europea en la misma escala en la que operan otros Estados federales -Estados Unidos, Australia y otros-, pero debe persuadirse de que la crisis no se puede resolver sin la disponibilidad de un eurobono común, una legislación en favor de una mayor coordinación fiscal y monetaria, y un papel del Banco Central Europeo que le lleve un paso más lejos que el de ser el guardián de la baja inflación, asumiendo un segundo papel de prestamista de último recurso.

Al final, Alemania tendrá que ponerse de acuerdo en un mecanismo común para que Europa pague su salida de la crisis. Su reciente incapacidad para actuar desde una posición de fuerza pone en peligro no solo al país mismo sino a todo el proyecto del euro, que Alemania ha empleado décadas en desarrollar.

http://www.nytimes.com/2011/08/22/opinion/22iht-edbrown22.html?_r=1&scp=4&sq=gordon%20brown&st=cse

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9 Ramon13
Ramon13  en respuesta a  Ramon13
30 de agosto de 2011 (16:14)
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10 Ice man
30 de agosto de 2011 (16:57)

La deuda emitida por los estados se denomina en un tipo concreto de moneda, sea ésta el dólar, el rublo, coronas o el euro.

Si tengo deuda denominada en dólares me la han de pagar en dólares y si la tengo en euros me la han de pagar en euros, no en Nuevas Pesetas.

Si tienes Nuevas Pesetas has de venderlas y comprar Viejos Euros para pagar tu deuda, no le veo el beneficio en este caso (distinto es que si hubiera una devaluación fuéramos más competitivos). Otra cosa que no sea eso es simple y llanamente un default.

Los enlaces que pones llevan a otros artículos escritos por ti mismo, con lo cual la fuente de toda información eres tú mismo ¿acaso te crees que los compradores de deuda aceptan que se les pague en moneda indeterminada?

¡Mira, hoy como está más barato el dólar te pagaré en dólares mi deuda emitida en euros, el mes que viene ya te diré como te la pienso pagar, tal vez en rupias!

UN POQUITO DE POR FAVOR, HOMBRE !!!!

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11 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Ice man
30 de agosto de 2011 (18:06)

es que en el otro artículo he puesto los enlaces a donde corresponden... pero como comprenderás no tendré que poner dos veces la misma historia, porque si ya me quedan largos... en fin...

en todo caso los tienes en este especificamente...

http://www.rankia.com/blog/nuevasreglaseconomia/426832-efectos-salida-euro-deuda-publica-hipotecas

un saludo.

Pd. los enlaces a otros articulos que he puesto, son por definición enlaces a otros post donde amplio alguna idea en concreto y no una prueba de nada...

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12 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Fleischman
30 de agosto de 2011 (18:09)

hombre...

cuando me refiero que no sería dramática, siempre tenemos que tener en cuanta comparado con la alternativa...

Es decir, evidentemente los problemas son muchos, y probablemente lleve consigo el corralito....

pero vamos, el problema se duplicaría con deuda doble.

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13 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Fleischman
30 de agosto de 2011 (18:10)

por cierto, otra forma sería los controles de capitales... al salir de la moneda puedes imponer algun tipo de control con tasas elevadas para la salida-... En fin, hay formas.

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14 Ice man
Ice man  en respuesta a  Yo mismo
30 de agosto de 2011 (18:23)

Pues yendo a tu propio enlace del enlace:

“Artículo 6. Principio de neutralidad.
La sustitución de la peseta por el euro, en los términos previstos en esta Ley, no produce alteración del valor de los créditos o deudas, cualquiera que sea su naturaleza, permaneciendo su valor idéntico al que tuvieran en el momento de la sustitución, sin solución de continuidad.”

O sea que el valor del crédito o deuda no varía TAL Y COMO TE HABIA ESCRITO en el anterior post. Si creas Nuevas Pesetas que valgan la mitad que el euro habrás de pagar el doble de Nuevas Pesetas para que siga manteniendo el crédito o deuda su valor en Viejos Euros.

Por muchos inventos que hagas sigues debiendo lo mismo. Solo te salva un default.

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15 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Ice man
30 de agosto de 2011 (20:08)

ahhh¡

vamos a ver. te voy a dar dos opciones...

primero se crea una moneda que se denomina "nueva peseta", se le asigna un tipo de cambio.. y entonces resulta que por ejemplo 1 euro = 1 nueva peseta.

En este momento se redominan las deudas... de tal forma que una letra de 1.000 euros pase a ser 1.000 nuevas pesetas... Y posteriormente se devalua la moneda.. por lo que....

O la otra opción...

Primero se devalua una moneda que no existe y no tiene valoración... ¿como se hace esto?...

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16 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Ice man
30 de agosto de 2011 (20:09)

por cierto...

Ya que esto es según tu extraño procedimiento... ¿porque van los bancos a incluir las clausulas que corrijan esto desde agosto?

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17 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Yo mismo
30 de agosto de 2011 (20:10)

Y ya que estamos...

Por que en julio cuando Grecia anunció la salida del euro...¿como es posible que desde Alemania se enviase el mensaje de que la parte correspondiente al rescate se duplicaba al ser canalizada a través del fondo de luxemburgo mientras el resto de su deuda emitida no?

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18 Fercanarias
Fercanarias  en respuesta a  Yo mismo
30 de agosto de 2011 (22:49)

¿Te puede obligar Alemania a cumplir una constitución que no es suya?
¿Le pedimos entonces a Alemania una vivienda digna y un empleo digno que nuestra constitución indica?

Yo lo del límite de gasto lo veo perfecto la verdad y que evidentemente es una prioridad pagar a los acreedores antes de seguir endeudándose más, es de sentido común, algo que no parece haber habido hasta ahora en ningún lado.

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19 Fercanarias
Fercanarias  en respuesta a  Elcisnenegro
30 de agosto de 2011 (22:59)

Estoy totalmente de acuerdo, desde los populistas bandazos de Merkel que no sabe a dónde va ni de donde viene, hasta que la única salida de Europa y sus integrantes es más Europa.

Salvo que nos queramos achinar, trabajar por 150 euros al mes y así poder ser competitivos, que será o sería nuestro único valor y peso en el mundo frente a China, o India que son todo un continente, lo mismo con Rusia, o Brasil. A Europa sólo le queda una opción y es más Europa y aún así andamos justitos para influir en nada.

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20 Ice man
Ice man  en respuesta a  Fercanarias
30 de agosto de 2011 (23:16)

Pues Alemania no te puede obligar a cumplir una constitución que no es suya, pero puede cortarte el grifo del dinero que duele como una patada en las joyas de la corona.

Mi hijo le ha pedido a Alemania un empleo digno y una vivienda digna, de momento le ha dado un empleo de 43.000€ anuales “par empezar” más incentivos, lo de la vivienda digna ya se la ha de buscar él, pero como en Alemania el coste de la vida es igual que el de España (la vivienda más barata) no creo que vaya a tener muchos problemas con ello. Puedes probar, igual te mejoran la oferta.

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Yo mismo

Yo mismo

Mi nombre es Tomás Iglesias, y como todo el mundo sabe, no es fácil describirse a uno mismo. En mi caso es muy sencillo. Soy una persona que ha tenido la oportunidad y la suerte de estudiar Económicas y acabar apasionandome por una disciplina que entiendo como algo que ha de servir para que mejoremos todos.




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