Acceder

El horrible dilema: Inflación o desempleo

Dicen las noticias lo que ya se veía venir: Europa: inflación, estanflación y deflación. Esta noticia requiere de un poco de explicación para ver lo que significa realmente.

Entender la inflación para entender lo que viene

Para comprender el dilema al que se enfrentan Europa y EUA, debemos comprender la inflación.  La inflación es una subida de precios que ocurre "cuando hay mucho dinero en la calle", o dicho de otra forma, hay más dinero disponible para gastar en los mismos bienes y por ello sube el precio.  De eso se trataba la recuperación, trataba de hacer que la gente saliera a la calle a gastar, ¿recuerdan?

Bueno, la famosa "recuperación" que todos querían, podría no tener la forma esperada.  Si suben los precios es que alguien está gastando, comprando, compitiendo con otros por el mismo bien, y por eso se empujan los precios hacia arriba, ya sea porque hay crecimiento de la demanda privada (más empleo y mayores salarios, o más exportaciones), o porque hay especulación o porque algo hace que haya más dinero de la cuenta para los mismos bienes.  La inflación es un fenómeno que lastima al ciudadano, porque le sube el costo de la vida.

EUA y Reino Unido sufren inflación y eso dio pie a que Jim Rogers acusara a los gobiernos de mentir sobre la inflación en tiempos de que se hablaba de deflación (Interview With Jim Rogers: The CPI Is A Lie And Inflation Is Going To Increase), mientras que parece que los mercados ya no le creen a Bernanke (CHART OF THE DAY: Markets Lose Faith In Ben Bernanke's Deflation-Fighting Skills).

EUA y Reino Unido se caracterizan por ser economías donde el PIB tiene una carga importante de negocio financiero, que es un negocio que hace crecer la cantidad de dinero.  Y con las cifras de desempleo y salarios que crecen a un ritmo inferior al crecimiento de la productividad, es poco esperable que la inflación se deba a crecimiento de la demanda privada.  ¿Será que en esos países están produciendo más dinero que bienes? 

EUA sigue perdiendo empleos (Spoiler Alert: U.S. Unemployment Is Now Rising, Not Falling) y en Reino Unido se mantiene tercamente alto (Economy tracker).  La evidencia indica que la demanda privada en su forma natural no es lo que está haciendo crecer los precios.  ¿Será el gasto de gobierno o la especulación o algún otro factor?  La Unión Europea parece dirigirse hacia la deflación, según indica la noticia mostrada arriba.

Pero sea cual sea la respuesta a la causa de la inflación o deflación, ni EUA ni Europa gozan de posibilidades de un aterrizaje suave, debido al diseño actual de la economía en materia de comercio exterior.

La inflación y el empleo

Cuando la cantidad de dinero crece más rápido de la producción se genera una presión inflacionaria.  Como el sistema de EUA crea más dinero que producción, y como cada dólar en la economía es prestado, lo que genera la necesidad de pedir prestado para pagar la deuda ya existente, EUA es un productor perenne de presión inflacionara (que no es lo mismo que inflación, pues la presión inflacionaria puede no hacerse visible en el momento).  Y el problema de esta situación es que EUA tiene la moneda de reserva del mundo.  Ya antes de la crisis había suficiente dinero como para una inflación global.

Por años esa inflación producida fue exportada a Latinoamérica y los países pobres (el basurero económico), de modo que EUA y Europa en su afán de controlar la inflación, exportaron la inflación y subieron el costo de la vida a los latinoamericanos y a otros países tercermundistas.  Así los países desarrollados exportaron la crisis a los países pobres para hacer su moneda fuerte y tener gran poder adquisitivo.  Y para asegurarse de que fueran pobres les prestaban dinero que iba directo a la banca internacional, de modo que los países pagaban intereses en lugar de pagar desarrollo, y así los latinoamericanos rescataron a los bancos en los años 1980 sin que los estadounidenses o europeos lo sintieran.

Era un modelo donde EUA y Europa fabricaban dinero con un sistema financiero, y los países pobres fabricaban bienes que le vendían a Europa y EUA.  Todo iba de ensueño, el modelo de los amos y los esclavos, donde los amos gozaban de moneda fuerte, alto poder adquisitivo y no tenían la inconveniencia de la inflación.  Pero ese sueño de opio iba a acabarse.

Al implementar la globalización para "ayudar" a las empresas, se globaliza también el mercado laboral, lo que hace que las disparidades de ingresos se conviertan luego en factor de competitividad, de modo que los trabajadores estadounidenses y europeos resultan demasiado caros.  Se había implementado el factor de equilibrio, y el sueño se transformaría en pesadilla para los amos.  El empleo comenzaría a ser exportado y los países con trabajadores caros empezarían a perder sus empleos, y los latinoamericanos y chinos que la habían pasado tan mal en el pasado verían un alivio a sus penurias de años.

El modelo de comercio exterior actual

Entendamos cómo funciona el modelo actual para ver qué fue exactamente lo que sucedió.  En principio se parte de dos modelos o enfoques de crecimiento de país distintos.  Actualmente, para simplificar el ejemplo (y digo simplificar porque cada país tiene un poco de los dos en mayor o menor grado) diremos que existen dos tipos de países:

  • Los financieros: Producen deuda y de esta manera crean el dinero sin producir nada (los vagos).
  • Los productores: Producen riqueza y exportan productos.

Antes de continuar es muy importante tener clara la diferencia entre la deuda y la riqueza, para lo cual puedes leer mi post anterior La confusión entre riqueza y deuda (y las aberraciones conceptuales derivadas).

Los países financieros encuentran que en la lucha por hacer dinero se puede hacer dinero cómodamente y sin esfuerzo, sin producir nada, usando un sistema financiero.  Como crear dinero genera inflación, entonces hay que exportar ese dinero por medio de importaciones, y con los bienes importados se compensa la tasa entre bienes y dinero de modo que se estabiliza la inflación en el país financiero.  Así la inflación pasa del país financiero al país productor, y el país productor debe lidiar con los problemas de inflación.

Observamos a la izquierda que en el país financiero, hay muchos bienes importados en comparación con el dinero en existencia, de modo que no hay inflación.  A la derecha en el país productor, hay poco inventario (porque lo mejor se exporta) y mucho dinero, pero ese dinero no va a los trabajadores, sino muchas veces al bolsillo de inversionistas, políticos corruptos o al pago deuda externa del país, por lo cual un país productor puede ser pobre aunque reciba mucho dinero, dependiendo de cómo se distribuya ese dinero.

Al haber poco inventario, porque los consumidores del país financiero compiten con los locales del país productor, comprando a precios mayores, entonces los precios suben en el país productor, porque hay más demanda y menos productos.

El enfoque orientado a exportación se basa en devaluaciones que permite más moneda local por cada moneda extranjera, lo cual incentiva la exportación, abarata a los trabajadores, y hace al país más competitivo para atraer inversiones productivas, pero también provoca inflación y le quita poder adquisitivo a los trabajadores del país productor.  La inflación es el peor castigo para los pobres, porque es como un impuesto que castiga sin piedad, y así la vida se hace muy difícil de sobrellevar económicamente.

En el país financiero no devalúan sino que gozan de estabilidad y una moneda cara que les da gran poder adquisitivo, sin mucho esfuerzo (pereza de querer vivir como feudales), y eso permite que los inversionistas quieran tener sus activos en esa moneda, lo que atrae inversión financiera (y no productiva).  Desafortunadamente esa moneda cara hace también caros (y menos competitivos por precio) a los trabajadores del país financiero.

En cierto momento las empresas descubren que si se instalan en países productores, tienen menores costos de operación y trabajadores más baratos y comienzan a irse de los países financieros a los países productores.  Y en el país financiero se quedan sin empleo, porque los trabajadores son demasiado caros.

Entonces parece haber un dilema indeseable para los países, con dos opciones muy difíciles:

  • Volverse financiero: Exportar inflación y empleo
  • Volverse productor: Absorber la inflación y el empleo

Esencialmente la decisión consiste en tratar de moverse de un lado al otro de la ecuación, y los ajustes para lograrlo son durísimos, principalmente si se trata de pasar de financiero a productor.

El futuro de la política económica

Desafortunadamente el desequilibrio es tal en los países con moneda fuerte, que la cantidad de inflación que no absorbieron deberán absorberla pronto, para igualar poder adquisitivo de los países productores, si no desean quedarse sin empleos.  Esto significa un severo riesgo de hiperinflación.  La hiperinflación fue el detonante de la revolución bolchevique, revolución francesa donde una pieza de pan costaba el salario de un mes, revolución comunista en China, y los horrendos disturbios de 1989 en Argentina donde la gente se moría de hambre en un país que producía carne y frutas.

En el caso de EUA tienen el problema de que el diseño de la economía misma genera inflación porque cada dólar en la calle es prestado por un banco, lo que aumenta la presión inflacionaria, en virtud de los intereses.  Para equipararse con los chinos, los estadounidenses ocuparían una severísima hiperinflación, porque hoy un trabajador de EUA cuesta el precio de 15 chinos.

Pareciera que EUA y Reino Unido escogieron el modelo de absorber inflación.  Claro, es lógico...  No resuelven la causa del problema, simplemente reaccionan ante el problema.  No están deteniendo los mecanismos financieros que crean inflación, y ya no pueden continuar exportándola.  Y los que pagarán la factura de estas medidas son los ciudadanos estadounidenses y británicos, y no los que causaron la crisis.  Entretanto la Unión Europea apuesta a la deflación, probablemente para no pasar por el riesgo de desarmar el proyecto de Unión Europea, y no exponerse al riesgo político de una hiperinflación.  Y así pretende quedarse del lado perezoso y la zona de comfort de querer ser país financiero.

La moraleja de esta historia es:

  • Permitir la pobreza en otro lugar del mundo puede quitarle el trabajo a los países desarrollados.
  • Producir deuda y no producción lleva al desempleo.
  • Si no se eliminan los mecanismos de producción de inflación, el dilema de absorber inflación o exportar empleo se mantendrá.

En este dilema indeseable, dado por el insostenible diseño económico del sistema creado en EUA y Europa, ¿cuál sería la opción que prefieres para tu país?

20
¿Te ha gustado el artículo?

Si quieres saber más y estar al día de mis reflexiones, suscríbete a mi blog y sé el primero en recibir las nuevas publicaciones en tu correo electrónico.