Hay un intervalo de tiempo entre que los derechos dejan de cotizar y el momento en que se produce la entrega efectiva de las acciones nuevas. En ese período de tiempo tienes las manos atadas y no puedes vender. Si se produjera algún hecho ineperado no podrías reaccionar al no poder acudir al mercado. A eso se debe el descuento.
En este caso ambas acciones, viejas y nuevas, tienen los mismos derechos y obligaciones. No siempre sucede así, por ejemplo las acciones nuevas de la última ampliación de grifols no tenían por qué ser idénticas.