Hace tiempo,
con motivo de las crisis de Eurobank, y posteriormente de la intervención de
Afinsa y de Forum, hubo algo que me llamado la atención.
Algunos de los usuarios insistían en que habían contrastado la calificación crediticia de dichas empresas, y que por eso habían invertido en ellas. En un primer momento
pensaba que se referían a agencias calificadoras del tipo S&P, Moodys o Fitch Ibca. Pero sabía que eso era bastante duro de creer. Se referían a las
típicas empresas de informes comerciales, que entre sus labores, se encargan de dar una recomendación de crédito. Estas empresas de información comercial, con internet de por medio,
han experimentado un renacimiento, debido en parte a que alcanzan ahora a un gran público que antes las desconocían y ahora las tienen muy accesibles. Quizás por ello, se hace necesario conocer su utilidad y sus limitaciones:
1. En primer lugar distinguirlas de
las Agencias Calificadoras. Estas, que a nivel de reconocimiento internacional
son las tres citadas, son otra historia. Su misión es c
alificar(dar rating) a los emisores y a las emisiones de deuda, en función de su calidad crediticia. Esto incluye a
corporaciones privadas, públicas, Estados, etc. Es decir, nos informan acerca del riesgo que corren aquellos que invierten en dichos activos, todo ello a través de un sistema de notas (
las famosas combinaciones de letras). Su fuerza es tal, que una revisión al alza o a la baja, hace que los mercados exijan de ese emisor una mayor rentabilidad,
o que incluso les expulsen del mercado. Es más,
para ser objetivo de muchas instituciones de inversión colectiva debes estar calificado crediticiamente por estas agencias.
Una diferencia fundamental con las empresas de informes comerciales es que l
as Agencias cobran sus honorarios de los emisores, de los cuales además recaban la información que necesiten, aparte de la que ellos manejen. Por eso algunos no califican alguna emisión, para no pagar o para no ampliar dicha información. Muchas veces porque saben que la calificación no va a ser buena. En todo caso eso dificulta y encarece la colocación entre inversores.
Actualmente
están en el ojo del huracán por las crisis de las subprimes norteamericana. Se les acusa de no haber hecho una buena calificación del riesgo crediticio de los instrumentos financieros con los que se financiaba dicho negocio. Es posible que así sea. Se les acusa, soterradamente, de parcialidad en tanto en cuanto cobran de los emisores. No lo sé. En todo caso, y aunque como trabajan sus calificaciones y emiten sus informes no es objeto del post, decir que
me siguen mereciendo mucha más confianza que las empresas de informes comerciales: por medios de investigación, por naturaleza de las empresas calificadas, etc...
2.
Las empresas de informes comerciales cumplen también su papel. Elaboran unos
documentos acerca de empresas, e incluso autónomos, en los que les identifican: Razón social, denominación comercial, marcas, domicilios, actividad empresarial, teléfonos, etc...En muchas ocasiones te identifican parte del equipo directivo, como mínimo el gerente, y de vez en cuando incluyen accionistas o empresas participadas. Es posible que hagan mención también a los Bancos con los que trabajan, así como a las instalaciones donde desarrollan su labor.
Uno de los puntos más importantes que manejan es el tema de
contenciosos varios que tenga la empresa. Así suelen recoger los apuntes que tenga en el RAI, Asnefs, incidencias con la Seguridad Social o con Hacienda, pleitos judiciales e incluso procedimientos concursales.
También suelen recoger los balances y las cuentas de Pérdidas y Ganancias de los dos o tres últimos ejercicios, información que suelen tratar y darte una serie de ratios bastante comunes.
Y por último, y en base a todo ello
suelen emitir una opinión de crédito, que generalmente es una opinión de crédito
comercial. Es decir, si fuesen proveedor, cuanto le aplazarían en una compraventa.
3.
Las fuentes de estas empresas son básicamente públicas. Tiran de
Registros Mercantiles, fundamentales para todas las informaciones contables. También de
Boletines Oficiales. Así mismo bucean en
bases de datos de incidencias de cobro, las ya mencionadas de Rais y Asnefs, y alguna más. Algunas
recurren a empresas de clippings. Y
también se suele contrastar la información con las propias empresas. Directamente les llaman, para confirmar algún dato. Es habitual que en estas llamadas les pregunten si el inmueble es propio o alquilado, ya que
inicialmente no suelen consultar Registros de la Propiedad (aunque si encargas un informe personalizado, o sólo buscas eso, también te lo pueden hacer). Lógicamente muchas de las empresas se niegan a confirmar ningún dato.
Estos informes los paga quien los solicita, los particulares u otras empresas que están interesadas en saber acerca de los investigados, y su coste suele ser bastante asequible.4. Como veis
las fuentes son bastante accesibles a cualquiera, que podría acceder a ellas sin problemas. Y son también
bastante limitadas. Yo lo veo
los siguientes problemas en cuanto a fiabilidad y operatividad:
a) Lo más importante son
los datos contables. Me refiero a los Balances. Pues bien, hay varios problemas. Suelen estar bastante desactualizados. Te encuentras con informes cuyos últimos balances corresponden a ejercicios cerrados hace incluso 3 años. Esa información vale de bien poco cara a un análisis de riesgo. Además, muchas de esas empresas no auditan sus cuentas, con lo que estas pierden bastante credibilidad. Y respecto a las que las auditan no se suelen incluir ni la memoria ni el informe que se deposita en el Registro Mercantil, y esto suele ser importante a la hora de interpretar estas cuentas. Por tanto,
tienen problemas de actualización, de fiabilidad, y de interpretación. b)
La partida inmobiliaria no se contrasta. Quizás en otras latitudes carece de importancia. En España no lo creo.
c)
Las alarmas negativas, como el Rai o los procedimientos judiciales me constan que llegan tarde. En un doble sentido. Muchas veces tardan en actualizarse en el informe, y te encuentras con que procedimientos en marcha desde hace un año no constan. Pero es que aunque hubiesen llegado a tiempo no te dicen nada. Cuando empiezan a parecer todas esas alarmas muchas veces ya es demasiado tarde. Hay empresas inmaculadas en tal sentido, que no han tenido ningún problema, pero que se conoce en el mercado, que hay un run run, de que lo van a tener. Un lego en la materia que lo vea desde fuera no debería interpretar la ausencia de noticias como buenas noticias.
d) Fruto de todo ello,
la cifra de crédito que recomiendan es bastante arbitraria, y en general limitada, para lo que son operaciones mercantiles. Deben ser conscientes de sus propias limitaciones, pero a más de uno le conceden un crédito que no se merece ni de lejos.
5. Así podría parecer que no valen para nada. Pues no.
Creo que son útiles. Pero desde luego no para invertir en dichas empresas, o darles un préstamo, o...sin más herramientas de análisis que lo que te cuenten los conocidos, veas en los medios y un informe de estos medio pasable. ¿Qué juego le podemos sacar? ¿Qué aspectos tienen de utilidad?
a)
Evidentemente valen para descartar a los muy malos. De una manera rápida y online, nos quitamos de encima muchas empresas que no merecen ni una llamad de teléfono, ni para ser proveedor, ni para ser cliente suyo. Cuando ves que cifras, alarmas, informes, etc... todo apunta en la misma dirección...es que la empresa no pita (aunque hay algún fallo clamoroso en los informes por el factor actualización que antes comente). Vamos, son un pre-requisito.
b)
Nos permite ver de golpe un montón de información, sobre la que deberemos profundizar. Por ejemplo, no sería malo, si se ve que la empresa sigue depositando las cuentas en el Registro Mercantil, solicitar del mismo una copia de las cuentas anuales. Por otro lado nos da información sobre administradores, directivos y sociedades vinculadas, y a través de sucesivos links, podemos hacer
una idea de determinados grupos empresariales.
c) Me parecen
bastante mejores para usar desde el punto de vista de marketing que como herramienta de valoración de crédito. Permiten conocer aproximadamente el tamaño de una empresa, su actividad, y sobre todo a quien podemos dirigirnos,
minimizando la puerta fría y evitando visitas improductivas. De hecho, estas empresas suelen dedicarse a vender grandes listados de referencias comerciales para campañas de telemarketing.
Como ya he comentado el coste es bastante ajustado, pero hay que ser consciente, precisamente por ello, de que no hacen milagros.