EchevarriUsuario de Rankia desde sus inicios. Su blog está considerado uno de los más representativos de Rankia.
Etiquetas
ajuste banca banco crisis cuenta Echevarri financieros fiscal hacienda hearst hipoteca inmobiliaria inmuebles intermediarios inversión negocio nominados préstamo seguro tarjetas de crédito
Últimos comentarios
Sitios que sigoEnlaces
Últimas entradas de los Blogs
Quédese el cambio
29 de Septiembre de 2008
A veces uno se queda sorprendido del éxito de determinadas iniciativas. Quizás se debe a que soy escéptico sobre la bondad de determinadas ingenierías financieras. Quizás al creer, seguramente de modo equivocado, que en materia bancaria casi todo esta inventado. Y probablemente sea así, sólo que todo cambia al mirarlo con otros ojos. Y si esa visión coincide con la del consumidor , se ha dado en la clave. Cosas del diseño, según algunos. Algo así sucede con la cuenta Keep the Change! de Bank Of America (BoA). Los chicos de BoA sacan un producto basado en la observación del comportamiento de los consumidores. Cuando pagamos en metálico y nos devuelven el cambio, si nos lo guardamos para chinchar a Solbes, este acaba en un bote en nuestra casa, como regla general. Un bote o hucha, donde vamos guardando las monedas una a una, hasta que al final las ingresamos en el Banco o nos damos un homenaje, tacita a tacita, que diría la Maura. En EEUU el pago en efectivo es menor que en España. Están más habituados al pago con tarjeta. Y de repente a alguien se le enciende la bombilla. Lancemos una cuenta de ahorro vinculada a una tarjeta y que reproduzcan conjuntamente ese mecanismo. Cuando vayamos a pagar en un establecimiento, la tarjeta nos cargará la cifra redondeada en la cuenta, y destinará el exceso a una cuenta de ahorro. La cuenta Keep the Change. Según nos comentan los chicos de BoA ha sido todo un éxito. Más de 10.000 millones se han volcado en esa cuenta. Casi nada. Dicho lo cual me gustaría hacer las siguientes precisiones. 1. Alguno puede pensar que esto no es ahorrar. Para mi sin duda lo es. Estoy apartando de mi cuenta de gastos un dinero a una cuenta separada. Además lo hago con un acto que el norteamericano medio agradece mucho, que es el consumir. Y contribuye a un efecto bien conocido por los financieros, y es que conviene limar todo lo posible nuestra cuenta transaccional, nuestra cuenta operativa, pues los excesos de saldo suelen contribuir a un mayor gasto (aunque aquí un mayor gasto supone también un mayor ahorro). En cierto modo es similar a la operativa de traspasos condicionados que ofertan determinadas entidades financieras españolas, en las que se marcan unos determinados importes, por encima o por debajo de los cuales, se transferirá una cantidad X entre fondos, cuentas corrientes, etc...En todo caso, este ahorro-calderilla se hace de un modo sutil y que parece no forzar al cliente. 2. Respecto a la operativa concreta, creo que hay algo de lo que expone la web, ebanking.cl (muy recomendable), a través de la que he llegado al producto que no me cuadra. Y es que deba solicitar en el momento del pago en el establecimiento el redondeo. No le acabo de ver sentido, al menos tal y como funcionan los datáfonos en España.El comerciante marca un importe X que es el que se le abona y el que se le carga al titular de la tarjeta. Importe sobre el que se gira la comisión. Entiendo que de ninguna manera se le giran comisiones por el exceso, pero desde el punto de vista fiscal no acabo de ver clara la jugada si es como se expresa en la web. Tiene más sentido que la tarjeta, por defecto al detectar el cargo en el establecimiento hago un cargo complementario de redondeo en la cuenta del consumidor. 3. Como agudamente señala alguien, el Banco tarda hasta 3 días en abonar el cambio en la cuenta de ahorro. Todo un caramelo, y toda un propina para colocarla en los mercados financieros. Además podrá estudiar patrones de comportamiento de este colectivo, hacer ofertas concretas para acabar recolocando o gastando esa minicuenta, etc... Estará todo inventado, pero a veces no lo parece. ¿Hay algo equivalente aqui?
Quédese el cambio |