Siempre hay que tener liquidez para aprovechar las oportunidades. Y en épocas turbulentas como la actual con más motivo. En cuanto al resto, siempre recuerdo la vieja regla talmúdica/judaica de los tres tercios:
[ "Que cada hombre divida su dinero en tres partes, e invierta un tercio en tierra (bienes raíces/inmobiliario), un tercio en negocios (acciones), y un tercio que lo mantenga en reserva (bonos)". ]