Antes que nada, me encanta la buena acogida que ha tenido el artículo, tanto por las opiniones favorables como por el nº de comentarios; parece que somos personas concienciadas, y no sólo nos preocupa la inversión y especulación... Y gracias especialmente a GAJI, por escribir la segunda parte del artículo ;-) , y a Cachilipox, por un documento que me ha pasado muy interesante.
Desde luego, el artículo no pretendía decir que el aire acondicionado no debe usarse; cada uno sabe sus necesidades, y yo no necesito el aire acondicionado en casa pero sí en el coche, o sí que necesito el microondas que quizá otros no necesiten... la idea sería más bien que el aire acondicionado se use cuando es realmente necesario para no pasar un calor excesivo, pero antes que eso probar a abrir ventanas, poner toldos, etc, y si se usa que sea con las ventanas bien aisladas y no para ponerlo a una temperatura que haga incluso frío, como ocurre en muchos lugares públicos y centros de trabajo. Más o menos como cuentan Rafa Fernandez, Fer o Birmania...
Aunque respecto al tema del aire acondicionado, hay otro tema importante: antes se construían casas fresquitas, en las que no hacía ninguna falta el aire acondicionado (salvo en el altillo, claro); pero ahora, prefieren construir mal y poner el aire. Y la culpa no es de las constructoras, no se puede esperar de ellas que antepongan la ética al beneficio; la culpa es de los compradores, que no se fijan en si la vivienda es fresquita o calurosa. Si los compradores nos fijásemos en comprar viviendas bien hechas para el clima en que vivimos, los constructores ya se ocuparían de construir lo que se demanda...
Es muy cierto lo que comenta Llinares: deberíamos exigir también esa austeridad a los que gobiernan. Pero sinceramente, eso entra en la utopía; prefiero elegir batallas en las que pueda conseguir algo, como por ejemplo la concienciación de la gente o la educación de mi hija. Aunque desde luego, si alguna vez tuviera la posibilidad de hacer algo al respecto, sin duda lo haría...
Y para quienes prefieren vivir a todo lujo, pues allá ellos. Algunos pueden permitírselo, porque sus papás tuvieron la poca cabeza de dejarles demasiado dinero y demasiada poca educación (ahí está lo que está haciendo Bautista Soler con el Valencia), que mejor habrían hecho haciendo donativos como Buffet; otros lo hacen a costa de ir cogidos de los huevos, porque se gastan todo lo que tienen y más; otros sacrifican cosas más importantes de su vida personal para ser jefes de multinacionales y ganar mucho, y creo que es una mala decisión, pero en fin... y otros, como los deportistas de superélite o los actores famosos, pues bien pueden... pero podrían encontrar mejores causas que defender con su dinero (algunos, hay que decirlo, combinan el vivir a todo tren con el apoyar causas nobles). Pero es importante ser consciente de que se puede vivir, seguramente más feliz, consumiendo menos.
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