Banesto
acaba de relanzar su marca (importante matiz al que luego volveremos) Ibanesto. Color corporativo azulón, quizás para darle una entidad distinta del propio Banesto y para posicionarlo como una alternativa clara al naranja de ING o al verde de Uno-E. Cuanto saben estos chicos de marketing, del Departamento de Comunicación.
Y después de eso, segunda lección. Vamos a currarnos una campaña viral, baratita, con anuncio rodado en plan amateur y distribuidos vía you tube (para ahorrar ya se sabe). Que reflejen adecuadamente
nuestro nuevo concepto de Banca, Low Cost Banking (es que lo del Banking se ve que pega, oye, y que me dices del
loucos). Y como son tan graciosos, seguro que se vuelvan pasto del pásalo,pásalo (que también es muy low cost).
Mira que van a tener razón, ya que hasta yo voy a colgarlo, a ver que os parece.
Además nos montaremos
una web molona, alternativa a la oficial, donde colgaremos este y otros vídeos, interactiva con el usuario. Y que mejor que hacerlo bajo nuestro nuevo slogan,
Gastamos menos para darte más.
Y ya tenemos reactivada la marca.
Y como decía Shreck al comienzo de su saga, y voy yo y me lo creo. Y es que a mi no me ha hecho ni xxxxxxxxxxxx gracia.1.
¿Qué mensaje pretende trasladar Banesto? Más allá del concepto de Low Cost, sobre el que luego hablaremos, creo que es clarificador ese
gastamos menos para que tu ganes más. Es decir, según ellos, la clave esta en reducir costes. No se trata de innovar, no se trata de ofrecer mejores productos, no se trata de cuidar la relación con el cliente. No, se trata de gastar menos.
Todo un ejemplo de innovación.
2. ¿Y en qué van a gastar menos? ¿Van
a pagar menos al accionista de Banesto, que es fundamentalmente el Santander?, ¿van a
retribuir menos al Consejo de Administración? Pues de la realidad no parece derivarse eso. Parece que tienen a gala el
controlar a esos empleados gastones, que se quejan del hombro o que pretenden un puesto de trabajo distinto al de secador de manos de primera generación. Y es que a los empleados hay que controlarlos de cerca.
3. Quizás conviene recordarles que el concepto low cost es un concepto que, guste o no guste, viable o no viable, supone mucho más que la reducción de costes de personal o la de gastos generales vía estrujar a esos mismos empleados. Quizás conviene que sepan que el low cost implica básicamente el desnudar el producto, el limarle todos los extras que no le aportan valor al tipo de cliente objetivo, y ofrecérselo así. Así, en las aerolíneas hablamos de suprimir la prensa, las comidas, las posibilidades de anulación de los vuelos, etc. Supone también echarle imaginación y operar desde aeropuertos alternativos, crear nuevos mercados, y aunque a muchos no nos guste, chupar subvenciones públicas. Pero en el caso de IBanesto no parece ser eso lo que buscan. Es más fácil decirle al empleado que gaste menos.
4. Recordemos que IBanesto no existe como tal, es una mera marca que encubre una pagina web de Banesto, con productos y precios específicos. Y recordemos que luego, los clientes que capta, deberán ser atendidos en muchas ocasiones presencialmente en las oficinas de Banesto. Y yo me pregunto, ¿cómo se sostienen esas afirmaciones de que gastamos menos? Una de dos, o efectivamente no gastan nada, por que la unidad ad hoc de IBanesto se chupa gratis el trabajo de sus compañeros de Banesto, o bien, si no hay cuenta de resultados separada, gasten o no gasten, gastaran lo mismo que los de Banesto, porqué no hay otros.
5. Evidentemente ya se que, en última instancia esto tiene un poso de broma. Ya se que que al final se trata de captar un cliente sensible al precio, a la tecnología, con canales, en teoría más baratos. Pero me parece muy triste lograrlo haciéndose los tontos con estas campañas, riéndose de sus propios compañeros. Por cierto, ¿qué tienen que decir los sindicatos a propósito de esta creatividad? Creo que CC.OO. es el sindicato mayoritario, seguro que defenderán la imagen de los trabajadores. ¿O no?
6. Por curiosidad, y para que vean que tengo sentido del humor, un par de preguntas dirigidas a Salvador del Puño, responsable del Departamento de Ahorro e inventor del prolongador de lapices: