Estoy un poco decepcionado de constatar, en multitud de respuestas en entradas como esta, lo valientes que son algunos para criticar y regocijarse los errores de los demás.
Vuestros argumentos de que "la avaricia del incauto" es la principal culpable de un timo, me recuerda a la excusa del timador de esa película de Nicolas Cage: "un ladrón roba, a mi me lo dan". Claro, en este país de listillos donde todos quieren ser Mario Conde, culpabilizar al timador es casi un delito de ley. Pobrecito, el banquero lo hacía para comer y además usa gomina, que hace más señor. Qué triste, de verdad.
Os recuerdo que en cualquier timo que se precia, el timado se queda sin nada y el timador va a la cárcel... con una multa de tres pares de bemoles.