En Santiago, cerca de la Catedral, hay un hombre disfrazado de bruja con una gran escoba, que se hace fotos con los turistas. Lo primero que pensé cuando le ví, es que debe ser el negocio con el balance más admirable de los de la ciudad: pasivo fijo bajo, circulante-deuda equilibrado, y unos intangibles acojonantes.
Como estudioso de Buffett, es esa capacidad de identificar las empresas que funcionan y ganan dinero, desde el punto de vista casi filosofico, que se inicia en la tecnica de valoracion pero que termina casi en la intuicion, la que me admira. Sin duda, su amigo Munger, que casi es más un filosofo que otra cosa, tiene mucho que ver con eso.
Perdón por el rollo, pero es que quisiera ser socio de este tío de Santiago.
Un saludo.