Subastas judiciales
Las subastas judiciales desde la mirada de un subastero

El desastre judicial

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Publicado por Tristán el subastero el 17 de marzo de 2011

Me ha ocurrido hace bien poquito. Me habían suspendido la única subasta que tenía para el día siguiente y, como tenía pendiente una conversación con el secretario judicial de un juzgado de Colmenar Viejo, decidí aprovechar ese hueco creado en mi agenda. Había quedado con mi cliente a las nueve en punto en la puerta del juzgado y, una vez allí, nos dispusimos a entrar a ver al secretario.

Nuestra perplejidad fue mayúscula cuando la oficial que tramitaba nuestro procedimiento nos dijo que no podríamos verle hasta las once de la mañana porque, aunque el solía llegar a las diez y media, se marchaba inmediatamente a tomar un café y hasta las once no regresaba al despacho a comenzar su jornada. Por lo visto nuestra única oportunidad sería pillarle antes del café y entretenerle lo mínimo para que no se mosqueara.

Qué fuerte lo de este tipo, que no solo ha resucitado los viejos vicios de los funcionarios del siglo XIX, sino que ha conseguido que el personal de su juzgado lo tome como lo más natural del mundo. Pero qué se le va a hacer, mi cliente y yo pusimos al mal tiempo buena cara y nos sentamos a la puerta del juzgado a esperar al camastrón.

Tampoco perdimos el tiempo del todo, pues lo aprovechamos para arreglar el mundo, especialmente el mundo judicial. Pero antes de arreglarlo, que será tema del próximo post, empezamos despellejándolo. ¿Cómo es posible que el encargado de organizar la oficina judicial sea precisamente el mayor absentista de la misma? ¿Y el juez de ese juzgado, no tiene nada que decir? Estamos hablando de un juzgado que todavía no ha dictado el Decreto de Adjudicación de una subasta celebrada en octubre, que se dice pronto.

Lo triste es que nadie que se mueva habitualmente por los juzgados se extrañará de mis palabras. Estas situaciones son de lo más habitual en los juzgados de España. Y es así desde que tengo memoria, solo que la situación está empeorando sensiblemente. Cuando comencé en este negocio de las subastas judiciales, en otoño de 1991, las demoras de los tiempos judiciales me parecieron terribles y no entendía cómo podía tardarse dos o tres meses en dictarse un Auto de Adjudicación o cómo podían celebrarse subastas de procedimientos que habían comenzado en 1.987. ¡Nada menos que cuatro años desde que se presentaba la demanda hasta que se producía la venta judicial forzosa! Increíble. Lógicamente me refiero a procedimientos no hipotecarios.

Hoy en día estos plazos resultan ridículos. Los procedimientos (no hipotecarios) pueden durar perfectamente entre 6 y 8 años antes de llegar a subasta y los Decretos de Adjudicación pueden demorarse tranquilamente 4 u 8 meses sin que nadie se despeine. El que antes era el mejor juzgado de Madrid y yo diría que de España ha pasado de tardar un mes en darte el Auto a hacerlo en 6 meses como mínimo. Y su vecino ha empeorado un poco menos, pero ahora se demora 4 meses.

Y para qué hablar del Servicio Común de Notificaciones y Embargos de Madrid, por cuyo atasco una Posesión puede demorarse 6 meses sin que nadie se extrañe. Hace unos años la Comunidad de Madrid les metió mano en el asunto de los taxis, que contrataban al comenzar la jornada y se tiraban toda la mañana con el mismo taxi, con tiempos de espera a veces alarmantes. Se les dijo que tenían que coger un taxi para cada trayecto, pagar el trayecto y no coger el siguiente taxi hasta el siguiente viaje, pero los angelitos no estaban de acuerdo y montaron un buen pollo. De aquellos polvos vienen estos lodos. El caso es que el citado servicio no funciona y su atasco ya es mayúsculo.

Otro tema es el de las notificaciones. Antes bastaba con que cualquiera del edificio del demandado firmara la notificación y se hiciera responsable de hacerla llegar al destinatario y, aún así ya era difícil y motivo de retrasos. Pero llegaron los retrasados mentales de los legisladores e hicieron obligatorio que la notificación debía recibirla directamente el destinatario para darla por buena. ¿A alguien le extraña que ahora los procedimientos sean más largos?

Así que todo va de mal en peor. Por no hablar del nivel profesional de los empleados judiciales, de oficiales para arriba. Hace poco, discutiendo con el secretario de un juzgado madrileño, me salió con que el retraso en dictar el Decreto de Adjudicación (ya va para 10 meses) se debía a que no estaba seguro de a quién entregar el sobrante, si al segundo embargante por orden cronológico o al tercero, que era la Seguridad Social. Qué tendrá que ver el culo con las témporas, me gustaría haber tenido el valor de contestarle en vez del lacónico "eso no tiene nada que ver ni con el Decreto ni con los Mandamientos, así que puede hacerlos sin problemas y decidir luego" que es lo que le contesté cobardemente. ¿Preferente la Seguridad Social? Que le quiten a él de secretario y pongan al que vigila la puerta, que no lo hará peor.

Y el colmo no es la falta de competencia, que siempre ha estado ahí, sino la negligencia que va creciendo y ya es casi mayoritaria. 

Yo tengo una teoría al respecto y es esta: No hay duda de que desde el "España va bien" de Aznar la situación económica fue mejorando ostensiblemente de año en año y cada vez circulaba más el dinero y, por tanto, los morosos fueron disminuyendo y con ellos las demandas civiles y la conflictividad en general, llegando un momento en que los empleados del Ministerio de Justicia apenas tenían nada que hacer. Su productividad bajó a mínimos y se acostumbraron a lo bueno hasta el punto de que ahora se consideran explotados si se les  pide que pide que trabajen sin hablar entre sí o se les controla los tiempos que dedican a hablar por teléfono con los amigos. Es vergonzoso ver cómo trabajan en los juzgados con mayores retrasos. Parece como si la cosa no fuera con ellos.

Finalmente ya son las once y cuarto y el secretario aún no ha llegado, "por lo visto hoy llegaría un poco tarde y ha decidido tomarse el café directamente sin pasar antes por el despacho" nos dice la oficial intentando justificarle. 

En el próximo post explicaré mi solución a tanto desastre. Mientras tanto, mi primera propuesta sería sustituir el logo de la Justicia con la espada la venda y las balanzas por el que encabeza este post, en el que un oso perezoso se cuelga tranquilamente de su rama a jugar con las mariposas. Creo que se ajusta más a la realidad. 

 

POSTDATA (18 DE MARZO): Lo que me ha pasado esta mañana, aunque es pura rutina en todos los juzgados de España, no puedo dejar de contarlo porque viene muy a propósito con el tema del post: Llego a la mesa en la que trabaja la oficial judicial que tramita el procedimiento de una subasta de la semana que viene. Mi objetivo es simplemente pedirle el expediente para examinarlo, pero como la señora está hablando por teléfono con una amiga, me espero plantado como un árbol ante el escritorio. 

Pues bien, me he tragado impertérrito una conversación de 15 minutos soportando las miraditas descaradas de la empleada, quien ni se inmutaba por estar haciendo esperar a un ciudadano.

Finalmente ha finalizado su conversación con un "bueno, te tengo que dejar que me reclaman al trabajo".

Esto tan de cada día en los juzgados sería inimaginable en una empresa privada, por ejemplo en El Corte Inglés

 

Etiquetas: anecdotario · critica · legislacion



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Comentarios (mostrando del 21 al 40)
21 Fernan2
Fernan2  en respuesta a  Tristán el subastero
20 de marzo de 2011 (12:15)

Para que no te identifiquen, lo más seguro es mandar a otro... habla con alguien de otra zona con problemas similares, y tú grabas su juzgado y él graba el tuyo; eso tiene la ventaja de que no necesitas esperar, y que te aseguras de que no te localicen por los detalles. Además, el mismo que lo graba, puede molestarse en poner una reclamación por escrito allí mismo, y en dar toda la caña que haga falta!!

s2

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22 Donvito
Donvito  en respuesta a  Mcfioso
20 de marzo de 2011 (21:52)

Me gustan esas gafas, valen para grabar muchas cosas.

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23 Fcalvo
20 de marzo de 2011 (21:59)

Hace ya varios años que me propuse tener grabadas (voz e imagen) aquellas conversaciones que pudieran tener cierto interés por lo que me compré unos útiles de espionaje.
Y puedo asegurar que dan un resultado excelente.

Así que ya sabéis.

Saludos

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24 Maerbale
Maerbale  en respuesta a  Fernan2
21 de marzo de 2011 (13:02)
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25 Sáenz
Sáenz  en respuesta a  Javier 13
22 de marzo de 2011 (02:37)

Bueno, por ejemplo el protesto de letras sigue pudiéndose hacer al vecino y tampoco crea problemas... El vecino se tiene que "retratar", y como luego embarguen al deudor por no haberle dado la comunicación, la demanda de responsabilidad civil puede ser de aúpa.

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26 Sáenz
Sáenz  en respuesta a  Fcalvo
22 de marzo de 2011 (02:41)

Me has dejado intrigado. ¿cómo de útiles? Supongo que nunca lo puedes usar dos veces, porque a la siguiente te cachearán :p

Un amigo abogado me contó de un juez de Toledo (?) que manda parar el vídeo en las vistas para echar la bronca y desfogarse contra los letrados, y luego manda reanudar la grabación.

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27 Fcalvo
Fcalvo  en respuesta a  Sáenz
22 de marzo de 2011 (11:36)

El tenerlas grabadas no significa que las tengas que utilizar siempre. Es una medida de precaución. Por el: "yo nunca dije eso".

Pues si un juez me insulta, lo grabo y a tomar por culo. Queja al Consejo del Poder Judicial. Que no te meten en la cárcel por eso porque es totalmente legal. Estas grabando una conversación donde interviene el que graba. Otra cosa es que grabes conversaciones de terceros. Eso sí que es ilegal.

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28 Tristán el subastero
Tristán el subastero  en respuesta a  Fcalvo
22 de marzo de 2011 (16:13)

¿Aunque no le avises de que le estás grabando? la verdad es que la idea me parece genial y lo de las gafas fuera de serie.

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29 Tebar
Tebar  en respuesta a  Feinmann
22 de marzo de 2011 (19:28)

Feinmann tanto en este mensaje como en tu respuesta a Ayaxtelamon tienes mucha razón.
Gran parte de la culpa la tienen los jefes. Por el ejemplo que les dan y porque no saben educarlos.
También porque no sabemos exigir nuestros derechos.
Un empleado público no puede:
- Hacer esperar a un "cliente externo" 15 minutos por una charla telefónica privada en horario de atención al público.
- Atender a una llamada telefónica de un "cliente externo", cuando aún no ha acabado con uno presencial o tiene a otro esperando.
- Atender a una llamada telefónica cuando está hablando con su jefe.
etc.
Para acabar, pareces (por no decir eres) un mando militar.

Un saludo.

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30 Fcalvo
Fcalvo  en respuesta a  Tristán el subastero
22 de marzo de 2011 (22:57)

Siempre que grabes una conversación en la que tú eres protagonista, es totalmente legal y no tienes por qué avisarles.

Las gafas, la verdad, las veo demasiado grandes. Yo tengo una pluma que pasa más desapercibida. Pero también hay relojes, llaveros, etc. etc. Daros una vuelta por internet y veréis.

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31 Feinmann
Feinmann  en respuesta a  Tebar
22 de marzo de 2011 (23:07)

Lo que dices son ejemplos típicos de desorganización:

- Si alguien tiene que atender al público presencial, no dejes que pueda atender llamadas desde su puesto de trabajo.
- Y viceversa, si tiene que realizar atención telefonica, no le pongas en atención presencial.
- Como ambas atenciones son incompatibles, hay que separar el backoffice del frontoffice. Aunque no dejo de reconocer la buena voluntad del funcionario que pretende desdoblarse y atender a dos ciudadanos a la vez, como eso es imposible, o aprenden a no intentarlo o se organiza para que ni puedan intentarlo.
- Si quiere/tiene que realizar llamadas personales, en una linea aparte, y fuera de la vista del público, porque aunque sea poca cosa, el daño en imagen es grande, y así no pueden decir al jefe que están atendiendo a un ciudadano.
- Si el jefe tiene que hablar con el funcionario, tendrá que enseñarle que cuando se habla con el jefe no se atiende el telefono y tendrá que aprender él que cuando el funcionario atiende a un ciudadano no puede atenderle a él. Que le pase una nota o e-mail para que pase por su mesa o despacho.

Y no, no soy militar, aunque me gusta aprender de quien tenga algo que enseñarme.

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32 Javier 13
Javier 13  en respuesta a  Sáenz
23 de marzo de 2011 (00:14)

ya, pero recuerda eso en España es lo mas normal del mundo, te lo aseguro he vivido 3 años en yn bloque casa de mi mujer, alli habia gente que llevaban viviendo mas de 20 años en el mismo bloque, algunos se levaban muy bien otros no se podian ni ver.yo gracias tenia mi casita cuamdo la pusimos a gusto de mi mujer nos mudamos a ella.

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33 Ramirogaliza
30 de marzo de 2011 (13:03)

Tristán, el juez del juzgado no tiene nada que decir porque los jueces son los primeros que aparecen por la oficina judicial cuando quieren. Ya existen sistemas de control horario en muchos edificios judiciales de los que, por supuesto, están exentos tanto jueces como secretarios.

Los taxis en el Servicio Común de Notificaciones y Embargos de Madrid, que conozco a la perfección, se piden desde la propia oficina para realizar el trabajo diario, que implica acudir a una serie de domicilios a practicar embargos, lanzamientos, notificaciones, etc... La idea de coger un taxi para ir a un domicilio, luego pedir otro para ir a otro, etc..., es inviable, estúpida e incluso creo que más cara. A no ser que se haga una notificación o un embargo cada día. Además, si se aplicase ese sistema, que haría inviable el trabajo, serían los propios taxistas los que se negarían a prestar el servicio en esas condiciones. Por cierto, no se les paga en el acto (sólo faltaría), se les entrega una hojita para que el Ministerio les pague unos meses después.

No es obligatorio entender los actos de comunicación exclusivamente con el interesado, se pueden entregar a cualquiera que se encuentre en su domicilio o al conserje. Si se designa un domicilio laboral, se puede entregar a cualquier compañero.

El trato al cliente en las empresas privadas es, en general, mucho peor y menos profesional que el dispensado en las administraciones públicas. Eso cuando existe, porque cada vez es más frecuente que no tengas siquiera a quién dirigirte para reclamar ante una empresa privada. Vuelvo a insistir en que muchas de las cuestiones en las que se pretende poner de ejemplo al sector privado son justamente aquellas en las que más cojea.

Independientemente de que creo que quien propone este tipo de cosas es más sospechoso que nadie de guardar esqueletos en el armario, si bien la grabación de una conversación privada es legal, no lo es tanto el uso que se haga de esa información (cuidado). Por otro lado, el que alguien tan dudoso (siendo generoso) como un autoproclamado subastero, se postule como ideólogo de buenas prácticas en la administración de justicia, me parece un salto mortal al vacío.

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34 Tristán el subastero
Tristán el subastero  en respuesta a  Ramirogaliza
30 de marzo de 2011 (16:43)

Cualquier usuario de la Justicia, y los subasteros los somos en grado superlativo, es capaz -si no está ciego- de ver el desastre y lodazal en que se ha convertido y está más indicado para ofrecer soluciones que los propios funcionarios que, como tú mismo, formáis parte del problema y, por lo tanto, no podéis aportar la solución.

El resto de lo que mencionas no son más que posiciones de parte y cuando dices que los funcionarios prestáis mejor trato a los usuarios que en las empresas privadas..., perdóname, pero es para descojonarse.

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35 Ramirogaliza
30 de marzo de 2011 (18:20)

El que alguien sienta sus intereses perjudicados por lo que considera un mal funcionamiento de la Administración de Justicia o un retraso de su chanchullo (o mejor dicho, chanchullazo), no implica que tenga los conocimientos, la capacidad de análisis ni la legitimidad adecuadas para que sus ideas sean tomadas en cuenta. Todo ello queda demostrado por las absurdas ideas que se vierten aquí por parte de quienes parecen ser usuarios frecuentes de la Administración de Justicia.

Yo te aseguro que si los funcionarios, mañana mismo, se pusieran a trabajar a reglamento, realizando exclusivamente las funciones que les corresponden, el caos judicial que se produciría sería abrumador. Y si la cosa funciona más o menos es gracias al esfuerzo extra de mucha gente, que suple la inacción de jueces y secretarios. Así de claro.

El trato al cliente y la profesionalidad que se dan en el sector privado son, por lo general, deleznables. Incluso ahora, tanto que se habla de la crisis, es increíble el escaso interés que tienen muchos autónomos, empresas, etc... en atender adecuadamente a los clientes. Que cada cual examine su propia experiencia, ¿cuántas veces habéis sentido que tal o cual autónomo, empresa... parecen no tener interés alguno en el negocio que se les da (incluso en casos que suponen mucho dinero)? ¿Cuántas veces os habéis sentido ninguneados y despreciados por esas grandes empresas cuyo servicio de atención al cliente es inexistente o consiste en una atención telefónica desde algún lugar de latinoamérica, con cortes de comunicación, serias dificultades de entendimiento y, por supuesto, nula resolución de problemas? Son innumerables los ejemplos de mal funcionamiento, desidia, falta de profesionalidad y maltrato que sufrimos por parte de autónomos y empresarios a quienes pagamos religiosamente sus nefastos servicios.

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36 Tristán el subastero
Tristán el subastero  en respuesta a  Ramirogaliza
30 de marzo de 2011 (19:28)

El colmo de los colmos es un funcionario de Justicia manifestando que si la Administración funciona es gracias a su profesionalidad y esfuerzo.
Lo que hay que oír.

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37 Ramirogaliza
30 de marzo de 2011 (21:47)

Yo estoy dispuesto a aceptar críticas razonables, serias, basadas en hechos y concretadas en determinadas personas y actuaciones. Lo que no acepto son las descalificaciones generales, gratuitas y frívolas basadas en prejuicios elaborados desde la prepontencia y la impostura.

Los funcionarios de la Administración de Justicia son de los que soportan mayor volumen de trabajo, asumen más responsabilidades indebidas y cuentan con menos medios. Todo esto, objetivamente, es incuestionable. Ahora, por supuesto que, como en todos los sectores, públicos y privados, hay gente que trabaja más que otra, gente más guapa y más alta que otra, etc... A mí, particularmente, lo que más me sorprendió cuando entré en contacto con esta administración, allá por 1999, fue lo responsable que por lo general era la gente, los no pocos que iban a trabajar por las tardes para intentar sacar adelante trabajo sin cobrar nada por ello y, hablando de absentismo, la gente que iba a trabajar a pesar de estar enferma (en algunos casos muy enferma) cuando podrían darse de baja sin coste alguno (excepto el de regresar y ver sus mesas convertidas en reproducciones en papel a escala de Manhattan).

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38 5.....s
5.....s  en respuesta a  Ramirogaliza
30 de marzo de 2011 (21:51)

pues que quieres que te diga?...tienes razon...un saludo...

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39 Tristán el subastero
Tristán el subastero  en respuesta a  Ramirogaliza
30 de marzo de 2011 (22:17)

Eso que cuentas choca con el dato de absentismo que hoy mismo se ha hecho público. Por lo visto el de las administraciones públicas es de un 20% cada día, es decir que cada día del año faltan a su trabajo el 20% de los funcionarios, jodeeeeeer!!!
¿En qué país de los mundos de Yupi vivís los dos?

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40 5.....s
5.....s  en respuesta a  Tristán el subastero
30 de marzo de 2011 (22:24)
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