Las reglas de la economía han cambiado
Un debate abierto sobre la economía actual

Vagos y maleantes

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Publicado por Yo mismo el 02 de diciembre de 2011

 

Tres vagabundos han aparecido muertos en A Coruña en la última semana; uno de ellos llevaba muerto una semana, y nadie se había ni tan siquiera enterado. Esta es una realidad que ni vemos, ni queremos oír jamás. En la misma semana, hemos conocido que en Budapest los sin-techo serán multados con 500 euros o enviados a la cárcel por cometer el delito de vivir en la calle.  

Estos son retazos de una realidad que estamos construyendo  con el resultado de que nos encontramos en una situación en la que estoy seguro que en muchas ciudades nos encontraremos con historias como esta, que no son más que la punta del iceberg de una situación en la que la pobreza está alcanzando unas cotas completamente inaceptables. La cantidad de gente que lo está perdiendo todo es un problema económico y un problema para la sociedad. En este sentido me gustaría citar a J.F. Kennedy:

Si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos

Pero con todo no me parece lo más grave de estas situaciones. Lo más grave somos nosotros, (los que tenemos un techo).  En cierto modo todos tenemos una especie de obligación de decir que las personas que lo han perdido todo, lo han sido por su culpa. Buscaremos todos sus defectos, todos sus errores, y racionalizaremos la evolución que les ha llevado a perderlo todo. Al final siempre será culpa suya; incluso llegaremos a criticar que ensucien nuestras ciudades o que empeore la imagen de la zona donde vivimos. Sin darnos cuenta, nos habremos convertido en lo que representaba Jesús Gil y sus famosas políticas de Marbella, (más habituales de lo que creemos).

No es que seamos egoístas, tampoco es que no nos importe absolutamente nada; pero no se puede negar que como decía Melville:

“De todas las suposiciones absurdas de la humanidad, nada supera las críticas a los hábitos de los pobres hechas por quienes tienen buena casa, buen abrigo y buen alimento”  

Está claro que todas las personas que lo están pasando mal tienen defectos, algunos graves, otros magnificados; no voy a discutir que estas personas han cometido errores en su vida. Esto es así porque absolutamente todos tenemos defectos; a veces no queremos pensar en ellos, otras veces no somos capaces de verlos; pero todos los tenemos. Alguna gente es ingenua, otra no tiene demasiada inteligencia; algunas personas son egoístas, alguna gente no puede aceptar ciertos convencionalismos, hay derrochadores, hay tacaños, hay vagos, hay descuidados y hay presumidos. Estoy seguro que si tenemos valor para mirar dentro de nosotros encontraremos bastantes de estos defectos y unos cuantos más. ¡Absolutamente todos nosotros y todos los que se encuentran a su alrededor!.

Absolutamente todos cometemos errores en nuestra vida. Es cierto que tal persona no debió comprar un piso en tal fecha, o que aquella otra no debió casarse con la otra; puede que el albañil debió estudiar una carrera, o puede que el universitario debió aprender un oficio. Quizás el que montó en 2006 un negocio de alquiler de hormigoneras, no debió hacerlo. En fin, podemos seguir así indefinidamente, pero en todo caso siempre se nos olvida un detalle tonto; a veces el azar no se tiene en cuenta.

Tenemos que negar el azar por la misma razón que tenemos que criticar que los pobres se vayan comunicando donde obtener recursos, (olvidando que es exactamente lo que ocurre en cualquier reunión de encorbatados), o que tenemos que criticar que echen la culpa de todo a la sociedad, (olvidando que es exactamente lo mismo que ocurre en cualquier reunión de encorbatados). Es también la misma razón por la que tenemos que decir siempre que están tan mal por sus errores pasados, (aquí la diferencia es que los encorbatados lograrán traspasar los errores a los demás).

Lo tenemos que negar, porque no podemos asumir que en esta situación nos podemos encontrar todos. Tenemos que asumir que han sido “sus errores” y “sus defectos”, los que los han llevado a esta situación. Tienen que ser mayores y más graves que los nuestros porque tienen que ser distintos. Si a esto unimos que sólo tenemos en cuenta el azar para pensar en golpes de suerte, (que nos toque la lotería, que alguien se fije en nuestro trabajo y ascendamos, que encontremos una acción que pegue un pelotazo…), olvidando sistemáticamente que también podemos tener un accidente de coche o acontecimientos similares, estaremos en nuestro mundo. En definitiva, se trata de marcar diferencias, porque a todos nos cuesta imaginarnos que podemos vernos en una situación tan dura.

Claro que lo tenemos fácil, porque normalmente el comportamiento de estas personas que están en la calle, o que están pasando una mala situación, no suele ser el aceptado socialmente. Algunos pedirán, otros robarán; unos mantendrán la higiene, otros no. Lo más normal será que encontraremos problemas con la bebida. Nos costará encontrar en las calles personas que sean capaces de razonar, (que estoy seguro que las habrá). Podemos engañarnos y pensar que son así. Pero también podemos hacer un ejercicio y volver a mirar para nosotros. ¿Qué haríamos nosotros?. Si comprendemos que una persona en una posición desahogada, no razone cuando está deprimida, ¿Cómo es posible que critiquemos a una persona que está pasando por unas situaciones extremas o muy difíciles por no razonar correctamente?.

Estamos calificando a unas personas en una situación determinada, sin tener en cuenta que esta situación es claramente decisiva para entender las actuaciones y actitudes de esta persona. Esto tampoco es una novedad y Jacinto Benavente dijo:

En las novelas y en los cuentos se puede poetizar con la pobreza; en la realidad no. Sin la seguridad de lo necesario para la vida, nadie puede responder ni de su misma vida, ni de su honradez, ni de sus afectos más íntimos. Los náufragos no eligen puertos

Pueden que sean víctimas de una situación, puede que  sean personas que nacieron en un contexto inadecuado, puede que hayan sufrido mala suerte, puede que sean personas que no merecen el éxito; pero la realidad es que como todos los accidentes, siempre son una combinación de todas estas cosas y como tal hemos de comprenderlo.

Y nosotros debemos recordar toda la historia y unos valores que han pasado de “poner un pobre a la mesa” a criticar a los que necesitan la ayuda social para subsistir, porque nos cuesta un poco de dinero en los impuestos y porque este dinero gastado es una fuente de negocio para los que realmente viven del presupuesto público. Hemos de recordar que la propia evolución nos había llevado a unos parámetros en los que se calificaba de cobardía disparar contra quien no se puede defender.

Y sí, ya sé que todas las recomendaciones a las personas que están pasando problemas es que se ajusten; lo que no tengo tan claro es que mucha gente sepa lo que decía Oscar Wilde:

“Recomendar sobriedad al pobre es grotesco e insultante a la vez. Es como decir que coma poco al que se muere de hambre”

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Etiquetas: vagabundos · sin-techo · pobreza · reparto de la renta



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Comentarios
2 Josephine
03 de diciembre de 2011 (00:42)

Gracias.

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3 Cachilipox
03 de diciembre de 2011 (02:17)

500 años después, la doctrina de la predestinación parece que esta vez sí triunfará. Bienvenidos al triunfo de la reforma.

De la cita de Kenedy, fíjate en el condicional: "Si una sociedad libre..." Solución, que la sociedad no sea libre. Así, a pesar de la mucha pobreza y desgracia, los pocos ricos sí podrán salvarse.

En todo caso, alegría y optimismo. Es lo único que no soportan, y puede servir para vencerles.
Recomiendo ver esta entrevista: http://www.tv3.cat/3alacarta/#/videos/3833270
Aunque es de la televisión catalana, casi el 100% está en castellano.

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4 Blackadder
03 de diciembre de 2011 (10:39)

A pesar de ciertos avances que está llevando a cabo la neurociencia, tendentes a comprender los mecanismos cerebrales de una manera más sistemática, y de la comprensión sobre la gran importancia de lo emocional en la inmensa mayoría de nuestras decisiones, lo "racional" sigue siendo uno de nuestros refugios favoritos hoy día.

Vivimos en tanto en cuanto individuos sumidos en un océano de incertidumbre, en el que el "control" propio de la inmensa mayoría de las variables que más nos afectan está bastante lejos de nuestra voluntad. Admitido esto, intelectualmente al menos, por todos, su interiorización es profundamente angustiosa, y terriblemente decepcionante para la autoestima. Así que el mismo cerebro, la parte emocional es una parte de ese todo que llamamos "yo", necesita inventar o admitir una serie de vías de escape balsámicas, "racionales" que apacigüen esa angustia.

Antaño eran en primer término las religiones, pero hoy día el abanico se ha abierto bastante, dependiendo de los ámbitos en los que se desarrolle su devenir social, "Las Leyes de La Economía" son otro ejemplo de una cierta religión atea que practican aún incoscientemente mucha gente desde hace bastantes años, aunque veamos como se ha exacerbado su uso en los últimos años, para explicar lo inexplicable y relajar la ansiedad de la incertidumbre.

La falacia del control nos permite seguir vivos, está explica porque tenemos más miedo a morir en un accidente de avión que de automóvil, sobre todo con nosotros al volante, aunque estadísticamente es mucho más probable. O porque aunque sea más probable cometer suicidio que morir víctima de un homicidio, exijamos colectivamente mayor presencia policial que psiquiátrica en nuestras vidas.

Hay que tener una muy desarrollada inteligencia emocional para admitir, cuando vemos a las personas precipitadas en la exclusión social, que por mucho que nos empeñemos, y más directamente los que dependemos exclusivamente de un trabajo por cuenta ajena, que no hay ninguna razón, ninguna explicación, ningún seguro mental, que nos libre de poder ser nosotros uno de ellos el día de mañana, y que estamos, por tanto, más cerca de ellos que de los superricos que vemos en los massmedia, por mucho que nos nos guste la idea. Así que sólo nos quedan dos vías de escape "racionales" a la angustia emocional que esto provoca. O negar la mayor, cargando todas las tintas en las diferencias que encontremos, que siempre las hay, o tratar de asegurarnos de que los mecanismo de protección social del precario e incipiente "estado del bienestar" que tenía Europa, y a su cola el Reino de España, exista, aunque pudiera haber abusos de él (menos casos que de evasión fiscal estoy seguro) para cuando lo podamos necesitar.

Financiar entre todos, vía impuestos, estos mecanismos, como en el caso de la sanidad o la educación pública, no es beneficencia, es el modo más eficaz y económico de abordar la cuestión; Eficaz y económico, en tanto en cuanto más cantidad de gente se beneficia de más recursos con menos inversión. Exactamente el mismo criterio de economía a escala que ha dado tan pingües beneficios a las mega-corporaciones industriales y financieras pero destinado a recordar aquello que la plutogogia neo-liberal triunfante en los últimos años nos ha querido hacer olvidar; que la acumulación de riqueza desmedida en pocas manos sólo ha provocado hambre ayer, hambre hoy, y más miseria y hambre para mañana. Las únicas épocas, cercanas a la cierta "bonanza" social han sido cuando el crecimiento económico ha sido más repartido y generalizado.

El cerebro necesita "respuestas" aunque sean malas. pero que las necesitemos y las vayamos a obtener seguro. No significa sirvan para nada. Ni todos los pobres lo son por sus "errores", ni todos los ricos por sus "aciertos", ni todos los cánceres de pulmón son por fumar. Y hay muy poco o nada que realmente podamos hacer para preveerlo todo. Así que más que centrarse en tratar de "acertar" en hacer lo que más le convenga a cada uno, desde sus intereses personales, porque es harto probable que nada salga como lo pensemos, es mejor tratar de hacer lo que uno considere más justo o decente, y no hacer lo que no se quiere hacer. Se ha demostrado que el altruismo voluntario, bastante más generalizado por cierto que lo que propagandizan los hobbianos del neoliberalismo, ayuda mucho más a liberar la angustia que la acumulación de riqueza, y lo que es mejor, está más a nuestro alcance.

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5 Popota
03 de diciembre de 2011 (11:43)

Bravo.

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6 Galmier
Galmier  en respuesta a  Blackadder
03 de diciembre de 2011 (17:10)

como lo llevo comentando con comstar, durante el dia, aunque con 4 horas de diferencia, finalmente se trata de salvar nustro ego a toda costa, el mismo ego que nos impide ver nuestros errores, que nos hace dar vuelta la cara ante el gran desastre que hemos provocado,¿ donde descansa toda esta economia de consumo y produccion de basura?, ¿de que se alimentan la moda?, ¿los nuevos modelos de todo cuanto aparato exciste? sin ir mas lejos..........¿ de que se alimentan estos foros? pues precisamente de nuestros egos, de la necesidad de validar que cuan "inteligente somos" ahhhh.....que idea tan original, que manera de usar el lenguaje, que lexico tan elegante............acaso no nos damos cuenta que en un segundo...se fini...no somos dueños de nada......la muerte esta aca, a nuestro lado,
¿alguien podra asegurar que alcanzara a contestar este post sin que la parca lo lleve antes?.
por mas que busco a quien nunca haya muerto, aun no lo encuentr............
Saludos

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7 Gfierro
03 de diciembre de 2011 (19:12)

Excelente.

La meta no es poseer sino dar, no es tener sino ser, no controlar sino compartir, no someter sino estar de acuerdo., Rabino Abraham Joshua Heschel

Saludos

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8 Cambioyev
03 de diciembre de 2011 (20:22)

A veces la vida es como una obra teatro que no permite ensayos…

Lo que viene a continuación contiene palabras, pensamientos, de un niño que se hizo hombre demasiado pronto, de un hombre que reflejó durante toda su vida aquellos años de su infancia.

Un niño que a la edad de tres años contemplaba como sus padres se separaban, que a los seis años sufrió cómo su madre era internada en un instituto de enfermos mentales, que a los doce años lloraba el fallecimiento de su padre. Un niño que, estando en el orfanato, recorría las calles buscando qué comer.

Ese niño, a pesar de las desgracias que le rodeó, pensó que la vida podía ser maravillosa si no se le tiene miedo.

Un niño, con cuerpo de hombre, que escribió un poema del que extraigo su mensaje:

A veces la vida es como una obra teatro que no permite ensayos… Por eso, y más en este mundo de diferencias, privilegios, abusos e injusticias se hace necesario que logremos encontrar un tiempo para cantar, reír, bailar, llorar y vivir intensamente cada momento de nuestras vidas… antes de que el telón baje para siempre… y la obra termine sin aplausos.

Sonriamos, pero no nos escondamos detrás de nuestra sonrisa, sino mostremos aquello que somos, sin miedo.

Amemos por encima de todo, a todo y a todos. No cerremos los ojos a la suciedad del mundo y no ignoremos el hambre de muchas otras personas. Intentemos combatir los desastres… aunque a veces no nos sintamos capaces.

Busquemos lo que hay de bueno en todo y en todos. No hagamos de los defectos una distancia y sí una aproximación.

Aceptemos la vida, a las personas, haciendo de ellas nuestra razón de vivir y entendamos a las personas que piensan diferente.

Soñemos la ilusión de un mundo mejor, pero no lo transformemos en una fuga.

Creamos en la esperanza de que siempre habrá una salida, siempre brillará una estrella.

Podremos llorar y también luchar, pero hagamos aquello que nos gusta, que nos haga sentir bien, sentir lo que hay dentro de nosotros.

Escuchemos lo que otras personas tienen que decir… es muy importante.

En la vida encontraremos muchos obstáculos. Podemos rendirnos… pero también podemos convertir esos obstáculos en escalones para aquello que queremos alcanzar. Y cuando lo consigamos… no nos olvidemos de aquellos que no consiguieron subir en la escalera de la vida. Ellos, esas personas, fuimos nosotros.

Descubramos aquello que es bueno dentro de cada uno de nosotros y procuremos por encima de todo ser buenas personas.

Aunque sólo sea en gratitud simplemente por existir.

Ese niño, hombre, sabía que sin haber conocido la miseria es imposible valorar el lujo y que había que reír, reír mucho, porque… ríe y el mundo reirá contigo; llora y el mundo, dándote la espalda, te dejará llorar.

Extraído y adaptado del poema "El teatro de la vida"

Charles Spencer Chaplin 1889 – 1977

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9 Ignoranta
03 de diciembre de 2011 (21:34)

Yo también te agradezco el comentario

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10 Galmier
Galmier  en respuesta a  Cambioyev
03 de diciembre de 2011 (21:51)

Que nuestros esfuerzos desafien las imposibilidades
Recordad que las grandes proezas de la historia
fueron conquistas de lo que parecia imposible

en memoria de Carlos......

un saludo cambioyev

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11 Fernan2
03 de diciembre de 2011 (23:30)

Da gusto ver como, a pesar de todo, no olvidamos los valores humanos... Al menos, algunos.

s2

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12 Galmier
Galmier  en respuesta a  Fernan2
04 de diciembre de 2011 (02:50)

es que pareciera ser que son los unicos que nos acompañan y de los que nos podemos adueñuar
los otros son meras cosas que vienen y van
Saludos

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13 Galmier
04 de diciembre de 2011 (03:14)

yo mismo, pareciera que la filosofia no te resulta mal, en estos tiempos
recorrer la ruta hacia uno mismo, ahi donde todos somos iguales,
quizas sea un viaje que nos lleve por caminos que nunca debimos abandonar....
cuando todo a nuestro rededor se derrumba y nos descubrimos solos y desarmados,
no nos queda mas que apelar a lo mejor de nosotros.............
Saludos

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14 Eguzkialde
05 de diciembre de 2011 (10:06)

Algo estamos haciendo mal , algo estoy haciendo mal , para crear esa situación.
¿Porque a fín de cuentas quien no ha sido por un momento vago y maleante? ojo! no se lo pregunto a la Merkel....que para esa todo el sur somos unos haraganes¡

Será la parte obscura de nuestro cerebro; pero esa manifestación en la sociedad es más visible y esto nos delata a todos.

No puede haber un crecimiento sostenible sino está basado en principios de igualdad.
Podemos aprovechar la navidad para reflexionar sobre los sueños nuestros , que al final son los sueños de la humanidad: una sana libertad y crecimiento personal.

¡Que vuestros sueños se sigan cumpliendo!

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15 Galmier
Galmier  en respuesta a  Eguzkialde
05 de diciembre de 2011 (16:12)

la ambicion esta en la base de todo este lio................

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16 Eguzkialde
Eguzkialde  en respuesta a  Galmier
05 de diciembre de 2011 (16:56)

Pués entonces , deberíamos abrir la ambición(yo) y dar entrada a (nosotros)...........podía ser un inicio de mejora.........

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17 Galmier
Galmier  en respuesta a  Eguzkialde
05 de diciembre de 2011 (21:29)

a pesar que seran tiempos muy duros los que tendra que enfrentar España, desandando lo "avanzado" los ultimos 20 años, ojala el pueblo Español sepa ver lo que trae detras todo este cambio......mas humanidad, mas sencillez, mas empatia, y me atrevo a anticipar esto pues tengo mis dudas si en la España del 92 la vida era peor que la actual

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18 Maroci
Maroci  en respuesta a  Galmier
06 de diciembre de 2011 (02:02)

Hola, Galmier. No había tenido el gusto de cruzarme contigo.

La vida en la España del 92 no era ni peor ni mejor que la actual. Solo era distinta. Sin embargo, "la situación de la sociedad española", que debería ser la unidad de medida de la temperatura del país, éramos como somos ahora, en eso hemos cambiado poco, y si me apuras yo diría que éramos como los del siglo XIX, solidarios con la familia e insolidarios con la sociedad, que yo creo que es la clave histórica de nuestra idiosicrasia.

Piensa que España había sufrido una terrible guerra civil y una posguerra de 25 años de hambre física y de carencia de libertades, por lo que los españoles del 92 lo tenían mucho más reciente que los de ahora (que no las conocieron) y aún se podían conformar con cualquier cosa.

Ahí es donde yo veo la diferencia con la España actual. Que aquella travesía del desierto la pasaron los que ya están jubilados o no existen, y las generaciones actuales llevan ya más de 30 años de libertad seguidos y no es que no han pasado hambre, sino que han vivido días de "esplendor" consumista. Por eso será más difícil que ahora se los puedan contentar con cristalitos de colores.

El problema es que los políticos que nos gobieran (unos u otros), por su edad, tampoco lo vivieron, y además parece que no conocen la Historia. En cambio a los bamqueros no les hace falta conocer la Historia, porque son más viejos que los políticos y sí la vivieron.

O sea, que... ojo al parche.

Saludos y buenas noches.

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19 Galmier
Galmier  en respuesta a  Maroci
06 de diciembre de 2011 (16:24)

el gusto es mio ......maroci......ocurre que curiosamente la historia reciente de la tierra donde vivo tiene capitulos en algo similares a la España de los ultimos 40 años........3 años de una revolucion socialista, la que termino violentamente en un golpe de estado, 17 años de dictadura, 20 años de democracia totalmente dominada y sin contrapeso por la centro izquierda para estos ultimos 18 meses el poder ejecutivo en manos de la centro derecha........y en estos ultimos 40 años una economia liberal con el pais utilizado como conejillo de indias.......hemos progresado, todos sus indices han mejorado..para los que les gusta competir, en varios aspectos somos 1eros, 2dos o 3eros en latinoamerica, pero con una pobreza extrema de un 15% de la poblacion que es a mi modo de ver una verguenza nacional...........finalmente y es lo que me mueve a invitarlos a que se unan y sin odiosidades fijarse un solo norte.........hoy nuevamente han comenzado las divisiones internas en este pais, alimentadas por ambiciones politicas y veo como retrocedemos..........el fenomeno que atravieza España a mi modo de ver, unico, (esta demas ahondar en los motivos y los culpables)el que creo, traera muchos cambios sociales y retrocesos en muchos aspectos,sin embargo se me ocurre que puede ser una oportunidad para que la sociedad Española se replantee ante el futuro, ¿ cual es la España que quiere entregar a sus hijos? ¿ una España con otro sentido, mas trascendente?
Saludos

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19 sergiotis
16 de diciembre de 2012 (21:08)

Muy bueno.
Vivimos en tanto en cuanto individuos sumidos en un océano de incertidumbre, en el que el "control" propio de la inmensa mayoría de las variables que más nos afectan está bastante lejos de nuestra voluntad. Admitido esto, intelectualmente al menos, por todos, su interiorización es profundamente angustiosa, y terriblemente decepcionante para la autoestima. Así que el mismo cerebro, la parte emocional es una parte de ese todo que llamamos "yo", necesita inventar o admitir una serie de vías de escape balsámicas, "racionales" que apacigüen esa angustia.

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Yo mismo

Yo mismo

Mi nombre es Tomás Iglesias, y como todo el mundo sabe, no es fácil describirse a uno mismo. En mi caso es muy sencillo. Soy una persona que ha tenido la oportunidad y la suerte de estudiar Económicas y acabar apasionandome por una disciplina que entiendo como algo que ha de servir para que mejoremos todos.




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