La primera piedra no lo sé, pero la primera bomba y el primer tiro en la nuca está bastante claro... Nadie es perfecto, pero si no sabemos establecer las mínimas lineas rojas y todo es excusa para lo inexcusable, mal vamos como sociedad. Pido perdón porque me he propuesto intervenir lo mínimo imprescindible, y encima lo hago con un post de claro sesgo político, pero es que no me he podido aguantar, Rankia.