Se crean ONGs para curar enfermedades en Africa, para proteger a los ancianos, para salvar bosques, para limpiar los mares; e incluso para impedir el cambio climático (como si el clima no debiera cambiar) y también para reconvertir a las prostitutas (esfuerzo estéril). Pero de momento no he escuchado de ninguna que proteja los pilares básicos de la libertad del hombre: Salud, Dinero y Amor.
Sobre este último, que cada uno recoja lo que siembra; pero sobre la farmacología química moderna y la tutela de los políticos sobre nuestros aportes dinerarios para el futuro, conviene hacer algo inmediatamente.
Quejarse, no sirve para nada. Hay que actuar. Felicitaciones Llinares; nada hay mas poderoso que a una idea a la que le ha llegado su hora.