Yo no sigo a los "amos del mundo". Yo no los reconozco como tales, ni me inclino ante ellos.
¿Ellos quieren que uno viva de acuerdo a ciertos lineamientos? Desafortunadamente para ellos, el universo sabe como echar a perder los planes humanos. Un día de estos se van a equivocar, y ese día se irán al infierno.
Yo se que se creen Dios.
Pero mira lo que le ocurre a los "dioses":
Ronald Reagan era el hombre más poderoso sobre la Tierra, ayudó a financiar y apoyó políticamente a Saddam Hussein e incluso le vende las armas químicas para atacar a los curdos, bajo la excusa de "echar abajo una revolución". Desde 1915 no se usaban este tipo de armas. Pues luego le dio Alzheimer y ya no tenía poder ni sobre su propia mente.
Augusto Pinochet era como Dios en Chile, pues su voluntad debía cumplirse. En los últimos años la gente piensa en tener una vejez tranquila, pero él tenía gente protestando todos los días frente a su casa, y en esos últimos días estaba enfermo y era juzgado junto a su familia por lavado de dinero. Murió y no tuvo funeral de estado, sino simplemente de jefe militar.
El poder es prestado, y lo puedes sostener como el agua con la mano abierta, pero cuando lo aferras con el puño, se escurre entre los dedos.
En tiempos del oscurantismo la gente estaba domesticada como ovejas, estaban desmoralizadas y temerosas. Hoy la gente es distinta. Se van a ahorcar en su propia soga.