Desde luego Jorge, tienes razón. Nabeca fue un compañero de fatigas incansable en la lucha contra la estafa de Eurobank y contra la prepotencia de Ausbanc. Su recopilación -inédita- de las intervenciones de Ausbanc contra todo aquel que no se plegaba a sus imposiciones es antológica. Su trabajo en ADAEM fue encomiable y su amistad un tesoro para los que la disfrutamos.
Carlos, donde estés, hoy puedes sonreir. Ya ves que no se puede atropellar impunemente a la gente. En este asunto, que tanto te indignó, al fin se ha hecho justicia.
Un saludo.