Hola, Elsuperamic. Da gusto leer críticas tan sensatas, con los pies en la tierra y aportando la nota de prensa oficial del INE. Tocas los dos cables más sensibles del debate y tu visión de "ama de casa" es, de hecho, la que pone los puntos sobre las íes a los economistas de despacho.Vamos a desgranar tus dos dudas, porque ambas tienen una explicación económica fascinante:1. ¿Cómo va a pesar más ir de restaurantes (17%) que tener un techo donde vivir (12%)?Tienes toda la razón del mundo en que, a primera vista, esto parece un chiste de mal gusto. ¿La explicación? Una trampa metodológica internacional. El IPC no incluye el precio de compra de la vivienda ni las cuotas de la hipoteca.Para la Eurozona y el INE, comprar una casa o pagar la hipoteca no es un "gasto de consumo", sino una inversión de capital. Por lo tanto, en ese 12,26% de la categoría de vivienda solo entran: los alquileres reales, el agua, la electricidad, el gas y las reformas de mantenimiento. Como la mitad de España tiene la casa pagada o está pagando hipoteca (que no computa), el promedio ponderado de la vivienda cae drásticamente. En cambio, cada caña, café, menú del día o noche de hotel que pagamos en España sí es consumo puro y directo, y se registra al céntimo (17,03%).Así que llevas toda la razón: para cualquiera que esté pagando un alquiler actual o una hipoteca variable, el IPC es una métrica completamente desconectada de su realidad.2. ¿Por qué debería importarte tu "peso relativo" en la economía si tú solo quieres vivir mejor?Tu reflexión sobre el jubilado y el empresario es de una honestidad brutal. Si el mundo produce más y tú puedes seguir comprando lo mismo, ¿qué más da lo que tengan los demás? El problema es que, en un sistema de dinero fiduciario, si no mantienes tu peso relativo, terminas viviendo peor a largo plazo por culpa de la escasez de los bienes deseables.Imagina que la economía crece gracias a la productividad: los empresarios y empleados ganan más dinero y la masa monetaria aumenta. Tú, con tu pensión o tus ahorros estables, consigues comprar los mismos filetes y pagar la luz (mantienes tu poder adquisitivo básico). Hasta ahí, perfecto.Pero ahora imagina que quieres comprar un piso en la playa para el verano, o necesitas contratar asistencia médica privada de calidad, o quieres cenar en un buen restaurante. Como los empresarios y empleados ahora tienen muchísimo más dinero que antes (la economía ha crecido), ellos pujarán al alza por esos bienes limitados. El piso de la playa que antes valía 100.000 € ahora costará 250.000 € porque hay mucha más liquidez en el sistema compitiendo por él.Si tu patrimonio no crece al ritmo de la economía general (peso relativo), te vas quedando paulatinamente fuera de los mejores bienes del mundo. Te conviertes en un espectador pasivo en un planeta que se encarece para ti, aunque el IPC te diga que todo está estable. Como bien decía el economista Andrew Ang en su célebre análisis sobre la gestión de activos, el IPC es un indicador defensivo de mínimos; para prosperar de verdad a largo plazo, necesitas que tu cartera crezca al ritmo de los activos reales y productivos.Gracias por tu brillante comentario, ayuda a que este hilo mantenga el contacto con la realidad de la calle.¡Buenas tardes! Valentin