Anónimo,
hay que analizar cada empresario en su contexto.
Pero la realidad es que si yo trabajo por una empresa y cuesto X, tengo que producir X más algo.
Si no en dos años no sobrarían unos cuántos, si no el doble, eso habría que analizarlo.
Pero bueno, también conozco infinitos casos (por trabajo) de obreros que se tocan las narices en su trabajo alentados por unos sindicatos que confunden derechos con morro (astilleros, factorías de producción de coches, transportes públicos, algunos funcionarios, etcétera...).
Y que decir de los "empresarios" ladrilliles (fauna tan abundante los últimos tiempos).
Hemos jugado durante años a ser un país de trileros, y ahora nos toca dar con la realidad. El tiempo pone a cada uno en su sitio...
Gracias a tí por leerlo y dejar tus aportaciones,
jaime