Bueno, yo voy a llevar la contraria para variar. Y es que he leído algo que no me ha gustado ni un pelo.
"Por ello nuestro gobernantes tienen el deber y la necesidad de restituir la confianza, de reconstruir con mensajes positivos el entusiasmo que mueve montañas, de aportar los recursos que sean necesarios para evitar que la seguridad sea un valor volátil. Por ello deben dejar caer alguna mentira o parecer que pecan de ilusos reteniendo parte de la información de que disponen."
No puedo estar más en desacuerdo. Mentir está mal. Two wrongs don't make a right.
Bastante riqueza falsa creada sobre mentiras. ¿Acaso sobretasar el valor de una propiedad a sabiendas no es mentir? Como para encima perpetuar la mentira en boca del que no arriesga su riqueza sino la de los contribuyentes, honrados o no. No se me ocurre mayor injusticia para con los que no aceptaron el autoengaño del sobreendeudamiento, y ahora están viendo cómo se premia la mentira con cientos de miles de millones que tendrán que pagar sus hijos y nietos.
El que algo quiere, algo le cuesta. Y el que la hace, la paga. Eso es de justicia. Lo contrario es premiar el mal y la imprudencia y castigar el bien y la sensatez.
Pasando a un plano más teórico, tampoco estoy de acuerdo con que "nuestro gobernantes tienen el deber y la necesidad de restituir la confianza, de reconstruir con mensajes positivos el entusiasmo que mueve montañas, de aportar los recursos que sean necesarios para evitar que la seguridad sea un valor volátil".
El deber de nuestros gobernantes es cumplir y hacer cumplir la Ley. No son psicoanalistas para levantarnos el ánimo, ni los Reyes Magos para "aportar recursos". El "buen rollito" no entra en las competencias del Estado.