Las reglas de la economía han cambiado
Un debate abierto sobre la economía actual

Otro clásico: La ley de Say

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Publicado por Yo mismo el 27 de marzo de 2012

 

El otro día comentaba que existe toda una suerte de teorías basadas en las tesis de Malthus que siguen una curiosa línea. A pesar de que los incumplimientos y los errores son manifiestos, en muy pocas ocasiones se duda de ellas. Aparte de tener cierto atractivo apocalíptico, la realidad es que en el fondo estamos más ante el poder de transmisión de los que controlan los recursos o bienes, que ante una realidad contrastada. Pero sin embargo, el pódium de las teorías que a pesar de ser incumplidas de forma manifiesta, sigue y ha seguido siempre  de plena actualidad es aquella de la Ley de Say, que se resume en aquello de que “la oferta crea siempre su propia demanda”.  Para ello, me gustaría tirar de wiki y copiar y pegar el extracto que aparece acerca de esta ley:

[...] Un producto terminado ofrece, desde ese preciso instante, un mercado a otros productos por todo el monto de su valor. En efecto, cuando un productor termina un producto, su mayor deseo es venderlo, para que el valor de dicho producto no permanezca improductivo en sus manos. Pero no está menos apresurado por deshacerse del dinero que le provee su venta, para que el valor del dinero tampoco quede improductivo. Ahora bien, no podemos deshacernos del dinero más que motivados por el deseo de comprar un producto cualquiera. Vemos entonces que el simple hecho de la formación de un producto abre, desde ese preciso instante, un mercado a otros productos.(J.B. Say, 1803).

El esquema por tanto es sencillo; alguien produce algo, como lo ha producido lo vende, de forma que si lo vende lo que hace es tener dinero que va a gastar, de tal forma que se convierte en demanda para otro producto, que a su vez es lo que vende otro.  Si nos damos cuenta, estamos ante otro círculo de la economía, que tiene la peculiaridad y la diferencia respecto a lo que estableció cierto tiempo más tarde keynes de que gira en sentido contrario.

Las implicaciones de la ley de Say son más que evidentes; Si es la oferta la que tira de la demanda, no pueden existir crisis por falta de demanda, sino que las crisis vienen derivadas de producción. Por tanto en una crisis siempre se tienen que realizar políticas de oferta, para de esta forma incrementar la producción y de esta forma incrementar la demanda y reactivar el círculo.

En teoría sería completamente imposible la existencia de una situación de sobreproducción o lo que es lo mismo, es imposible desde este punto defender la existencia de problemas de demanda, por lo que no tiene ningún sentido tratar de mirar en absoluto para este punto.

Por supuesto, el hecho de que teóricamente no puedan existir momentos en los que la demanda esté débil y en que existan casos flagrantes de caídas de la producción es la mejor prueba de que esta ley simplemente no funcionan. Es más que evidente que a pesar de que el deseo de cualquier productor es vender el producto que fabrique la realidad es que en ocasiones no lo consigue y en otras ocasiones puede interesarle vender menos a un precio mayor. Esto va por que el interés del productor no es vender el producto, sino que se trata de ganar más dinero. Esto a veces implica producir más o a veces implica producir menos, y desde luego en ocasiones puede significar aguantar las ventas, (véanse los bancos negándose a vender pisos) o incluso destruir las mercancías, (tradicional táctica de agricultura).

Pero es que después de este pequeño detalle, que por cierto se exagera con las políticas de oferta, que permiten que gracias a los estímulos los oferentes puedan incrementar su capacidad de negociación y en consecuencia mantener los productos o subir los precios para compensar las bajadas de ventas, tenemos el otro detalle de la acumulación de dinero. En este sentido este esquema funciona sólo y tan sólo no existen ahorradores. Ojo con la diferencia; no es que se necesite que no exista ahorro en la economía, (como puede ser el caso Español), sino que no existan ahorradores, lo que significa que todas y cada una de las personas que obtienen dinero no ahorrarán y lo convertirán en otros bienes.

Evidentemente cuanto mayor sea la concentración de las rentas, y por tanto la concentración del patrimonio en algunas manos, mayores serán los fallos de la citada ley. Los fallos no son de ahora y normalmente se han explicado en el plazo; a corto plazo está claro que la citada ley no funciona, pero siempre se defiende su validez en el largo plazo, (¿nos recuerda esto de sentar las bases del crecimiento sano?). El problema es que el largo plazo es igual que el futuro, no existe. (¿Recordamos aquello de “en el largo plazo todos muertos”?).

Aparte del plazo, también se suelen explicar los fallos por las rigideces; sin embargo, la realidad es que en un entorno en el que se recomiendan políticas de oferta, las únicas rigideces que se tratan de solucionar son las que no entran en contradicción con aquello de recomendar medidas que beneficien a los productores, o lo que es lo mismo, estaríamos ante la necesidad de flexibilizar los trabajadores, (recordemos que la demanda no importa demasiado).

Por tanto, al igual que en lo que se refiere a las teorías de Malthus estamos en una situación en la que tanto los procesos como los resultados no se parecen demasiado a la realidad. Para entender porque a estas alturas del partido se siguen defendiendo estas corrientes, tenemos que volver a entender otra vez los mecanismos de poder y de comunicación. Está claro que los gobernantes escuchan a la oferta, que a su vez tiene mayor facilidad y oportunidad de generar corrientes de opinión favorables a su interés. Está claro que una teoría que nos dice que lo importante es apoyar a la oferta, va a ser muy bien acogida y distribuida por esta. El hecho de que sea realista, que debería ser superada o si es adecuada para explicar la realidad es un tema secundario.

Etiquetas: ley de say · economía de oferta · toda oferta crea su demanda · políticas de oferta



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Comentarios
2 Lughxxi
28 de marzo de 2012 (07:16)

Espero que quién lea este artículo sepa buscarse opiniones alternativas y mínimamente documentadas.

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3 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Lughxxi
28 de marzo de 2012 (08:48)

y todos los demás artículos que se publican....¿no?

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3 Maroci
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y todos los demás artículos que se publican....¿no?

Maroci  en respuesta a  Yo mismo
28 de marzo de 2012 (12:27)

Sí, Tomás

Pero con todas las simpatías que puedas inspirar a tus seguidores convendrás que traer aquí a Juan Bautista Say, a los más de 200 años desde la publicación de aquella ley, y con todo el agua que ha pasado por debajo del puente (ya no queda ni puente), pues no sé que decirte.

S2

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4 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Maroci
28 de marzo de 2012 (12:54)

¿seguro?.

En mi opinión creo que está de absoluta actualidad... ¿no has oído a nadie recomendando políticas de oferta como única solución, para crear demanda?...

¿no has oido hablar de apoyar a los que "crean riqueza"?..... etc...

Puede no quedar puente, pero en realidad se sigue la ley de Say hasta las ultimas consecuencias...

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5 jesúsn
28 de marzo de 2012 (13:50)

Está claro que la Ley de Say es una pamplina. Pero las políticas de demanda ahora mismo tienen también un problema, y es que crean trabajo, pero no podemos asegurar que sea en España. Y ese tema llega un momento en el que se hace peliagudo, que es cuando la deuda empieza a lastrar las cosas. Según la balanza de pagos del banco de España en 2.011 el saldo neto de rentas fue de -11.000 millones. Para seguir acumulando más créditos con el exterior solo hay un sistema y es venderles algo, y luego se llevarán los beneficios.

Por cierto que esto no sería un problema si se hubiese diseñado el sistema monetario internacional como Keynes tenia en mente, pero dado que no fue así, y que se impuso la visión de Friedman del laissez faire, laissez passer, con tipos de cambio flexibles, libertad de movimiento de capitales, etc, hay un problema cuando determinados paises no quieren tirar de la demanda y esperan vivir de tus planes de estímulo.

Esa dinámica, y la de los bancos centrales y la banca de inversión están llevando al mundo a una situación caótica, que recuerda mucho a la época de entreguerras.

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6 jesúsn
jesúsn  en respuesta a  Maroci
28 de marzo de 2012 (13:52)

estoy de acuerdo con Tomás, creo que economistas de renombre como Sowell y otros se siguen declarando fervientes adoradores de la Ley de Say. Y luego está lo de la curva de Laffer.......

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7 Maroci
Maroci  en respuesta a  Yo mismo
28 de marzo de 2012 (15:55)

Hola, Tomás

Como tú sabes yo no soy economista y, por tanto, no voy abrir un debate aquí en el que yo estaría en inferioridad de condiciones. Si el asunto afetara directamente a la empresa y no al sexo de los ángeles clásicos otro gallo cantaría.

Pero cuando una cosa me chirría no paro hasta encontrar la fuente en la que yo había bebido para darte mi opinión en mi primer post de las 12,27. La he encontrado y a ella me remito:

http://geenap.blogspot.com.es/2008/12/politicas-ofertistas-vs-polticas-de.html

Yo, en este caso, también estoy infinitamente más de acuerdo con mi fuente que contigo.

JESUSIN,

Esto también vale para ti, puesto que aquí te vienen a dar la razón: "Está claro que la Ley de Say es una pamplina".

Mira lo que te dicen de tu amigo (y también de R. Reegan) Laffer.

S2 a ambos.

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8 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Maroci
28 de marzo de 2012 (17:07)

Creo que no entiendo el tema.

A ver si lo explico. El tal Say lanzó esta ley hace siglos. En esto estoy de acuerdo. Desde luego esta ley en general se ha venido abajo, por lo menos teóricamente,. En esto no estoy tan de acuerdo. Pero aún a pesar de que parezca que nadie habla de la ley de SAY, absolutamente todo analista y organismo que habla, recita punto por punto, la ley de SAY y sobre todo las medidas que ofrecia.

En consecuencia, si tienes un manual que se llama A, y resulta que aplicas lo que dice, ¿decimos que el manual no se usa por que ahora lo llamas B o simplemente no lo llamas?.

Por cierto, no es el sexo de los angeles....

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9 Maroci
Maroci  en respuesta a  Yo mismo
28 de marzo de 2012 (17:23)

Vale, Tomás

Dejémoslo ahí.

Solo te ha faltado decir, como otras veces, que como eres gallego hablabas en sentido irónico.

Saldos cordiales.

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10 Lughxxi
28 de marzo de 2012 (19:45)

"La Ley de Say nunca se refutó porque no se podía refutar".

Dejo la cita en boca de un socialista (catedrático de estructura económica) porque por parte de un liberal no tendría gracia.

http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/la_ley_de_say

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11 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Lughxxi
28 de marzo de 2012 (21:16)

hombre, esto de que nunca se refutó es un poco más que dudoso. Otra cosa es que las refutaciones no hayan convencido, pero vamos...

y por cierto.... ¿no hay sobreoferta?... lo digo porque no entiendo entonces tanto empeño en ajustar....

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12 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  Maroci
28 de marzo de 2012 (21:51)

me podrás creer o no...

pero no estaba siendo irónico.

De hecho para muestra los otros comentarios.

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13 jesúsn
jesúsn  en respuesta a  Maroci
29 de marzo de 2012 (03:52)

Te has dado cuenta que lo que enlazas corrobora la que dice Tomas?

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14 Maroci
Maroci  en respuesta a  jesúsn
29 de marzo de 2012 (12:09)

Ya lo creo, sobre todo, entre otras, encon esta frase:

"En otras palabras, si se incrementa la demanda efectiva el empresario venderá más mercancía y por lo tanto incrementara la inversión y la oferta de mercancía. Por lo tanto, según la lógica keynesiana el gobierno se debe centrar en llevar a cabo políticas de demanda, sobre todo en un contexto de crisis económica."

Que Santa Lucía te conserve la vista muchos años.

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15 jesúsn
jesúsn  en respuesta a  Maroci
29 de marzo de 2012 (12:28)

Pero si precisamente Tomas critica las políticas de oferta y defiende las de demanda, lo mismo que dice el link que enlazas y esa frase que copias. Te recomiendo que vuelvas leer todo otra vez, jeje :)))

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16 Maroci
Maroci  en respuesta a  jesúsn
29 de marzo de 2012 (13:13)

Como habrás podido observar, Tomás, que es muy listo, no ha contestado a tu entrada de ayer a las 13,50 ni a ninguna otra tuya, por lo que si él no se define tú no puedes responder en su nombre, Risitas.

Lo que sí parece claro, y sí que lo ha dejado escrito, es que esta vez no ha ejercido de gallego utilizando la ironía.

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17 Maois
29 de marzo de 2012 (19:04)

Hola a todos, Creo que Tomás lo que quiere decir es que necesitamos políticas de demanda que animen a los consumidores a comprar, en una economía más cerrada puede resultar. Pero como dice Luis gran parte de la demanda, se va "fuera" aumentando el déficit de la balanza de pagos. En un aeconomía cerrada como la Argentina esas políticas podrían funcionar.

Sinceramente creo que lo que ha habido aquí es exceso de demanda, mientras había crédito, lo que se ha traducido en un endeudamiento que es una losa en estos momentos. Por lo que creo que debemos aumentar la oferta pero no para consumirla nosotros sino para exportarla.

¿ Quien nos va a prestar más dinero para aumentar la demanda ? no tenemos impresora.

Antes, cuando se devaluaba la moneda aumentaba la demanda de lo producido aquí, ya que lo de fuera aumentaba el precio y además los de fuera demandaban más nuestros productos. No se si devaluar se puede considerar una política para aumentar la demanda...( no soy economista)

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18 Feinmann
31 de marzo de 2012 (02:08)

Lo de la Ley de Say ¿será broma no? porque si los economistas vais contando por ahí barbaridades como esa no me extraña nada que luego os ganeis la fama que os ganais.

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19 Feinmann
Feinmann  en respuesta a  jesúsn
31 de marzo de 2012 (02:11)

Aquí tienes la curva de Laffer real:

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Yo mismo

Yo mismo

Mi nombre es Tomás Iglesias, y como todo el mundo sabe, no es fácil describirse a uno mismo. En mi caso es muy sencillo. Soy una persona que ha tenido la oportunidad y la suerte de estudiar Económicas y acabar apasionandome por una disciplina que entiendo como algo que ha de servir para que mejoremos todos.




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