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La guerra en Ucrania y el descendimiento energético

La mala gestión de la pandemia, la suicida política climática y energética, y el fracaso en superar la guerra fría, aceleran el declive de Europa

1. Introducción


"A perro flaco, todo son pulgas" y "las desgracias nunca vienen solas" son algunas de las expresiones en castellano que recogen la observación de que en un estado de debilidad los malos acontecimientos suceden con mayor frecuencia. La causa es la debilidad, no la desviación estadística de acontecimientos aleatorios.

Llevo pronosticando el pico de petróleo desde que el desplome de precios en el verano de 2014 lo hizo inevitable. El pico finalmente tuvo lugar en noviembre de 2018, como quedó recogido en mi artículo de un año más tarde. Solamente una rápida reacción que revertiera el declive en la producción podía evitar que el inexorable agotamiento que sufren continuamente las zonas de extracción creara una distancia imposible de superar debido a condicionantes económicos y geológicos. En su lugar lo que hemos tenido es una serie de catastróficas desdichas. Cuando comento por ahí que el pico de petróleo tuvo lugar a finales de 2018, la gente me dice «No hombre, no, en 2019 hubo una pequeña recesión, seguida de la pandemia en el 2020, y ahora la guerra en Ucrania». El problema es que dichos acontecimientos pueden explicar la fecha del pico de petróleo, pero no un fenómeno que había sido pronosticado en función de otras causas. Véase por ejemplo el artículo que escribí sobre el informe del Estudio Geológico de Finlandia que corroboraba todo lo que en este blog se ha dicho desde 2015 sobre el petróleo. Por ello, lo que cabe esperar es que esa lista de excusas por las que la producción petrolífera no supera los niveles de finales de 2018 se siga alargando año tras año. Luego serán las sanciones, y después la crisis económica.

Estamos entrando en el descendimiento energético post-pico, y como no podía ser de otra manera lo hacemos en medio de una crisis energética. La humanidad va a tener que acostumbrarse a disponer de menos energía, y no lo va a hacer pacíficamente. Bienvenidos al mundo post-pico donde a perro flaco, todo son pulgas.

2. El trasfondo histórico de la guerra de Ucrania


Somos parte de un bloque geopolítico y vivimos inmersos en su propaganda. Muy pocos escapan a ella, y cuando estalla un conflicto armado la primera víctima es la verdad. Que quede meridianamente claro que tengo cero simpatía por Putin o Rusia y que me parece inaceptable el recurso a la fuerza para resolver los conflictos. Como dice Salvor Hardin, personaje importante de la primera parte de la trilogía de la "Fundación" de Isaac Asimov, que pronto va a ser conocida por la nueva generación, «La violencia es el último recurso del incompetente». Mi aprecio por los EEUU, país donde he vivido años y donde nació mi hija, no me impide realizar un análisis objetivo basado en la evidencia.

Ucrania apenas tiene pasado como nación. Los eslavos orientales, gobernados por nobleza escandinava tuvieron su apogeo político durante el Rus de Kiev en el s. XIII, que se derrumbó por la peste negra y la invasión tártara. Diferenciados étnicamente como rutenos, los habitantes de la zona que constituye la parte occidental de la actual Ucrania vivieron desde entonces bajo el gobierno de otras naciones, fundamentalmente Lituania, Polonia, Rusia y el Imperio Austro-Húngaro. El Kanato de Crimea se estableció en el s. XV durante la disolución de la Horda Dorada como país vasallo del Imperio Otomano. Los tártaros de Crimea fueron uno de los pueblos más deleznables de la historia de la humanidad. Basaron su economía en las razias constantes de las tierras eslavas, donde secuestraban a todo el que podía soportar la larga marcha de vuelta y mataban a todo el que no, y los vendían como esclavos en el Imperio Otomano y el Asia Central. Solo la Confederación Polaco-Lituana perdía unos 20.000 ciudadanos al año debido a las razias tártaras, y entre 1474 y 1694 perdió más de un millón, según el historiador Brian G. Williams. En 1521 una razia destruyó Moscú. A los cautivos, tanto hombres como mujeres, les esperaba la esclavitud laboral y sexual en el Imperio Otomano y otras naciones musulmanas de Asia. Catalina la Grande puso fin a esta terrible situación con la anexión de Crimea en 1783, en el contexto de las guerras Ruso-Turcas.

En las regiones despobladas por los tártaros pertenecientes a la Confederación Polaco-Lituana se establecieron los cosacos, en parte de origen tártaro y en parte antiguos siervos rutenos y rusos, en forma de clanes separados por su religión (ortodoxa o musulmana) y gobernados por señores de la guerra, que bajo protección rusa formaron el Hetmanato Cosaco en 1648. Sin llegar a ser un nación, son el antecedente nacional de Ucrania. Catalina la Grande lo incorporó al Imperio Ruso en 1775.

La región costera del Mar Negro de Ucrania fue parte del Gran Ducado de Lituania hasta que fue conquistada por los otomanos en el s. XVI. Los otomanos la perdieron en la guerra Turco-Rusa de 1787-1792. El establecimiento turco donde se asienta Odessa fue conquistado por el español José de Ribas, general de brigada (llegaría a almirante) en las fuerzas de Catalina la Grande. Su recomendación tras la guerra de fundar allí una ciudad fue tenida en cuenta por Catalina, que se lo encargó y le nombró su gobernador en 1794. La calle principal de Odessa, Deribasovskaya, lleva su nombre y es una de las figuras del monumento a Catalina en las famosas escalinata de Odessa. Bajo la Rusia Imperial, toda la región al norte de Crimea, la costa del Mar Negro (incluyendo Odessa) y el Mar de Azov se denominó Novorossiya, o Nueva Rusia.

Figura 1. Mapas políticos de Europa. En todos ellos se ha marcado la frontera de Ucrania de 2013. Fuente: Visual Capitalist
Figura 1. Mapas políticos de Europa. En todos ellos se ha marcado la frontera de Ucrania de 2013. Fuente: Visual Capitalist

Durante la Pequeña Edad de Hielo la historia se convirtió en un cúmulo de desdichas. El historiador Geoffrey Parker en su libro "El siglo maldito. Clima, guerras y catástrofes en el siglo XVII" explica que durante la crisis de mediados del s. XVII la Confederación Polaco-Lituana, el tercer país más poblado de Europa tras Francia y Rusia, perdió a la mitad de su población, y tras una serie de particiones en 1772–1795 entre Prusia, Rusia y el Imperio Austro-Húngaro, dejó de existir. La parte noroccidental de lo que hoy es Ucrania pasó a formar parte de Rusia, mientras que la parte suroccidental pasó al Imperio Austro-Húngaro.

Los imperios Ruso y Austro-Húngaro colapsaron durante la Primera Guerra Mundial (PGM). Rusia sufrió una revolución seguida de una guerra civil con fuerte participación extranjera. La revolución bolchevique tiene como icono la matanza de civiles en Odessa, reflejada en la famosa escena de las escalinatas de Odessa en la icónica película de 1925 "El acorazado Potemkin". Durante la guerra civil rusa, Ucrania emergió brevemente por primera vez como nación independiente (1918-1921), pero al ser muy heterogénea se enzarzó también en una guerra civil. La parte occidental fue conquistada por Polonia, mientras que la oriental fue reincorporada a la URSS. A principios de los años 30 las políticas de industrialización y colectivización de Stalin y su pésimo manejo de la economía causaron la muerte de millones de ucranianos por el hambre, en lo que se conoce como el Holodomor. Durante la etapa soviética la República de Ucrania ganó territorios. En 1939, tras la invasión de Polonia, se le incorporó la parte occidental del país actual. En 1940 se le concedieron territorios de Rumanía, y en 1945 la Hungría Transcárpata, que Hungría todavía reclama. En 1954, bajo la presidencia de Nikita Khrushchev, el Soviet Supremo transfirió el gobierno de Crimea de la República Rusa a la de Ucrania. Tras la independencia de Ucrania en 1992 la legalidad de dicha transferencia ha sido cuestionada por Rusia.

La historia de Ucrania explica la heterogeneidad del país y su convulsa historia política reciente, con una parte occidental anti-rusa y pro-UE, y una parte oriental pro-rusa pero no contraria a la UE, incapaces de llegar a acuerdos de convivencia.

Figura 2. La división política, cultural y linguística de Ucrania manifestada en las elecciones de 2010. Fuente: El Mundo
Figura 2. La división política, cultural y linguística de Ucrania manifestada en las elecciones de 2010. Fuente: El Mundo

En España casi todos consideramos que Gibraltar debe pertenecer a España, a pesar de haber sido perdido mediante tratado de paz en 1715, y a pesar de que su población no quiere ser española sino británica. ¿Cómo podemos censurar a Rusia por querer recuperar Crimea, que nunca fue ucraniana, que no tiene población ni lengua ucranianas, y que se perdió tontamente durante la disolución de la URSS por una errónea decisión administrativa interna? Podemos censurar la forma en que la recuperó, pero no parece que Ucrania estuviera dispuesta a negociar su devolución.

3. La guerra era innecesaria y completamente evitable


A menudo las siguientes guerras se siembran en las paces que las preceden. La Paz de Versalles de 1919 sentó las bases para la Segunda Guerra Mundial (SGM). La lección pareció haberse aprendido, y tras el fin de la guerra los vencedores en vez de castigar a los perdedores trabajaron con ellos para construir un mundo más seguro. Lamentablemente la lección se olvidó durante la Guerra Fría. La unión de Alemania Occidental a la OTAN en 1955 provocó la creación del Pacto de Varsovia. España se unió a la OTAN en 1982 con la opinión en contra de la mayoría de su población. Tan solo el cambio de postura del PSOE y la amenaza de dimisión de Felipe González consiguieron dar la vuelta a las encuestas y obtener un 57 % favorable a la permanencia en el referéndum de 1986. Recordemos que la OTAN no incluye a Ceuta o Melilla.

El colapso de la Unión Soviética en 1991 provocó la disolución del Pacto de Varsovia y el fin de la Guerra Fría. Rusia tuvo entonces que contemplar como en vez de la generosidad de los vencedores y la disolución de la OTAN lo que tuvo lugar fue el imparable avance de la OTAN hacia sus fronteras. En 1999 se unieron la República Checa, Hungría y Polonia. En 2004 Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia. En 2009 Albania y Croacia. En 2017 Montenegro. En 2020 Macedonia del Norte. Son aspirantes a miembros Bosnia-Herzegovina, Georgia, y Ucrania.

Figura 3. ¿Por qué se pensó que llevar la OTAN hasta la frontera rusa era una buena idea? Expansión de la OTAN. Fuente: Wikipedia
Figura 3. ¿Por qué se pensó que llevar la OTAN hasta la frontera rusa era una buena idea? Expansión de la OTAN. Fuente: Wikipedia

A ello hay que unir que en 1994 la OTAN deja de ser un pacto defensivo e inicia operaciones militares fuera de sus fronteras.
Operaciones de la OTAN fuera de área: «El debate sobre el papel de la OTAN en la posguerra fría tiene ya más de 20 años, pero la opción fundamental sigue siendo la misma: la Alianza debe, como dijo el senador Richard Lugar en 1993, salir "del área o del negocio". … La OTAN puede desempeñar un papel importante en la construcción de la seguridad en todo el mundo». A mí eso me suena mucho a "más vale que otros países hagan lo que decimos…". La OTAN ha participado en acciones militares en Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Afghanistan, Golfo de Adén y Libia.

No olvidemos que el respeto a las fronteras internacionales es como el código ético de Podemos, que solo se aplica a los demás. Está bien que Turquía invada Chipre, Marruecos invada el Sahara, o Israel mantenga territorios de todos sus vecinos ganados en la guerra, porque son de nuestro bloque. Tampoco pasa nada porque Arabia Saudita bombardee a placer a los civiles de Yemen apoyando a uno de los bandos en la guerra civil. No olvidemos tampoco que nuestro bloque está dirigido por el país indiscutiblemente más agresivo de la Tierra. Un vistazo a la lista de guerras de los EEUU muestra que en los últimos 125 años (desde un año antes de declararle la guerra a España para quitarle Puerto Rico, Cuba y Filipinas), los EEUU se han pasado el 58 % del tiempo en guerras internacionales, y el 42 % en paz. Si nos vamos a 1945 tras la SGM, los EEUU se han pasado el 61 % del tiempo en conflictos armados internacionales y el 39 % en paz. Y si nos vamos al inicio de la guerra de Vietnam en 1965, los EEUU se han pasado el 74 % de los últimos 57 años en guerra internacional, y solo el 26 % en paz. No solo son los más agresivos sino que van a peor. Eso se debe al poderosísimo complejo industrial-militar que es una influencia tremendamente negativa en su política exterior y le fuerza a estar en una guerra semi-permanente en algún lugar del planeta por motivos económicos. El problema es que últimamente arrastra a la OTAN en su aventurerismo militar y ahí estamos nosotros. La lista de países invadidos por EEUU desde 1945 incluye Cuba (Bahía de Cochinos), República Dominicana, Granada, Panamá, Haiti, Afganistán e Iraq. Pero está bien porque es de nuestro bloque.

Figura 4. Los EEUU son el país más agresivo de la Tierra. Fuente de la información: Wikipedia
Figura 4. Los EEUU son el país más agresivo de la Tierra. Fuente de la información: Wikipedia

¿Se puede culpar a Rusia por estar paranoica con que la OTAN incorpore a casi todos los países con los que tiene frontera? Recordemos que los EEUU amenazaron con guerra nuclear la decisión de la URSS de situar misiles en Cuba. Solo tenemos que pensar en como hubiera reaccionado EEUU durante la Guerra Fría a una decisión por parte de Méjico de unirse al Pacto de Varsovia. Hay que tener mucho cuidado con las políticas de alianzas, que fueron el factor determinante para el inicio de la PGM donde muchos países se vieron arrastrados a una guerra sin sentido, en la que no querían participar, por las alianzas que habían firmado. Recordemos también que Rusia ha sido invadida en el s. XIX y en el XX, y que los EEUU no son un país fiable, por su agresividad y por la forma en que rompe sus tratados, como puede atestiguar Irán.

La guerra podía haber sido evitada si los dirigentes europeos y ucranianos hubieran estado a la altura. No hay ninguna necesidad de expandir la OTAN hasta Rusia como si nos estuviéramos preparando para la siguiente guerra. La pertenencia a la OTAN no es un derecho de todas las naciones. Los países de la antigua Unión Soviética tiene la curiosa creencia de que los europeos acudirán a luchar por ellos en caso de conflicto con Rusia, lo que les lleva a mostrarse más irrazonables de lo conveniente con un vecino tan peligroso. Le pasó a Georgia que reclamó intervención internacional armada en su conflicto con Rusia y le pasa a Ucrania que quiere que derribemos los aviones rusos que la bombardean. Tras la disolución de la URSS 25 millones de rusos se encontraron de un día para otro en otros países, donde a menudo han sido discriminados, negándoseles la ciudadanía, la co-oficialidad de su idioma y cualquier atisbo de autonomía. Tras el conflicto ruso-ucraniano de 2014 se firmaron los acuerdos de Minsk de 2015 que han sido sistemáticamente incumplidos por todas las partes. En ellos Ucrania se comprometía a conceder a las regiones rebeldes de Lugansk y Donetsk una autonomía muy inferior a la que disfrutan aquí todas nuestras regiones. No lo hizo. En Octubre de 2019 Zelensky anunció un plan para ello, propuesto por Alemania, y la respuesta fueron manifestaciones multitudinarias con la participación del anterior presidente, Poroshenko, en contra de ello. Buena parte de los ucranianos occidentales preferían la guerra. Los planes se cancelaron.

La Unión Europea y EEUU han empeorado las cosas tomando partido decididamente por los ucranianos anti-rusos, apoyando el Euromaidán de 2013, la revolución que expulsó al presidente pro-ruso Yanukovich. Durante dicha revolución la exsubsecretaria de Estado para Asuntos Europeos y Euroasiáticos de EEUU, Victoria Nuland declaró que EEUU había invertido 5.000 millones de dólares a lo largo de 20 años para desarrollar procesos y reformas democráticas en Ucrania. El apoyo occidental envalentona a los anti-rusos haciendo que tengan una postura más intransigente, y fue visto por Rusia como una injerencia intolerable, provocando la anexión de Crimea y el inicio de la guerra separatista de 2014 en el Donbas.

La PGM empezó de la forma más tonta por motivos por los que la mayoría de países no quería luchar. No tiene sentido empezar la tercera por defender el derecho de Ucrania a pertenecer a la OTAN o por la incapacidad de Ucrania y Rusia de llegar a acuerdos por los conflictos sin resolver que tienen. Una vez que las guerras empiezan no se sabe cuanto duran ni como acaban. La guerra de Afganistán que empezó EEUU en 2001 ha durado 20 años y la ha acabado perdiendo, habiéndole costado una burrada. Una vez iniciada la guerra Putin no la terminará hasta controlar Ucrania o hasta perder la guerra, porque no se puede fiar de que el gobierno ucraniano vaya a cumplir cualquier compromiso extraído por la fuerza de las armas. Es muy probable que pase lo que pase Ucrania haya perdido ya Donetsk y Lugansk, y está por ver que no pierda también las zonas adyacentes y la zona de Odessa. Cualquier acuerdo antes de la guerra hubiera sido mejor para Ucrania.

3. Buena parte de la debilidad de Europa es autoinflingida


Bajo una supuesta emergencia climática, la UE ha seguido una errónea política energética denominada transición energética o ecológica. La idea de descarbonizar la energía no es errónea en sí, dado que los combustibles fósiles no van a poder ser capaces de sustentar la civilización industrial en el futuro, pero la apuesta por las energías reconstruibles (renovables es un término propagandístico), que no se producen bajo demanda, que no se pueden almacenar, y que son parásitas de los combustibles fósiles necesarios para su construcción, emplazamiento y mantenimiento, sí lo es. Hay un lugar para la energía solar y eólica en al paquete energético, pero la idea de que pueden sustentar nuestra civilización es ignorante, aberrante y peligrosa. Cuanta más energía reconstruible se añade a la red, más inestable se vuelve y más se encarece la electricidad. La idea de que para favorecer la transición energética era necesario encarecer los combustibles fósiles está detrás de la estupidez del impuesto al carbono que ha contribuido innecesariamente al encarecimiento de la electricidad, al tiempo que llena los bolsillos de los especuladores en un mercado absolutamente artificial e innecesario.

Dicha política climática ha llevado al desmantelamiento de la generación eléctrica por carbón, un combustible barato, fácilmente almacenable y abundante. Un ejemplo es la planta de generación eléctrica por carbón de Hamburg-Moorburg, que entró en operación en 2015 y era una de las más modernas y eficientes del mundo. Tuvo que cerrarse en 2020 por la ley de abandono del carbón alemana. Su desmantelamiento ha sido suspendido tras la invasión de Ucrania.

A ello hay que añadir la negativa absoluta a explotar los recursos propios. Hay gas en Europa que puede extraerse mediante fracking, como hace EEUU. Es difícil saber cuanto porque la diferencia en los derechos de explotación (en Europa el subsuelo pertenece al estado) y la propaganda climática y ecologista han hecho imposible incluso las inversiones necesarias para averiguarlo. Entre 2012–2014, bajo el gobierno del PP, Repsol inició prospecciones en aguas de Canarias para encontrar petróleo. No se encontró, pero la oposición de los canarios y la izquierda, teniendo en cuenta que Canarias depende en más de un 95 % del petróleo para su energía, y casi en exclusiva del turismo para su economía, es pura ceguera. A ver que tal les va en medio de una crisis energética con el petróleo disparado y el turismo bajo mínimos.

Figura 5. Manifestaciones en Canarias contra la búsqueda de petróleo y gas. En Europa nos creemos que la energía la traen el viento o el sol y tenemos una actitud absolutamente irrealista y suicida que garantiza un futuro pobre en energía. Fuente desconocida.
Figura 5. Manifestaciones en Canarias contra la búsqueda de petróleo y gas. En Europa nos creemos que la energía la traen el viento o el sol y tenemos una actitud absolutamente irrealista y suicida que garantiza un futuro pobre en energía. Fuente desconocida.

Lo que es aún peor, mientras Rusia y China construyen centrales nucleares a toda velocidad para prepararse para la crisis energética, la UE decidió acelerar el abandono de la energía nuclear a raíz del accidente de Fukushima causado por un tsunami. ¿Cuál es la probabilidad de que un tsunami impacte las centrales nucleares de Alemania o España? La estupidez de nuestros líderes europeos y nacionales quedó de manifiesto cuando ante la evidencia de que se avecinaba una crisis energética, que debería haber sido prevista hace años, la UE decidió de pronto que la energía nuclear se había vuelto VERDE. Nuestro gobierno piensa que sigue siendo MARRÓN o GRIS. Está claro que la mayoría de la gente no encaja en el calificativo de sapiens, así que el nombre de nuestra especie no está bien puesto.

El resultado de la política energética europea es habernos hecho absolutamente dependientes del gas ruso, particularmente en invierno. La energía es la base de todo. Si dependes energéticamente de otro país lo inteligente es llevarte bien con él. Eso al menos lo entiende nuestro gobierno, que intenta llevarse bien con Argelia aún a costa de cabrear a Marruecos (haciendo mal las cosas).

Ahora es posible ver que la crisis energética que padecemos desde finales de verano ha sido en parte estupidez propia y en parte orquestada por Putin. El bloqueo atmosférico ha hecho que durante dos meses la producción eólica europea haya estado muy por debajo de lo habitual. Los rusos han estado suministrando únicamente el gas bajo contrato y se han estado dedicando a rellenar sus reservas sin atender el incremento de demanda. El precio de los derechos de emisión, algo de lo que nadie parece querer hablar, sigue disparado. Todo un conjunto de factores que han hecho que el precio del gas y de la electricidad se disparen. Las políticas para salvar un planeta que no necesita ser salvado son muy perjudiciales para los más vulnerables, y la pobreza energética es terrible.

Ya casi no quedan países con excedentes energéticos para vender a otros países. Rusia es el principal exportador de energía del mundo. Putin sabe que ahora es un buen momento. Ucrania aún no se ha unido a la OTAN, el alto precio de la energía le garantiza la economía y Europa es absolutamente dependiente de su energía. Lo único incomprensible es el comportamiento de Europa ante dicha situación, alentando el enfrentamiento y tomando partido contrario a sus verdaderos intereses.

4. La crisis energética mundial ha comenzado e irá a peor


No es solo el gas en casi todo el mundo y la electricidad en buena parte lo que está disparado. La recuperación tras la pandemia está aumentando la demanda de petróleo y la oferta, muy dañada por muchos años de precio insuficiente y escasas inversiones, no puede satisfacerla. Ya hemos hablado en este blog de que hay países que empiezan a caer como fichas de dominó. Estudiamos con cierto detalle el caso del Líbano. Ahora le toca el turno a Sri Lanka que sufre la falta de divisas para comprar petróleo por la crisis turística y su errónea política de subvenciones a los combustibles líquidos. Su economía está colapsando por falta de petróleo. Cada país que abandona el mercado internacional agrava la situación global.

El alto precio del petróleo, unido al de las materias primas, afectadas por fallos en la cadena de producción y de distribución, y el de los fertilizantes que se producen a partir del gas, han disparado el precio de los alimentos a nivel mundial. El índice de precios de los alimentos de la FAO (Organización de la ONU para la alimentación y la agricultura) ha alcanzado niveles nunca vistos, superando los 140 puntos. El anterior récord estaba en 2011, cuando estallaron revueltas del hambre en multitud de países, confundidas por los que no se enteran con ansias de democracia, y mal denominadas la "Primavera Árabe". Nos podemos preparar porque vienen estallidos sociales en muchos sitios. El precio de los alimentos y de la energía van de la mano y cuando suben producen un doble estrangulamiento en las economías de los más pobres, que son los que dedican un mayor porcentaje de sus ingresos a esos conceptos. El tema se complica porque Rusia es el primer país exportador de trigo del mundo y de los mayores de otros cereales. No solo necesitamos su energía, sino también su comida. El mundo tiene reservas, muy desigualmente repartidas, de cereales para menos de 4 meses, y Ucrania es otro gran exportador (el 5° de trigo) cuya exportación probablemente se vea muy afectada por la guerra.

Figura 6. El índice de precios de la FAO está absolutamente disparado, y lo peor está por venir. Fuente: FAO
Figura 6. El índice de precios de la FAO está absolutamente disparado, y lo peor está por venir. Fuente: FAO

Un país grande con mucho peligro de colapso es Turquía. La costosa política imperialista de Erdogan unida al problema de deuda global llevaron a la lira turca a hundirse en 2018, la reacción de Erdogan fue intervenir el banco central turco y forzar el mantenimiento del tipo de interés inferior al necesario para contener el problema. Turquía se quedó sin reservas en divisas tratando de defender la lira inútilmente, y ahora no tiene con qué pagar el gas y el petróleo que en más de un 90 % provienen del exterior, fundamentalmente de Rusia e Irán. El mes pasado Irán rebajó el suministro de gas a Turquía al 20 %. Se alegó que durante 10 días por problemas técnicos, pero ello obligó a reducir la producción de electricidad en un 40 % en las centrales de gas, y se ordenó a la industria reducir su consumo en un 60 %. Al parecer en primavera Irán incrementará el suministro hasta el 50 % de lo contratado, pero no se dice cuando tendrán lugar las "reparaciones". Sin energía, sin divisas y con los precios de la energía disparados Turquía se va a volver muy inestable en muy poco tiempo. De momento ello le obliga a ser muy cuidadosa con lo que dice y hace, porque si Europa depende del gas ruso, Turquía mucho más. En cumplimiento de la Convención de Montreaux de 1936 que le otorgó el control militar del estrecho de los Dardanelos y el Bósforo, Turquía se ha visto obligada a cerrar el paso a los buques de guerra de las naciones beligerantes, pero permite la entrada al Mar Negro de buques de guerra rusos si declaran que vuelven a su base.

Tras el Pico de Petróleo, y tal como nos temíamos, el mundo ha entrado en una crisis energética perpetua. La pandemia aceleró la caída de la producción de petróleo impidiendo un periodo de meseta, y la guerra ha disparado el precio de la energía. El único alivio provendrá de la reducción del consumo que va a venir provocada por la inevitable crisis económica. Puesto que va en interés de los países que sean otros los países que reduzcan su consumo, el efecto va a ser muy desigual. Lo que nos espera es lo que en los 70 se denominó estanflación, estancamiento económico con alta inflación, una situación que imperó en las principales economías entre 1973 y 1982 como consecuencia de las crisis del petróleo. Es la situación económica más destructiva y más difícil de corregir, porque hunde el consumo, cepillándose el mercado laboral, al tiempo que fulmina los ahorros. Bajo esa situación incrementar la masa monetaria es terriblemente pernicioso. Quien sienta ganas de estudiar lo que nos espera (en inglés) puede bajarse gratis "Economics of worldwide stagflation" (Bruno & Sachs 1985, 315 págs.). El problema es que en los años 70 el mundo tenía materias primas de sobra, petróleo de sobra y un nivel de endeudamiento muy bajo, por lo que la situación pudo revertirse, aunque se llevó por delante a la URSS. Actualmente ya no se dan esas condiciones, por lo que la recuperación no será posible. Aún más, el esquema Ponzi que han montado los bancos centrales, particularmente el europeo, garantizan que la estanflación llevará a una crisis monetaria de proporciones jamás vistas. Siento que las noticias sean tan malas pero es lo que hay. Los tiempos que yo manejaba eran que lo peor debería llegar en la primera mitad de los 2030, pero la pandemia y la guerra lo están acelerando todo y dudo que lleguemos a finales de la presente década sin que tenga lugar una importante simplificación de las estructuras económicas y productivas que es lo que se entiende por colapso, con fuerte empeoramiento del estándar de vida y consiguiente agitación social.

5. Las sanciones económicas pueden hacernos más daño a nosotros


Todo el mundo celebra la unidad de Occidente a la hora de aplicar sanciones económicas a Rusia, pero las sanciones económicas son un arma que corta por los dos lados. A Putin la invasión le está saliendo bastante más cara de lo que preveía, por la fuerte resistencia ucraniana y por la extensión de las sanciones, pero Rusia va a seguir encontrando compradores para buena parte de sus combustibles fósiles, y el elevado precio garantiza sus ingresos. Lo mismo ocurre con sus cereales. La caída del rublo no le perjudica tanto como nos cuentan, porque exporta en dólares y euros. Los países en guerra entran en economía de guerra y soportan lo que haga falta. Cuando Alemania se quedó sin petróleo en la SGM empezó a fabricarlo a partir de carbón, algo que a día de hoy y tras múltiples crisis de petróleo sigue sin ser rentable. Pero la rentabilidad no cuenta en las economías en guerra. Rusia soportará las sanciones económicas que se le impongan sin ceder. ¿Lo haremos nosotros?

Cuando buena parte del mundo impone sanciones a un país pequeño la mayor parte del daño va para ese país, y en concreto para su población civil, dañando más a los más vulnerables. Cuando se trata de un país grande o una coalición el daño se vuelve mutuo, con lo que la medida deja de ser disuasoria. En el caso de Rusia es increíble que se impongan estas sanciones por los siguientes motivos:

- Rusia es el país mayor exportador de energía del mundo, y en el mundo no sobra la energía. Asia y Europa son extremadamente deficitarias en energía, y es obvio que Europa, con sus sanciones es quien más va a salir perdiendo. EEUU exporta energía y sólo compraba un 1 % del petróleo que exporta Rusia, y nada de gas, no le perjudica dejar de hacerlo. Aunque Rusia tenga problema para redirigir con rapidez su exportación de energía a Asia, el alto precio les compensa en buena medida lo que no puedan vender, y a ellos no les va a faltar.

Figura 7. Exportaciones de gas (izquierda) y petróleo (derecha) de Rusia. Solo el 1 % del petróleo va a EEUU (amarillo), pero Europa (en verde) no puede permitirse prescindir de la energía rusa. Fuente: EIA
Figura 7. Exportaciones de gas (izquierda) y petróleo (derecha) de Rusia. Solo el 1 % del petróleo va a EEUU (amarillo), pero Europa (en verde) no puede permitirse prescindir de la energía rusa. Fuente: EIA

- Rusia es el mayor exportador de trigo, de los mayores de cereales e importante de maíz. Ucrania es el quinto mayor exportador de trigo, y la cosecha de este año se va a ver afectada. En unos meses no solo va a haber hambre en los países más pobres, sino que va a faltar el pienso para los animales en muchos lugares. Hungría ya ha prohibido la exportación de grano y Argentina y Turquía están implementando medidas para asegurar el suministro local. La guerra, pero sobre todo las sanciones, van a crear una crisis alimentaria.

- Rusia es el primer exportador de fertilizantes y Bielorrusia (su aliado) el sexto. Rusia ya ha suspendido la exportación de fertilizantes a Europa. La escasez de fertilizantes, junto a su precio disparado en todo el mundo, garantizan que las próximas cosechas no solo no alivien la crisis alimentaria, sino que la agraven. La India ya ha entrado en un pacto bilateral con Rusia para conseguir fertilizantes.

- La industria de polímeros y medicamentos europea depende del metanol ruso, que tampoco está siendo exportado por indicación de Moscú. Derivados del formaldehído como el pentaeritritol o la hexametilentetramina, con amplios usos industriales y médicos garantizan problemas de abastecimiento de multitud de productos cuya lista ahora mismo solo puede hacer quienes los fabrican.

- El mercado de semiconductores y chips se puede ver seriamente afectado. El silicio se deposita sobre un sustrato aislante, y el mejor y más económico es el zafiro artificial. Las exportaciones rusas de sustrato de zafiro son el 80 % del mercado. A ello hay que añadir que Rusia exporta casi el 100 % de algunos elementos de tierras raras en el mercado mundial que se utilizan también en la fabricación de componentes electrónicos, y que China no exporta. La industria electrónica se va a ver afectada, con repercusiones en muchos sectores clave, como la informática o la automoción, como ya hemos podido comprobar.

Hay que escuchar a idiotas desinformados, como Yuval Noah Harari, hablar de lo que no saben, diciendo que  «Rusia es una gasolinera con armas nucleares. Cuando el petróleo baje a 20 dólares el barril, el régimen de Putin estará acabado. Necesitamos un Proyecto Manhattan Verde ahora». Rusia es una pieza clave de la economía global y nos esperan tiempos muy difíciles, desigualmente repartidos.

EEUU no sale perdiendo mucho con esta crisis autoinflingida. Europa pierde a lo grande. Los gobiernos europeos son responsables de alentar a Ucrania en su enfrentamiento con Rusia y ahora se están dejando llevar por la retórica a una guerra económica que perderemos antes de que la pierda Rusia. Los rusos aguantarán lo que se les eche. Nuestra sociedad es un bebé llorica y cuando las cosas se pongan realmente feas y se nos hunda la economía la gente se echará a la calle a protestar y pensará entonces que en Ucrania no se nos había perdido nada, pero para entonces será tarde. Eso si no nos vemos implicados en una guerra sin sentido.

Figura 8. Putin nos tiene tomada la medida. Los rusos aguantarán mucho más que nosotros.
Figura 8. Putin nos tiene tomada la medida. Los rusos aguantarán mucho más que nosotros.


6. Conclusiones


El mundo no puede prescindir de la energía rusa y Putin lo sabe. Putin lleva preparando la guerra con Ucrania desde al menos el mes de Agosto, cuando se empieza a reducir la cantidad de gas que Rusia envía a Europa, desatando la crisis energética. Tiene razón Sánchez en que el alto precio de la luz se debe en buena parte a Putin, pero olvida mencionar la inestimable ayuda que le han prestado los gobiernos europeos, incluido el suyo, con una política energética suicida, denominada transición energética/ecológica. Dicha política ha encarecido la electricidad fomentando fuentes poco fiables que requieren duplicación total, añadiendo impuestos al aire (CO2), eliminando el carbón y la nuclear, y haciéndonos absolutamente dependientes del gas ruso. El que España reciba su gas desde Argelia no va a hacer que escapemos a las consecuencias de la escasez y alto precio del gas.

Figura 9. Flujos diarios de gas ruso a Europa, mostrando el momento en el que empieza la preparación de la guerra. Fuente: Bloomberg
Figura 9. Flujos diarios de gas ruso a Europa, mostrando el momento en el que empieza la preparación de la guerra. Fuente: Bloomberg

Putin ha elegido bien el momento, con el mundo recuperandose de la pandemia y los precios de la energía al alza. Tiene bien claro que Ucrania no debe unirse a la OTAN porque eso pondría misiles a 500 km de Moscú sin tiempo para reaccionar, lo mismo que llevó a JFK a amenazar de guerra nuclear a la URSS. Rusia ha recuperado poder y no le tranquiliza lo que han hecho sus antiguos enemigos durante su debilidad. No va a desistir. En el peor de los casos se encontrará con un nuevo Afganistán en Ucrania, incapaz de controlar el país, pero no se lo cederá a la OTAN. Rusia es el único país que admite que ha llegado al Pico de Petróleo. Es también el primero que se posiciona para el post-pico, y lo hace con un fuerte puñetazo en el tablero geoestratégico.

Joe Biden es el presidente americano que más popularidad ha perdido en su primer año de mandato en TODA la historia de los EEUU (46 presidentes). Trump era menos popular pero no cayó en aprobación de la manera en que ha caído Biden, de quien muchos dudan que tenga la capacidad mental requerida para el cargo por senilidad. Tras la debacle de la retirada de Afganistán Biden no puede permitirse parecer débil ante Putin. A EEUU las sanciones le afectan relativamente poco. Lo que se juega EEUU es su papel de liderazgo mundial, porque su principal aliado, Europa Occidental, se va a hundir a raíz del conflicto. Sin lugar a dudas China aguarda el momento adecuado para anexionarse Taiwan, y una alianza con Rusia lo haría más probable. China también va a verse gravemente afectada por el conflicto, pero no tanto como Europa.

Figura 10. Aprobación (negro) y desaprobación (rojo) del presidente Biden. Nos bombardeaban con todo lo negativo de Trump pero no nos mencionan lo de Biden. Llega hasta el 7 de Marzo. Fuente: Real Clear Politics.
Figura 10. Aprobación (negro) y desaprobación (rojo) del presidente Biden. Nos bombardeaban con todo lo negativo de Trump pero no nos mencionan lo de Biden. Llega hasta el 7 de Marzo. Fuente: Real Clear Politics.

La gente como Biden que cree que se puede producir más petróleo, incluso a altos precios, solamente por necesitarlo viven todavía en el mundo pre-pico. Biden acudió a los productores de petróleo compacto de EEUU y estos le dijeron que niet. La producción de petróleo de EEUU no se incrementará significativamente este año. Tras putear a los productores de petróleo de cualquier forma imaginable, los demócratas gritan que es una conspiración, como si los productores no quisieran aprovechar una coyuntura que les es favorable. Sencillamente no pueden.

Biden ha acudido a continuación a Venezuela e Irán porque no encuentra petróleo para cortarle el grifo a Putin. Lo que tiene bemoles porque son países enemigos cuya producción de petróleo se ha visto muy perjudicada por las sanciones de EEUU. Venezuela no podría aunque quisiera porque su petróleo pesado requiere inversiones y tiempo. Ya veremos lo que hace Irán, que es aliado de Rusia, pero yo creo que buena parte del petróleo iraní se vende bajo cuerda, y aunque estuviera dispuesto, que lo dudo, no creo que nos resuelva el problema.

Cada vez vamos a depender más del petróleo ruso, no menos. Rusia siempre ha tenido vocación europea, pero los acontecimientos desde la caída de la URSS la están empujando a una alianza con China. Sería el error más grave que Europa podría cometer. El por qué nos hemos metido en donde nos hemos metido por apoyar a Ucrania, donde no se nos ha perdido nada, es algo que escapa a mi comprensión. El que absolutamente nadie se pronuncie contra esta locura autodestructiva me fascina. El 54 % de los españoles está a favor de una intervención militar en caso de conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Que lo hagamos a instancias de un presidente norteamericano senil e impopular para rescatar su presidencia es el colmo del disparate.

El 99 % de la gente no entiende el mundo en el que vive, no hace esfuerzo por entenderlo, todo le pilla por sorpresa, y luego busca un culpable. Ello incluye a nuestro gobierno. Solo iniciando la Tercera Guerra Mundial podríamos hacerlo peor, y no lo descarto.


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  1. Nuevo
    #146
    Elpepito
    09/11/23 20:43
    la hostia
  2. en respuesta a Enverto
    -
    Top 100
    #145
    06/04/22 08:04
    Ya estamos en el Cielo y ahora que?



  3. en respuesta a Enverto
    -
    Top 100
    #144
    01/04/22 18:15
    Lo que la UE puede aprender de la crisis del 73 ante la amenaza de racionamiento de combustible© Reuters. Una bandera de la Federación de Rusia en lo alto de una planta de gasóleo en el yacimiento de Yarakta
    Por Francesco Canepa

    FRÁNCFORT, 1 abr (Reuters) - Ante la amenaza de Rusia de cortar el suministro de gas y petróleo, los países europeos están desempolvando planes de racionamiento que recuerdan la crisis energética de 1973.

    ¿Se encaminan los europeos hacia domingos sin coche, luces más tenues y horas de acostarse impuestas por el Gobierno al terminar las emisiones de televisión antes de tiempo, algo que se vio por última vez en la época del embargo árabe de las exportaciones de crudo a Occidente?

    Probablemente no, porque ese episodio, y otros más recientes, demuestran que las empresas se adaptan rápidamente, lo que significa que el impacto en la producción económica de la zona del euro puede ser inferior al 1%, según algunas estimaciones.

    Además, los Gobiernos han aprendido que la imposición de medidas de austeridad, como el racionamiento de combustible en los surtidores, dará poco resultado si la población no las apoya.

    Por ello, es probable que opten por algo más consensuado, como hacer que los hogares bajen sus termostatos o que suelten el pedal del gas.

    Sin embargo, la elección de las industrias a las que se les debe cortar el suministro de energía será una decisión política espinosa, que obligará a los Gobiernos a recurrir al tipo de decisiones tajantes que normalmente se reserva para los tiempos de guerra.

    LA MELLA EN EL CRECIMIENTO PUEDE SER PEQUEÑA

    Aunque la Unión Europea podría sustituir sus importaciones de crudo ruso por otras fuentes, es poco probable que pueda hacer lo mismo con el gas en un futuro próximo.

    Esto significa que un racionamiento de gas es seguro si Rusia cierra los grifos en represalia por las amplias sanciones económicas de Occidente.

    Pero los economistas estiman que el daño al crecimiento económico sería pequeño.

    El Banco Central Europeo calcula que una reducción del 10% en el suministro de energía afectaría a las empresas europeas en un 0,7% del valor añadido bruto de la zona del euro, una medida de los bienes y servicios producidos en el bloque.

    Esto está en línea con los precedentes tanto en Reino Unido durante el embargo de los años 70 como en Japón tras el desastre nuclear de Fukushima de 2011.

    También es probable que las economías europeas orientadas a los servicios salgan más bien paradas que China, en donde tiene un gran peso el sector manufacturero, cuando atravesó su propia crisis energética el año pasado.

    "Los episodios anteriores de racionamiento de energía no han sido tan perjudiciales como cabría esperar y las empresas han demostrado su habilidad para lograr considerables aumentos de eficiencia cuando ha sido necesario", escribieron desde Capital Economics.

    Por ejemplo, el exportador de carne de cerdo Danish Crown ha empezado a reequipar algunas plantas de producción de gas con gasóleo, mientras que las ventas de generadores de gasóleo en Dinamarca aumentaron entre un 300 y un 400% en marzo.

    Incluso para Alemania, el país de Europa occidental más dependiente de la energía rusa, el impacto de un recorte del 8% en el consumo de petróleo, gas y carbón reduciría el PIB del país en un 1,4%, según un documento de la red de economistas ECONtribute.

    Por supuesto, hay escenarios más pesimistas. Nomisma Energia calcula que la economía italiana, que también depende de Rusia para su suministro, se vería afectada en un 5,6% si el suministro de gas de Rusia se redujera aproximadamente a la mitad, suponiendo que se produjera algún aumento de la eficiencia, pero sin cambiar a fuentes alternativas.

    EL RACIONAMIENTO NO FUNCIONA SIN APOYO PÚBLICO

    Las estrategias de racionamiento actuales están pensadas sobre todo para ahorrar en los hogares y concentrar el dolor en las empresas, empezando por las que pueden cambiar a otras fuentes de energía.

    Esta es una lección clave aprendida de la década de 1970. Los dos países europeos que impusieron el racionamiento de combustible para la población -Suecia y Países Bajos- tuvieron que cambiar rápidamente de rumbo debido a la reacción pública.

    En lugar de ello, la mayoría de los Gobiernos de la época dejaron que el precio del combustible subiera, deprimiendo automáticamente la demanda.

    Su enfoque se centró en medidas que la población consideraba más equitativas, como reducir los límites de velocidad y aumentar la frecuencia del transporte público.

    "¿Puede funcionar el racionamiento? Está en función de la voluntad del público de apoyarlo", dijo Alan Pisarski, que ayudó a diseñar la estrategia de Estados Unidos para hacer frente al embargo de petróleo de 1973.

    Pisarski dijo que la Unión Europea debería centrarse en convencer a la gente de que reduzca el uso de la calefacción, una campaña que ya está en marcha en algunos países.

    ECONOMÍA DE GUERRA

    Incluso la elaboración de una lista de las industrias que deben recibir combustible durante más tiempo, como está haciendo el Gobierno alemán, puede ser políticamente difícil de asumir, como demuestra la historia.

    Cuando el embargo petrolero afectó a Estados Unidos, los senadores de los estados montañosos de Colorado y New Hampshire se opusieron a la idea de apagar los sistemas de telesillas de las estaciones de esquí y trataron de desviar la atención hacia la energía utilizada en los invernaderos para la floricultura, recuerda Pisarski.

    En Alemania, el grupo químico BASF (DE:BASFN) ya ha advertido de un "cese total de operaciones" si el suministro de gas natural se reduce a menos de la mitad de las necesidades actuales.

    Al final, es probable que las industrias que necesitan calor como parte de su proceso de producción, como los fabricantes de productos químicos, metales, vidrio y papel, tengan prioridad.

    Los que tienen contratos interrumpibles serán probablemente los primeros en sufrir cortes de suministro y puede que incluso tengan que reducir su semana laboral, como ocurrió en China durante el racionamiento del año pasado.

    "El racionamiento requerido por un embargo inmediato sería básicamente comparable con el mecanismo de asignación de una economía de guerra", dijo Kirsten Westphal, miembro del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad que asesora al Gobierno alemán, en una entrevista con el medio digital Clean Energy Wire.

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    Lo dicho, los jugadores tampoco, en manos de quien estamos, pandilla de borregos

  4. en respuesta a Tonibgs
    -
    Top 100
    #143
    01/04/22 14:09
     
    Estamos ante una partida de ajedrez en la que nosotros -pobres espectadores manipulados- no nos enteramos de los movimientos de los peones 

    Y los jugadores da la sensación que tampoco 

    Lo que si se ven son cambios radicales a partir de ahora 
  5. en respuesta a Enverto
    -
    #142
    01/04/22 09:38
    Hasta ahora pasaba la increíble cosa de que quien tiene los recursos paga en dólares,..o euros. Cualquier país exportador debería sentirse medio tonto.  El comprador diciendo como tiene que cobrar lo que necesita
    EEUU tiene autosuficiencia, más o menos, pro Europa?? 
    La países pueden hacer exactamente lo mismo que Rusia viendo como se las gasta la policía del mundo. 
    Ahora mismo el Litio está a precios extratosfericos, imaginar que pasaría si encima deciden vincular el litio a la moneda del país productor... 
    Iremos viendo los acontecimientos

  6. en respuesta a Enverto
    -
    Top 100
    #141
    30/03/22 20:02
    Fernando a comprar rublos y oro

    El presidente del Parlamento ruso, Vyacheslav Volodin, dijo hoy:

    "Los políticos europeos deben dejar de hablar y de buscar una justificación para no pagar en rublos... Si quieres gasolina, necesitas rublos ... Además, sería correcto -si es beneficioso para nuestro país- ampliar la lista de productos de exportación cotizados en rublos: fertilizantes, cereales, aceite comestible, petróleo, carbón, metales, madera, etc.".