La tendencia a creer que conocemos bien lo que otra persona hace, cómo lo hace y porqué lo hace, sin saber con exactitud las motivaciones, intereses, contexto o historial de esa persona. Un ejemplo muy común es hacer conclusiones acerca de los comentarios de Inversionistas Institucionales y/o de sus posiciones en ciertas acciones sin conocer realmente las circunstancias exactas que los han motivado y peor aún invertir de acuerdo a ello. Hay que tomar con reservas sus palabras porque podrían estar jugando a un doble discurso. Creo que fue Peter Lynch quien dijo algo parecido a: pueden saber qué y cuándo compré, pero no sabrán cuándo venderé. Lo mismo puede suceder con economistas de renombre como Stiglitz quien después de años de escepticismo acerca del euro dio su voto de confianza después de ser contratado como Consejero por Grecia a finales del 2010. Realmente no sabemos con exactitud lo que otra persona hace ni porqué lo hace, todo son suposiciones, algunas mas cerca y otras mas lejanas a la realidad.
Remember, you are not so smart, and what seems like an insight is often an illusion... One eventually arrives at the illusion of naive realism, or believing your thoughts and perceptions are true, accurate and correct, therefore if someone sees things differently than you or disagrees with you in some way it is the result of a bias or an influence or a shortcoming. You feel like the other person must have been tainted in some way, otherwise they would see the world the way you do – the right way. The illusion of asymmetrical insight clouds your ability to see the people you disagree with as nuanced and complex. You tend to see your self and the groups you belong to in shades of gray, but others and their groups as solid and defined primary colors lacking nuance or complexity., David McRaney
Es que si él viera las cosas como yo las veo, en lugar de forzarnos a ver como él las ve
Lo anterior es una muestra de que no sólo los pequeños inversionistas son presas de estos sesgos y fallas en la percepción de la realidad, sino también lo son los Inversionistas Institucionales y sofisticados (algunos sin querer y otros queriendo). | 1 |
|
01 de octubre de 2012 (01:28)
¿A veces? Somos nuestro único amigo y enemigo. Cuando alguien comparte información contigo suele ser por uno de estos motivos:
Ninguno de estos motivos tiene que ser necesariamente malo para el receptor del mensaje pero si te da un consejo no es por generosidad y se quien da el mensaje es honesto y sabe de qué va la inversión no te hace una recomendación sino un análisis subjetivo, claro. Por otra parte, quien toma las decisiones es uno mismo y si se equivoca comprando a destiempo es porque es un ansioso o un crédulo. Si, por el contrario, vende en el pero momento presa del pánico él es quien se asusta y su criterio se nubla por lo que no es de fiar y menos para sí mismo puesto que la componente emocional es demasiado fuerte. Creedme, los amigos dignos de crédito te dírán qué hacen ellos y sólo si les preguntas pero no te dirán qué debes hacer. Cada cual toma sus decisiones y es responsable de su éxito o fracaso. Además, el éxito y el fracaso debe medirse en términos relativos: cuando los inversores quieren vender en masa los productos no pueden subir. |
|---|
| 2 |
|
01 de octubre de 2012 (16:52)
Gracias por el comentario Buso había sido mucho tiempo que no te veía. La única persona que he leído en Rankia que se acerca mas tu descripción de dignos de crédito podría ser Valentín un gran rankiano. Aunque yo creo que hay varios mas dignos de crédito. Saludos |
|---|
| 3 |
|
03 de octubre de 2012 (13:35)
Los hay, yo conozco a Fernan2 y no tiene inconveniente en decirme qué compra pero me dejó claro desde el primer día que si no sabía por qué compraba algo que Bestinver lo haría bien. Cada cuál debe saber qué compra. En ocasiones también he seguido ciegamente a alguien porque veía que hacía las cosas bien y me han salido como a él pero es mejor que te explique el motivo y que lo comprendas. Yo salí escaldado de un ETF ¿De quién fue la culpa? ¿Quien compró pirmero y averiguó depués lo que eran cotango y backwardation. Pues señores, fuy yo, no otro. |
|---|