El escenario adverso: una inflación muy alta en 2026, pero estable en 2027El segundo escenario que plantea el BCE es menos probable que el primero, y asume una situación económica más complicada para la zona euro, pero también en el resto del mundo, y una de las grandes diferencias que presenta con el anterior es la posibilidad de que haya efectos secundarios más graves, derivados de la subida de los precios de la energía, que, además, tendrían un impacto más importante por todo el mundo."El escenario adverso incorpora efectos indirectos y de segunda ronda más fuertes que el escenario base, con la perspectiva de que haya una propagación no lineal en el shock de precios de la energía, hacia otros precios en la economía", explica el BCE, en referencia a una inflación más generalizada y al contagio de la energía en la inflación subyacente, la que excluye las materias primas energéticas y los alimentos frescos.Esto se produciría, a juicio del BCE, si el precio del petróleo alcanza un precio medio de 119 dólares por barril en Europa, y el gas de 87 euros por MW/h, precios que, a su juicio, también irían bajando después del segundo trimestre de este año, y que se quedarían en los siguientes trimestres "en el nivel del escenario base", es decir, en el entorno de los 90 dólares por barril, en el caso del petróleo.Si se produce este escenario, el BCE espera que la inflación repunte hasta moverse a un ritmo medio del 3,5% en 2026, 9 décimas por encima del escenario base, y un punto y medio por encima del objetivo que mantiene el organismo. Eso sí, en 2027 la situación volvería a la normalidad, encajando casi con el objetivo del BCE, ya que esperan que, de producirse, el IPC volvería a un crecimiento interanual del 2,1% ese año. El BCE hace públicas sus peores pesadillas: un barril de petróleo en 150 dólares y la inflación casi en el 5% el año que viene