Todo vacio de poder, en el mejor de los casos, es inmediatamente ocupado por otro ente, capacitado para llenarlo. En el peor, varios entes pelean encarnizadamente por ocuparlo. Creo que en este caso concreto, la gran pregunta es ¿ Quien llenará el vacio de poder, si los amos del dinero desaparecen?. La religión otra vez no, por favor.