Posts de Blogs > Contando Cuentos también se Aprende (I): Lecciones de Administración

Lección 5. El león Rey estaba viejo y enfermo y no podía ya cazar. Solo en su

<< Volver al mensaje 'Lección 5. El león Rey estaba viejo y enfermo y no podía ya cazar. Solo en su '

5 Margrave
07 de diciembre de 2011 (18:34)

Lección 5.
El león Rey estaba viejo y enfermo y no podía ya cazar. Solo en su cueva y hambriento, convocó a los animales a rendir pleitesía al Rey. A medida que los súbditos entraban en la cueva, el león saltaba sobre ellos por sorpresa y los devoraba. Cierto día toco el turno a la zorra. Esta acercorse hasta la cueva del Rey y quedose quieta, mirando a una distancia de 50 metros. El león hambriento le grito: “¿Por qué te paras ahí, canido astuto y maquinador, eres tan vil que no entrarás a rendirme homenaje?”. Y la raposa contestó: “Adentro me dirigía majestad. Hasta que vi muchas pisadas de animales que entran, y ninguna que sale” (Esopo. Fábulas)
Moraleja: mirad bien esas contabilidades de los balances. La creatividad, deja señales, que suelen resaltar más en el análisis sectorial comparativo. Hay algún rey desnudo, como Enron.

Lección 6.

Milenaria fábula oriental, sin moraleja conocida (Mirad los traders a ver si encontráis alguna).

El gran dragón estaba alegre en su cueva. Le gustaba la que había elegido de morada, pues nadie era más fuerte que él. De repente, un diminuto e insolente murciélago entro en la cueva y dijo al dragón: “¿Me quedaré aquí a dormir, abandona la cueva?”. El dragón no daba crédito a tamaña insolencia, y le lanzó una llamarada de fuego tremenda, que el murciélago esquivo fácilmente. Le lanzo varias dentelladas, pero el diminuto murciélago lo esquivaba en vuelo y le mordía con sus pequeños dientes, en las junturas de las escamas, haciéndole sangrar y causándole gran dolor. Tras un rato el dragón, humillado y malherido dejó la cueva. El pequeño murciélago loco de alegría se puso a cantar y a revolotear, diciendo: “Soy el más grande, ni siquiera el gran Dragón es rival para mí”. Anochecía, y se acercó revoloteando a la entrada de la cueva, donde había una tela de araña gigante, que no vio, y en la que calló. Llegada la noche, el murciélago murió, de frio y hambre. La araña salió de su cueva y dijo: “Soy la mejor, nadie puede conmigo…..”.
Buena idea Gfierro. Hay cientos de fábulas con lecciones para la inversión. Saludos

Me gusta (2)
<< Volver al mensaje 'Lección 5. El león Rey estaba viejo y enfermo y no podía ya cazar. Solo en su '


Recomendado por: 2 usuarios

Este sitio web usa cookies propias o de terceros para analizar la navegación del usuario. En caso de seguir navegando se entiende que acepta la política de cookies.
Aceptar