Planning & eMotion

Planificación financiera y patrimonial

Nuestra psicología ante las inversiones

4
13 de mayo de 2013

Por lo general, cuando una persona se plantea realizar una inversión, sólo le suele asaltar una duda: ¿Saldrá bien? Evidentemente, cuando invertimos nuestro dinero, queremos que, sean la operación y el activo que sean, los resultados sean positivos y recuperar una cantidad mayor de la que hemos "cedido". Para ello, los más avezados suelen buscar ingentes cantidades de información, análisis, etc. Cabe pensar que todo está bastante bien atado y, en consecuencia, la inversión debería ser un éxito... pero algo inesperado sucede y, lo que debería de haber sido un éxito se convierte en un fracaso estrepitoso ya que... nos hemos dejado guiar por nuestro "yo" más optimista

 
¿Cuántas veces les ha pasado lo anterior? En mejor de los casos, alguna...
 
Y es que, por más que hayamos analizado todos los aspectos que rodean la operación, tendemos a sobrevalorar los detalles positivos que encontramos y minusvalorar aquellos que puedan afectar de manera negativa a la inversión, especialmente si la evolución pasada invita a ser optimista. Pero, ¿tenemos claro qué haremos en caso de que la inversión no evolucione como esperábamos
 
Evidentemente, la psicología es una parte básica del comportamiento de los mercados. Palabras como miedo o euforia describen, casi continuamente el comportamiento de los mercados financieros. De hecho, siempre se me viene a la cabeza el caso de un profesor de un Master de Bolsa, responsable de la mesa de tesorería de una de las, por aquel entonces, entidades más grandes del país que, cercano ya a la cincuentena, había decidido iniciar la carrera de Psicología con el fin de entender mejor el comportamiento del mercado. 
 
Sin embargo, de cara a nuestra planificación financiera personal, resulta mucho más importante conocer nuestro propio comportamiento ante la realización y la evolución de las inversiones. Tener este conocimiento de uno mismo puede ser la clave para ajustar el nivel de riesgo que realmente asumimos y reducir las pérdidas que podamos obtener en nuestras operaciones. 
 
Resulta particularmente interesante tener en cuenta nuestras reacciones ante una evolución adversa. ¿Somos capaces de asumir que hemos cometido un error y sus consecuencias? ¿Podemos cerrar una operación con pérdidas, para evitar que estas vayan a más o por el contrario tenemos capacidad (ojo, no sólo psicológica) para esperar una mejor evolución del activo en el que hemos invertido? 
 
Etiquetas: psicología del inversor · psicología de los mercados · bolsa

Una alternativa a los Planes de Pensiones Individuales

2
17 de abril de 2013

Uno de los productos más utilizados a la hora de ahorrar de cara a nuestra jubilación es, sin lugar a dudas, los planes de pensiones, gracias, fundamentalmente, a la ventajosa fiscalidad con la que cuentan y que permite, especialmente a aquellos que cuentan con elevados ingresos, reducir la factura que cada año nos presenta Hacienda. De todos es conocido las habituales campañas que las entidades realizan para incrementar las aportaciones que realizan los partícipes, especialmente a finales de año y durante el periodo de recaudación del IRPF. Sin embargo, este tipo de planes, aquellos denominados Individuales (PPI), y que están promovidos por las propias entidades, no son la única alternativa para realizar aportaciones a este tipo de instrumentos.

 
Aunque existen dos alternativas, los planes de promoción conjunta y de sistema empleo (PPE), esta última es la más extendida, si bien su existencia sigue rodeada de cierto desconocimiento por parte del público en general y de los propios partícipes en particular. 
 
Los planes de PPE son aquellos promovidos por las empresas y cuyos beneficiarios son exclusivamente los empleados de las mismas. La existencia de este tipo de planes genera una serie de ventajas, tanto para la empresa como para los empleados. Por un lado, es una forma de fidelización bastante efectiva para aquellos empleados que la empresa pueda considerar como fundamentales, además de que aquellas aportaciones realizadas por la empresa computan como gasto deducible para el Impuesto de Sociedades. Por otro lado, y como ya se ha comentado, reducen la factura fiscal del participe. Sin embargo, puede haber alguna otra ventaja para el participe que no es tan conocida.
 
A diferencia de los PPI, en estos planes los partícipes se implican en la gestión del plan, ya que se encuentran representados en la comisión de control. Esta implicación genera un mayor control sobre las inversiones realizadas, lo que genera un aumento en la eficiencia de las mismas. 
 
A este mayor control hay que añadirle un incremento sustancial en la capacidad de negociación que pueden ejercer frente a las entidades, lo que, unido a la reducción de gastos que conlleva este tipo de planes, al no tener que acompañarlos de promociones ni otro tipo de material publicitario, supone que los partícipes suelen soportar menores comisiones, tanto de gestión como de depositaría.
 
Ambas circunstancias, el control de la gestión y la reducción en las comisiones, generan, entre otros motivos, una consecuencia bastante interesante: Estos planes presentan, en promedio, mejores rentabilidades en casi todas las categorías y plazos estudiados, como se puede en el siguiente cuadro:
 
tabla
 
Sin embargo, no es esta la única prueba que demuestra las ventajas de los PPE frente a los PPI Si observamos los 25 mejores planes de cada periodo, la mayoría de ellos son PPE; de hecho, solo a 5 y 3 años la mayoría de los 25 planes más rentables son PPI, gracias al efecto de los planes garantizados (5 años) y de Renta Variable (3 años):
 
tabla
 
Pero, por si esto fuera poco, e indagando en la línea seguida por este artículo, si descontamos el efecto inflación podemos comprobar que en la práctica totalidad de los periodos observados los PPI no son capaces de batir a la inflación… mientras que los PPE sí lo hacen, especialmente a partir de los 10 años:
 
tabla
 

Eso si, tenga presente la única “pega” que tienen estos planes, y que incide en una característica extensible a toda la gama de PP del mercado: la opacidad de sus carteras. Sólo los partícipes conocen la composición, más o menos exhaustiva, de la cartera que incluyen estos planes.   Leer más

Etiquetas: planes de pensiones · irpf · ppi · PPE

Los principales peligros que afrontan los inversores en la actualidad

1
08 de abril de 2013

Cuando comencé a publicar este blog, una de mis intenciones era tratar de obviar los sucesos del día a día para poder concentrarnos en realizar una correcta planificación patrimonial. Los hechos que han sucedido en las últimas semanas en Chipre han hecho que, por una vez, y sin que sirva de precedente, me salte la mencionada intención, aunque no como en principio tenía pensado.

Y es que, pese a que la gravedad de lo sucedido en la isla mediterránea afecta, como veremos más adelante, de una manera muy profunda a las decisiones que ha de tomar cualquier inversor, entiendo que el lector ha podido acceder a múltiples análisis que reflejan los riesgos específicos aportados por ese caso.

Peligros que subsisten en los mercados globales

Por ese motivo, creo que puede ser más interesante abrir un poco el zoom y describir los peligros que subsisten en los mercados globales, y que provienen fundamentalmente de dos fuentes, el ya citado caso chipriota y la resolución del mismo y las políticas monetarias de los Bancos Centrales (BBCC) de los países desarrollados.   Leer más

Etiquetas: Chipre · crisis del euro

Gestión activa Vs. pasiva: Algunos datos para reflexionar

6
18 de marzo de 2013

 

Una vez que ha quedado claro la utilidad de algunos ETF y que, pese a aplicar unas menores comisiones, el efecto fiscal hace más atractiva la inversión en fondos de gestión pasiva que en este tipo de producto, cabe preguntarse si realmente resulta más eficaz la inversión en fondos de gestión activa o pasiva.

Lo primero que hay que aclarar es que, dada la oferta de fondos existente, no debe afirmarse rotundamente que una de ellas es mejor que la otra, simplemente porque un fondo normal de gestión pasiva, casi con total seguridad, resulta más eficiente que un mal fondo de gestión activa, por lo que todo el análisis que podamos hacer debe implementarse con un análisis de fondos concretos. En todo caso, asumiremos para este que los fondos analizados, tanto de gestión activa como pasiva, son fondos "de calidad".   Leer más

Etiquetas: ETF · fondos de inversión · gestión activa · gestión pasiva

En gestión pasiva, ¿ETF o fondo de inversión?

6
12 de marzo de 2013

La pasada semana centrábamos nuestra atención en las diversas formas en las que los ETF podían complementar nuestras carteras, especialmente de aquellas formadas por fondos de inversión, aunque dejábamos una pregunta en el aire: desde un punto de vista financiero-fiscal, ¿cuál de los dos instrumentos es más eficiente?

 
Para poder dar respuesta a esta pregunta, opté por realizar dos estudios, tomando en cada uno de ellos dos carteras. En el primero de ellos, una cartera estaría compuesta por un fondo de inversión de gestión pasiva que replicas el comportamiento del S&P 500, como el BK Índice América, y, dado que no existen fondos que repliquen el comportamiento inverso de los índices, un fondo de inversión monetario, como el Gesconsult Corto Plazo. Por otro lado, la segunda cartera consistiría en dos ETF, uno que replicase el citado índice de manera directa y otro, en la medida de lo posible, de la misma gestora, que replicase el índice de manera inversa. Dadas las complicaciones operativas que implicaba la condición de utilizar las mismas gestoras, opte por utilizar el ETF iShares Core S&P 500, que replica directamente el comportamiento del índice, y el ProShares Short S&P 500, ambos cotizados en USD.
 
Las operaciones a realizar en este primer caso, con los cuatro productos, son relativamente sencillas (y prácticamente imposible en condiciones normales de mercado), y consistirían en comprar el ETF directo y el fondo de Bankinter en los suelos del índice de referencia y el ETF inverso y el fondo de Gesconsult en los techos del S&P. El resultado, suponiendo una inversión inicial de 10.000€ y teniendo en cuenta la incidencia de los tipos de cambio y el efecto de las liquidaciones fiscales, como puede verse (y resulta obvio por el efecto del ETF inverso) es el siguiente:
etf fondos
Evidentemente, este estudio no deja claro cuál es realmente la mejor opción, pero viendo los resultados, operación por operación, llama la atención la diferencia de rentabilidad en las operaciones “alcistas” entre el ETF y el fondo, como puede observarse:
rentabilidad
Este resultado me llevó a plantear el Segundo estudio. En él, la diferencia con el primero sería muy simple: en vez de tomar un fondo monetario y un ETF inverso, supondremos que, en el caso del ETF de iShares, mantendremos el dinero en cuenta corriente, mientras que en el caso del fondo de Bankinter, lo traspasaríamos a un fondo con una rentabilidad por operación del 0,00%, salvo el último día, el pasado viernes 8 de marzo, momento en el que reembolsaríamos el fondo en cuenta corriente. El resultado es el siguiente:
gestion pasiva
Como se puede observar, el efecto fiscal es sumamente importante, y determina que sea mucho más eficiente la inversión a través de fondos de inversión, en lugar de ETF, por más que las comisiones del ETF sean sustancialmente inferiores a las del fondo.
En todo caso, y viendo está situación, aún queda un interrogante por responder… ¿es mejor una gestión activa o una gestión pasiva?
 
 
Etiquetas: planificacion financiera · ETF · fondo de inversión · cartera · BK Índice América · ETF iShares Core S&P 500 · ProShares Short S&P 500

ETF, un complemento para nuestras carteras

5
05 de marzo de 2013

 

Hace unos días, tuve una reunión con una persona del departamento de ventas de una de las mayores gestoras de fondos de inversión y ETF del mundo; a parte de hablar sobre la gestión de algún fondo que ya conocía y de otros que me resultaron muy interesantes, me hizo un comentario que llamó mucho mi atención, por la sinceridad de sus palabras: "No te voy a hablar de los fondos que tenemos de RV (de una determinada zona geográfica) porque no baten a su índice de referencia, y, para invertir ahí, mejor hacerlo con un ETF, aprovechando los menores costes de gestión".
 
Curiosamente, unos días después, David Cano, Director General de Afinet Global EAFI, socio de Analistas Financieros Internacionales y una de las referencias en cuanto a análisis de RF en España, publicaba en Twitter el gráfico adjunto, referente a la evolución de un fondo y un ETF donde el subyacente común es el índice EONIA, y una frase clara, concisa y que describe perfectamente la situación: “Invirtiendo en EONIA con y sin comisiones”.
 
ETF
 
Sin lugar a dudas, ambas frases tienen todo el sentido del mundo, y más después de ver el gráfico, pero lo primero que me vino a la cabeza tras escuchar la primera frase fue si esas menores comisiones compensaban el coste del efecto fiscal, dado que los ETF no son traspasables.
 
Por lo tanto, cabe preguntarse: ¿Qué instrumento de inversión es mejor, un fondo o un ETF?
 
Como bien saben los que siguen de manera habitual este blog, creo que, si hablamos en términos generales, el mejor instrumento desde un punto de vista financiero-fiscal al alcance del inversor/ahorrador medio, que no está en el día a día de los mercados, es con total certeza el fondo de inversión. La posibilidad que ofrece de adaptarse como un guante a nuestro nivel de riesgo, combinado con la posibilidad de ponerse en manos de los mejores gestores, y una fiscalidad que mejora ostensiblemente la que ofrece la compra de títulos directos hacen de este un producto idóneo para la mayoría de ahorradores. Sin embargo, cabe reconocer que existen situaciones en las que un ETF mejora la oferta de fondos, incluso la completa
 
El mejor ejemplo de este último caso es la inversión en materias primas, especialmente cuando cuentan con un respaldo físico. Si alguien quiere invertir, por ejemplo, en oro, no intente buscar un fondo de inversión: simplemente no existe, dado que las limitaciones referentes a la concentración de riesgos juegan en contra de esta posibilidad. En cambio, si buscan un ETF con réplica física, pueden encontrarse con varios para contratar, tanto en USD como en EUR u otras divisas, lo que hacen de este un instrumento idóneo para este tipo de inversiones. 
 
Otro gran ejemplo de complementariedad entre fondos y ETF es la cobertura de carteras. Hasta no hace mucho tiempo, la única posibilidad que tenía un inversor de cubrirse, ante una eventual caída de los mercados en los que invertía, era la compra/venta de derivados, bien fuesen acciones, índices bursátiles o las principales referencias de RF. Hoy por hoy, existe la alternativa de poder cubrir una cartera, bien sea de acciones, fondos e incluso títulos de RF con ETF que replican, de forma inversa, el comportamiento diario de índices de RF y RV. En este sentido, resulta relevante señalar que, pese a que existe esta posibilidad, la cobertura que realizan no resulta perfecta, más incluso a medida que pasa el tiempo, como queda recogido en este estudio (que resulta de lectura imprescindible en caso de que queramos utilizar este tipo de ETF) de Eduardo Antón y David Tomás Navarro, miembros del equipo de fondos y ETF de Inversis Banco.
 
En ese mismo post se estudia el comportamiento de otra herramienta que puede resultar complementaria, siempre que tengamos perfectamente clara la tendencia de los mercados, y que nos permite apalancarnos de manera más segura que en el caso de los productos derivados. Son los ETF dobles y triples, instrumentos que duplican o triplican el comportamiento diario del índice de referencia, y que, como en el caso anterior, no replica de manera perfecta el comportamiento del índice en el largo plazo. En cualquier caso, este tipo concreto de productos ha de ser utilizado con sumo cuidado, dado que la cuantía de las pérdidas puede ser muy elevada y de manera muy rápida (especialmente en el caso de los triples), por lo que no son aptos para cualquier tipo de inversor.
 
PD: Quiero agradecer tanto a David Cano como a Eduardo Antón la ayuda que me han prestado para la realización de este post. Espero que os resulte interesante!!
 
 
Etiquetas: ETF · renta fija · renta variable · Guia ETF

La importancia de la asignación de activos

0
25 de febrero de 2013

Como indicábamos en el último post, uno de los elementos fundamentales a la hora de conformar nuestra cartera de fondos es la asignación de activos o asset allocation. Tanto es así que, según estudios realizados sobre el comportamiento de los fondos de pensiones estadounidenses, el comportamiento de estos depende en un 91% de la asignación de activos y tan solo un 9% del momento de entrada y salida de los mercados y de la selección de valores concretos, lo que muestra a las claras que esta asignación es fundamental.

Teniendo muy presente la importancia de esta tarea, debemos de tener en cuenta que no es lo mismo la asignación de activos desde un punto de vista estratégico que táctico, como ya hemos comentado en fechas recientes.
 
La asignación de activos estratégica es la guía que debemos de tener en cuenta para planificar el conjunto de nuestro patrimonio. Como ya indicamos al principio de este blog, esta asignación incluye activos de Renta Fija y Variable, Liquidez y, en la medida que el tamaño de nuestro patrimonio lo permita, y con el fin de diversificar aún más los riesgos, activos inmobiliarios; asimismo, debemos recordar que esta asignación de activos debe evolucionar a lo largo del tiempo, reduciendo el nivel de riesgo asumido a medida que pasa el tiempo (independientemente de aquellos cambios que introduzcamos por motivos tácticos).
 
Un ejemplo de esta asignación, podría ser el siguiente. Supongamos el caso de un empresario de unos 40 años, casado y con hijos, con un patrimonio invertible de (en números redondos) 300.000€ (invertido en activos líquidos) y un perfil de riesgo conservador; asimismo, este cliente desea mantener un importe liquido de 30.000€.
 
Teniendo en cuenta su perfil de riesgo y su horizonte temporal, a este cliente tipo le convendría mantener una cartera de fondos de Renta Variable equivalente al 55% de su cartera, es decir, 165.000€ (que podríamos repartir entre 3 y 5 fondos, con el fin de repartir el riesgo asumido); el resto del patrimonio invertible se destinaría a una cuenta remunerada o fondo de inversión monetario, por importe de 30.000€, podría repartir 55.000€ en fondos de inversión de Renta Fija (entre 3 y 6) y 50.000€ a la compra de títulos de Renta Fija y Seguros de Ahorro (repartido entre 3 y 5 referencias).
 
Obviamente, dada la situación actual, podría estudiarse obviar por el momento la compra de títulos de Renta Fija y centrarse en la inversión en Seguros de Ahorro, con el fin de obtener una rentabilidad razonable a corto plazo, a la espera de poder conseguir rentabilidades atractivas en el mercado de Renta Fija. Asimismo, podría elevar el nivel de liquidez a costa de su inversión en activos de Renta Variable, con el fin de poder incorporar los mismos de manera progresiva y aprovechando, así, los posibles recortes en los índices que pudiesen producirse (sería conveniente mantener en liquidez, con este propósito, entre un 30 y un 50% de la posición destinada a la Renta Variable).
 
En cualquier caso, convendría que, en caso de plantearse destinar parte de su ahorro a un plan de pensiones, optase por la opción de materializar esta inversión en un P.P.A. (preferible) o en un P.P.I. Garantizado lo suficientemente flexible como para poder realizar aportaciones de manera periódica sin perder las posibilidades de mantener dichas garantías.
 
Además, el reparto citado anteriormente no se mantendría de manera indefinida, de tal forma que, a medida que se fuese acercando la edad de jubilación, iríamos reduciendo de manera progresiva (bajando, por ejemplo, un 5% la exposición a este activo cada 2-4 años) su exposición a Renta Variable, destinando, a partir de los 65 años, tan solo un 10% a activos de este tipo, con el fin de reducir al máximo los riesgos asumidos por el cliente, tratando, en todo caso, de obtener unas rentabilidades que permitan al cliente, no solo mantener su el nivel de vida que le proporcionan sus ahorros, batiendo a la inflación, sino además obtener una rentabilidad que le permita, en la medida de lo posible, mejorarlo sin por ello asumir niveles de riesgo superiores a los recomendables.
 
Evidentemente, esta asignación estratégica ha de implementarse con una táctica que, respetando los porcentajes indicados en la estratégica, permita al inversor situarse en las opciones más rentables de cada momento, aunque, como ya se ha indicado, en momento puntuales pueda romperse la estrategia planteada con el fin de mejorar las rentabilidades obtenidas a largo plazo.
 
Etiquetas: asignación de activos · asset allocation · renta variable · renta fija · planes de pensiones · reparto · inversión

Algunos criterios para seleccionar fondos

2
18 de febrero de 2013

Una de las tareas que más tiempo puede ocupar a la hora de implementar nuestra estrategia es, sin lugar a dudas, la selección de los fondos de inversión que van a formar parte de nuestra cartera. Esta selección puede marcar de forma determinante la futura evolución de nuestro patrimonio y, sin lugar a dudas, debe venir condicionada por el nivel de riesgo que estemos dispuestos a asumir (creo que va quedando claro que el riesgo es el factor fundamental a gestionar en nuestras carteras, partiendo, obviamente, de la base de que buscamos rentabilizar nuestro patrimonio).

 
Pero, ¿qué criterios debemos tener en cuenta para realizar esta sección? 
Parece obvio que lo lógico es analizar un universo de fondos lo suficientemente amplio como para poder optar a las mejores opciones que hay en el mercado. Para ello, tenemos dos posibilidades.
 
La primera sería buscar los mejores fondos del mercado, independientemente de la entidad con la que trabajemos, para luego seleccionar aquella o aquellas entidades que más fondos incluyan de nuestra selección. En este punto, va a resultar de gran ayuda webs como Morningstar, que facilita una enorme cantidad de información sobre todos los fondos que pueden ser contratados en cualquier entidad española. La segunda opción sería bucear entre las distintas opciones que nuestra entidad, o entidades, nos ofrece. En la medida que cuenten con una arquitectura abierta de fondos, como en el caso de alguna de estas entidades (entre otras), la selección que podremos hacer en este caso será más efectiva, dado que el radio de acción con el que contaremos será más amplio.
 
A partir de aquí, es necesario seleccionar una serie de criterios, tanto cuantitativos como cualitativos, que nos permitan reducir el número de fondos a analizar a un número razonable y manejable, con el fin de seleccionar entre 7 y 10 fondos de inversión (número óptimo de fondos para formar una cartera) que conformen nuestra cartera.
 
Dentro de los criterios cualitativos, el que más utilizo es el rating que otorga la ya citada Morningstar, de tal manera que desecho aquellos fondos que cuenten con un rating de tres estrellas o inferior. Otro criterio que suelo utilizar es invertir exclusivamente, en la parte de RF, en fondos denominados en euros y, a ser posible, en clase con divisa cubierta, ya que al constituir la parte “segura” de la cartera, prefiero evitar la volatilidad derivada del efecto divisa, entienda que es favorable o no.
 
Partiendo del listado resultante, conviene utilizar una serie de ratios para reducir, aún más, el listado. Dos de los más interesantes son Sharpe y el alfa del fondo, ya que suelen indicar la consistencia en la gestión de cada uno de los fondos. Dependiendo del enfoque que le queramos dar a nuestra inversión, y teniendo en cuenta la longevidad de cada fondo, podemos tomar estas variables en distintas referencias temporales; así, para inversiones estratégicas, conviene tomar como referencia los datos de, al menos, tres años, mientras que para aproximaciones más tácticas podremos fijarnos especialmente en el dato a un año. En todo caso, conviene recordar que cuanto más alto sea cada uno de estos valores, mejor será la calidad de la gestión del fondo.
 
Una vez que hemos tomado la muestra final, la selección de los fondos que conformarán nuestra cartera vendrá dada tanto por el “asset allocation(fundamental en cualquier inversión, ya tocado con anterioridad en este blog, y en el que ahondaremos en el próximo post) como por el análisis de cada uno de los fondos correspondientes a las categorías seleccionadas… pero eso, como ya he indicado, merece un análisis aparte…
 
 
Etiquetas: fondos de inversión · selección · gestoras de fondos · morningstar · rating

Planteamiento táctico dentro de nuestra estrategia

0
11 de febrero de 2013

Una vez que nuestro plan y, por extensión, nuestra estrategia están definidas, es el momento de implementar, no sólo las actuaciones a largo plazo, sino también las tácticas que utilizaremos para evitar que una mala decisión se lleve por delante en cuestión de segundos los efectos positivos que hayamos generado en nuestro patrimonio durante meses.

Así, lo ideal sería mantener una serie de criterios objetivos a través de los cuales poder determinar qué hacer en cualquier situación posible. Dado que el tiempo es un bien ultra valioso, probablemente esto sea lo suficientemente complejo como para que sólo los más ociosos puedan establecer estos criterios que abarquen cualquier situación posible, pero, en todo caso, conviene, al menos, determinar qué vamos a hacer, operación por operación, ante los distintos escenarios que se nos ocurran. 
 
En este sentido, la situación que estamos atravesando en la actualidad es un ejemplo perfecto para poder ver las diferencias entre nuestro plan estratégico y nuestras decisiones tácticas.
 
Y es que el rally que ha podido observarse tanto en la Renta Fija como en la Renta Variable, durante los últimos meses, invita a ser sumamente cauto a la hora de tomar decisiones de inversión, ya que una entrada a destiempo en un valor, fondo de inversión o título de renta fija puede hacer que lo que debe ser una inversión que nos proporcione rentabilidad pase a ser un lastre en nuestra cartera que sólo nos proporcione quebraderos de cabeza. Por tanto, si estamos pensando en invertir nuestro dinero, ¿conviene entrar ahora en el mercado?
 
Obviamente, la respuesta depende de los vehículos que hayamos seleccionado para realizar nuestra inversión y de la estrategia que tengamos diseñada. Pensando, por ejemplo, en un inversor tendente a arriesgar, que combine inversión en fondos de Renta Variable y Fija con títulos de Renta Fija, conviene ser prudente en estas situaciones de mercado.
 
Dada la subida que arrastran en los últimos meses, y que hace que títulos con elevados niveles de riesgo y plazos más o menos largos de vencimiento estén cotizando con unos niveles de TIR situados en torno al 4%, cuando, hace no muchos meses han llegado a ofrecer rentabilidades por encima del doble de esa cifra. Por tanto, conviene mantenerse vigilantes y esperar para poder volver a entrar en este mercado, por lo que un fondo de inversión monetario, una cuenta remunerada, un depósito a corto plazo o, incluso, un seguro de ahorro pueden ser una alternativa interesante.
 
Teniendo en cuenta esta situación, conviene ser prudente con los fondos de inversión que invierten en estos activos. La gestión alternativa y flexible resultan ser una opción a considerar, tratando de evitar opciones direccionales que, durante el pasado año, funcionaron de manera muy muy brillante, como la inversión en deuda corporativa tanto High Yield como Grado Inversión.
 
Fondos long/short de deuda, tanto corporativa como gubernamental, pueden ser una excelente elección, que puede proporcionar aceptables retornos con unos niveles de riesgo relativamente bajos.
 
En cuanto a la Renta Variable, las alternativas tácticas, cuando pensamos que podemos afrontar una caída en determinado segmento de nuestra cartera, proporcionan dos opciones.
 
Por un lado, permaneciendo en este tipo de activos, podemos encontrar alternativas que reduzcan el nivel de riesgo asumido, como los fondos long/short o market neutral; los fondos mixtos flexibles o los multiestrategia son también categorías a tener en cuenta.
 
La segunda de las opciones es… retirarse a los cuarteles de invierno, es decir, traspasar los fondos que estimemos en peligro a fondos del mercado monetario, a la espera de que las condiciones mejoren y la caída se acerque a su fin.
 
¿Significan estas opciones que nuestro plan financiero no es adecuado? En absoluto, simplemente es una adecuación de nuestra estrategia de largo plazo a la situación de los mercados, por lo que en absoluto debemos de olvidar este plan, sino que debemos hacer lo posible para que nos sintamos cómodos.
 
Obviamente, siempre podemos optar por mantener nuestras inversiones (solo recomendable cuando ya se está en el mercado y, a ser posible, con beneficios). En este sentido, señalar simplemente que conviene vigilar la evolución de nuestras inversiones para que, en caso de que se produzca una sobrerreacción inesperada del mercado, esta no se lleve por delante toda nuestra estrategia.
 
Etiquetas: renta variable · renta fija · fondos de inversión · high yield

El seguro de vida, un gran olvidado

7
04 de febrero de 2013

Uno de los productos que menos suele recordarse a la hora de invertir es el seguro de vida. Los motivos pueden resultar evidentes, ya que, por un lado, tenemos el efecto rechazo que supone una inversión "a fondo perdido", dado que sólo el beneficiario recupera las primas pagadas una vez fallecido el asegurado, lo que puede suponer décadas de "espera" (eso en el caso de que antes la compañía no decida que ya no puede asegurar...); esto supone que sea considerado más un gasto que una inversión. Si a ello le unimos el rechazo que genera plantearse la muerte de uno mismo, podemos entender el porqué de este olvido. Pero, ¿en qué condiciones es interesante mantener un seguro de vida? 

 
En primer lugar, debemos plantearnos si existe alguien que, desde un punto de vista estricta y exclusivamente económico, puede verse perjudicado por nuestro fallecimiento. La respuesta es obvia en el caso de que tengamos pareja y/o hijos, lo cual nos lleva al siguiente paso, que es pensar si deben asegurarse los 2 miembros de la pareja.
 
En términos generales, es aconsejable que ambos miembros mantengan un seguro, si bien las cantidades aseguradoras oscilarán en función del peso económico que cada uno tenga en los ingresos aportados a la unidad familiar. Así, si ambos miembros mantienen un nivel similar de ingresos, ambos deberían asegurarse por la misma cuantía.
 
El caso completamente opuesto es aquel en el que uno de los miembros soporta el peso total de la economía familiar; en este caso, esta persona debería de ser quien soportase el peso fundamental de la cobertura, manteniendo el segundo miembro una cobertura que podríamos denominar simbólica, lo cual nos conduce a la siguiente duda... ¿por qué importe realizar nuestra póliza?
La respuesta a esta duda es complicada, ya que lo que a priori puede parecer una cifra suficiente puede no serlo en la práctica. En todo caso, algunos criterios a tener en cuenta podrían ser:
 

Endeudamiento que mantenemos: Partiendo, como mínimo, de la mitad de nuestras deudas, habría que tener en cuenta en qué medida sería asequible para el/los superviviente/s el importe de las cuotas resultantes en caso de no contar con nuestros ingresos o los de nuestra pareja. Si observamos que, aun con el efecto anulación de deuda del seguro, las cuotas ascienden a más de un 40% de los ingresos del superviviente, convendría aumentar las coberturas.   Leer más

Etiquetas: seguros de vida · cobertura · ahorro · inversión
Danlopveg

Danlopveg

Daniel López Vega. Analista financiero y patrimonial. Apasionado de los mercados desde hace casi 20 años. Y bloguero en los ratos (pocos) libres...




RSS
e-Mail