Se denomina apalancamiento a un incremento de los beneficios y de la rentabilidad financiera superior al que cabría esperar.
El incremento del apalancamiento también aumenta los riesgos de la operación, dado que provoca menor flexibilidad o mayor exposición a la insolvencia o incapacidad de atender los pagos.
Se deriva de la existencia en la empresa de costes fijos de operación, que no dependen de la actividad. De esta forma, un aumento de ventas supone un incremento de los costes variables, pero no de los costes fijos, por lo que el crecimiento de los costes totales es menor que el de los ingresos, con lo que el beneficio aumenta de forma mucho mayor a como lo haría si no existiese el apalancamiento (por ser todos los costes variables).
El apalancamiento operativo suele determinarse a partir de la división entre la tasa de crecimiento del beneficio y la tasa de crecimiento de las ventas.
El apalancamiento operativo se refiere a las herramientas que la empresa utiliza para producir y vender, esas herramientas son las maquinarias, las personas y la tecnología. Las maquinarias y las personas están relacionadas con las ventas, si hay esfuerzo de marketing y demanda entonces se contrata mas personal y se compra mayor tecnología o maquinaria para producir y satisfacer las demandas del mercado.
Cuando no existe apalancamiento, se dice que la empresa posee capital inmovilizado, eso quiere decir, activos que no producen dinero.
Ante los movimientos o cambios en el volumen de ventas, se deduce, que habrá un cambio más que proporcional en la utilidad o pérdida en operaciones. El Grado de Apalancamiento Operativo (DOL por sus siglas en inglés: Degree of Operative Leverage), de alguna manera, es la medida cuantitativa de esa sensibilidad de la utilidad operativa de la empresa ante una variación en las ventas o producción.
DOL se refiere a las siglas en inglés: Degree of Operative Leverage.
Se deriva de utilizarse endeudamiento para financiar una inversión. Esta deuda genera un coste financiero (intereses), pero si la inversión genera un ingreso mayor a los intereses a pagar, el excedente pasa a aumentar el beneficio de la empresa.
Un ejemplo de la utilidad de este concepto se ha encontrado en la especulación experimentada por el mercado de la vivienda. Los inversores adquieren una vivienda, pagan una pequeña parte y el resto lo financian a intereses muy bajos (en torno al 4% anual). Al cabo de pocos meses, la vivienda se ha revalorizado enormemente.
Por ejemplo, se adquiere una vivienda por 100.000 euros, se pagan 20.000 euros y los 80.000 restantes se financian mediante hipoteca. Al año, se vende la vivienda en 150.000 euros y se devuelve la hipoteca, pagando de intereses 3.000 euros. Si se hubiese adquirido la vivienda exclusivamente con fondos propios, la rentabilidad hubiera sido del 50% -se obtienen 50.000 euros de beneficio- (incremento del valor del activo), pero al financiar 80.000 euros, a los 20.000 aportados se le obtienen 47.000 euros (150.000 - 80.000 - 3.000 - 20.000), es decir, una rentabilidad de más del 200%. Y nos quedan otros 80.000 euros para seguir invirtiendo.
Igual ocurre con la empresa: al no financiarse toda la inversión con fondos propios, el beneficio que se recibe en función de lo invertido es mayor (siempre que el activo genere más ingresos que el coste de los intereses), y por lo tanto la rentabilidad también. A cambio, existe un coste mayor en la operación (el tipo de interés), que incrementa el riesgo de que finalmente haya beneficio. Además, al aumentar el endeudamiento, hay mayor riesgo de insolvencia. Por último, aumenta la incertidumbre, pues no conocemos realmente la futura evolución de las rentas generadas por los activos.
En su expresión matemática, el apalancamiento financiero relaciona la rentabilidad de la inversión (ROI, o rentabilidad económica) con la rentabilidad de los recursos propios (ROE o rentabilidad financiera), y puede aproximarse desde un punto de vista aditivo y desde un punto de vista multiplicativo:
ROE = ROI x L
ROE = ROI + L
Tendremos que se trata de un analisis de indiferencia, cuando el nivel de UAII produce el mismo nivel de utilidades por acción (UPA), esto para más de dos estructuras de capital.
En cambio, se tratara de un analisis de equilibrio, cuando tratemos con el efecto que causan diversas alternativas de financiamiento sobre las utilidades por acción (UPA).
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