En España se trata de uno de los sectores importantes, a pesar de que no tiene casi representación en bolsa española.
Es un sector maduro, cíclico y en general poco rentable. El principal problema del sector es que sufre una sobrecapacidad crónica, tiene ROE estructuralmente bajos y en definitiva el sector se caracteriza por ser destructor de valor a largo plazo.
Una de sus características más importantes para un inversor es que es totalmente cíclica y su demanda va íntimamente ligada al PIB.
Además hay que añadir que es un sector realmente global. Tan sólo 10 fabricantes suponen alrededor del 80% de las ventas a nivel mundial. Debido a sus características, es un sector altamente concentrado. Esto es debido en parte a que el tamaño es una de las pocas maneras en las que tiene de conseguir cierta ventaja competitiva. La pelea en el sector reside en el precio final del producto, y esto siempre acaba siendo un gran destructor de valor para el accionista. Todos los fabricantes se centran en intentar producir mayor cantidad para poder producir más barato y por tanto ser más competitivos.
La carrera por crecer en tamaño, en un mercado que no crece, puede resultar totalmente mortal. En este sentido se han producido fusiones altamente cuestionables (como el caso de Daimler Chrysler), que acabó siendo un fiasco para el accionista.
Las estadísticas son escalofriantes. Es un sector que ha crecido menos de un 2% anualmente en los últimos 30 años.
Desde luego no parece un sector en el que interesa estar a largo plazo.
Un saludo,
Nairan