De profesión, asesor inmobiliario
Desde hace poco mas de un mes, me he decido por la búsqueda activa de piso, hasta ahora, simple mirábamos precios, por saber un poco por donde iba el mercado, sin embargo, ciertas situaciones personales, me han llevado a pensar que ahora puede ser el momento.
Y hay algo que me ha llamado la atención. Sin tener en cuenta que una pareja joven, prácticamente tiene nulas posibilidades de acceder a una vivienda en condiciones, por un precio asequible. Obviando esto, lo que más me ha llamado la atención es un personaje (sin tono peyorativo) con el cual me ha tocado lidiar, el “Asesor Inmobiliario”.
Los hay de todos tipos, máxime cuando las agencias inmobiliarias, han florecido como setas en otoño. Suelen ser comerciales, con mucha labia, que son capaces de vender hasta una cueva, como un pisito acogedor y romántico, ideal para parejas jóvenes.
Sin embargo, son ciertas actitudes las que me sorprenden, no sé si derivadas del hecho de que la demanda (es decir, los que queremos comprar) nos arrastramos ante ellos o que piensan que están por encima o simplemente que solo necesitan una comisión al mes y por lo tanto una vez conseguida no se esfuerzan más.
El caso es que después de recorrer muchas inmobiliarias, estos asesores inmobiliarios me han dicho algunas frases que son para enmarcar:
- Al intentar ver la disponibilidad que tenían para poder ver los pisos, y ante mi imposibilidad de ir en horario comercial, el asesor me responde: “Lo mismo es que nosotros hagamos horas extras y que no nos las paguen a que tu salgas antes del trabajo”
- Otros (por no decir la mayoría), prácticamente ni me dirigen la palabra, se apuntan mis datos y después me llaman ofreciéndome algo totalmente distinto a lo pedido, lo cual me hace pensar que no me estaban escuchando o bien que pretenden engañarme.
- Hay otros (estos me hacen gracia) a los cuales debo inspirar ternura, y me comentan: “...porque el piso tiene muchas posibilidades y ya hay gente interesada, háblalo con papa y mama y que te avalen para comprarlo”
Y mención a parte, merecen los asesores que ya conocen tanto el mercado que se consideran asesores de inversiones, y te explican, como el BCE va ha dejar de subir los tipos y como en 2 o 3 años, voy a poder vender mi piso con una gran plusvalía. Evidentemente ellos no me conocen, ni saben a lo que me dedico, así que yo me divierto mucho viendo las barbaridades que son capaces de decir.
En fin, a esto es a lo que vengo enfrentándome últimamente, aquí dejo mi queja, así como mi gratitud hacia los que de verdad son profesionales y se curran su trabajo, que también los hay y por suerte me han tocado unos cuantos.
Como comentaba Oscar, a la hora de vender es muy importante buscar un buen asesor, supongo que algún día lo necesitare, sin embargo, ahora mismo, me cuenta encontrar un buen profesional que me aconseje a la hora de comprar
Y hay algo que me ha llamado la atención. Sin tener en cuenta que una pareja joven, prácticamente tiene nulas posibilidades de acceder a una vivienda en condiciones, por un precio asequible. Obviando esto, lo que más me ha llamado la atención es un personaje (sin tono peyorativo) con el cual me ha tocado lidiar, el “Asesor Inmobiliario”.
Los hay de todos tipos, máxime cuando las agencias inmobiliarias, han florecido como setas en otoño. Suelen ser comerciales, con mucha labia, que son capaces de vender hasta una cueva, como un pisito acogedor y romántico, ideal para parejas jóvenes.
Sin embargo, son ciertas actitudes las que me sorprenden, no sé si derivadas del hecho de que la demanda (es decir, los que queremos comprar) nos arrastramos ante ellos o que piensan que están por encima o simplemente que solo necesitan una comisión al mes y por lo tanto una vez conseguida no se esfuerzan más.
El caso es que después de recorrer muchas inmobiliarias, estos asesores inmobiliarios me han dicho algunas frases que son para enmarcar:
- Al intentar ver la disponibilidad que tenían para poder ver los pisos, y ante mi imposibilidad de ir en horario comercial, el asesor me responde: “Lo mismo es que nosotros hagamos horas extras y que no nos las paguen a que tu salgas antes del trabajo”
- Otros (por no decir la mayoría), prácticamente ni me dirigen la palabra, se apuntan mis datos y después me llaman ofreciéndome algo totalmente distinto a lo pedido, lo cual me hace pensar que no me estaban escuchando o bien que pretenden engañarme.
- Hay otros (estos me hacen gracia) a los cuales debo inspirar ternura, y me comentan: “...porque el piso tiene muchas posibilidades y ya hay gente interesada, háblalo con papa y mama y que te avalen para comprarlo”
Y mención a parte, merecen los asesores que ya conocen tanto el mercado que se consideran asesores de inversiones, y te explican, como el BCE va ha dejar de subir los tipos y como en 2 o 3 años, voy a poder vender mi piso con una gran plusvalía. Evidentemente ellos no me conocen, ni saben a lo que me dedico, así que yo me divierto mucho viendo las barbaridades que son capaces de decir.
En fin, a esto es a lo que vengo enfrentándome últimamente, aquí dejo mi queja, así como mi gratitud hacia los que de verdad son profesionales y se curran su trabajo, que también los hay y por suerte me han tocado unos cuantos.
Como comentaba Oscar, a la hora de vender es muy importante buscar un buen asesor, supongo que algún día lo necesitare, sin embargo, ahora mismo, me cuenta encontrar un buen profesional que me aconseje a la hora de comprar


Hola Alfonso,
puedo corraborar lo que dices.
Tan solo proponerte lo siguiente:
Darte muchos paseos por las zonas de la ciudad en la que desees comprar el piso. Una vez se cumplan tus criterios de un cierto orden: zona, tiendas, colegios, tren y autobuses, ruidos, luz exterior, no malos olores por depuradoras, Universidad, aparcamientos libres,... pasas a ver el piso que se encuentra en venta y ves si se adapta a las dimensiones y habitaciones necesitadas. Luego viene la negociación, considerando todos los aspectos de interior de vivienda, como cables de luz y cajetín electrico, calefacción, humedades (se ven mejor cuando compras en invierno),... etc.
Es solo una propuesta.
Un saludo
Valentin
Hola, Alfonso:
Una idea:... qué me dices de los llamados "asesores financieros" "promotores financieros", incluso "agentes tecnologicos en telefonía móvil" que les hacen aprender tres cosillas y les dan una tarjeta.
Yo les llamo los "curanderos de las finanzas".
Creo que hemos pasado de la "titulitis" a la "tarjetitis con corbata". Pero siempre quedara alguien sensato que sepa de que se habla. Está claro que la cultura inmobiliaria, financiera, etc. está aumentanto, y que en un futuro no muy lejano toda esta gente no tendrá hueco (bueno, si aparecen nuevos sectores.....)
Un saludo,
José Miguel Núñez
OJO OJO OJO...
Hay que mirarse el ombligo.
En todos los sectores hay mejores y menos buenos...generalizar es un error, no?
Un saludo.
Javier Ramos.
Hola a todos y gracias por los comentarios.
Gracias por el apoyo Valentín, espero que no sea infructuosa la búsqueda.
Supongo que es algo normal, en un sector que ha crecido tan rápido como el de las inmobiliarias (¿alguien ha visto montar algo mas que inmobiliarias alrededor de su casa? Bueno, obviando los kebaks)
Javier, no generalizo, cuento los casos que me han ocurrido e igual que digo los casos de los impresentables que me han tocado, también doy las gracias por los buenos profesionales que también me han tocado.
Saludos