Millicom se posiciona para comprar los activos de Telefónica en Venezuela
Millicom, el operador centrado en Latinamérica, aunque su sede central esté en Luxemburgo, y que ya ha adquirido cuatro de las siete filiales puestas en venta por la empresa española (Chile, Ecuador, Colombia y Uruguay).
En su última presentación de resultados, los directivos de la compañía valoraban positivamente estas compras y aunque destacaban que el objetivo era integrar las operaciones que habían adquirido dejaban claro los siguientes países en su lista de prioridades. "Siempre hemos hecho consolidaciones. En los mercados adyacentes a nuestro negocio, hemos hecho Uruguay, Ecuador y Chile. Los dos mercados que nos quedan por hacer son Venezuela y Perú", subrayó el director financiero de la empresa, Bart Vanarin, que apuntó a que tienen que darse "las circunstancias adecuadas".
El mercado venezolano está repartido entre tres compañías: Telefónica, la de mayor tamaño, y Digitel son de propiedad privada, mientras que Movilnet es de propiedad estatal. Esto dejaría relativamente pocas opciones a Millicom en caso de querer desembarcar en el mercado de telecomunicaciones de este país.
El camino hacia la compra de Telefónica se estrecha más si cabe si se tiene en cuenta que Millicom ha descartado otros mercados como México y Brasil por ser "demasiado complejos".
Venta de México
Por su parte, la venta de México cierra la presencia de Telefónica en un país en que aterrizó en 2001 mediante la adquisición de varios operadores locales. Durante años, la compañía buscó convertirse en el mayor competidor de América Móvil, del millonario Carlos Slim, pero los esfuerzos fueron infroctuosos.
La compañía había cambiado varias veces de estrategia tras grandes inversiones hasta finalmente operar sin frecuencias propias y sobre la infraestructura de la estadounidense AT&T, lo que no le impede contar con más de 20 millones de líneas móviles.
Con los 389 millones de euros al cambio que la empresa espera recuperar de las operaciones mexicanas, la estrategia de salida acelerada de Latinoamérica ha supuesto ventas por un valor de 3.500 millones de euros entre efectivo entrante en caja para Telefónica y la liberación de la deuda de las filiales.