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Seguro de Hogar: identificando al mayor enemigo.
12 de Abril de 2009
Ni cristalitos, ni fontanería, ni robos, ni leches. Lo más gordo que puede ocurrirle a un hogar es un incendio.El fuego, el humo, el calor, el hollín, las presiones que generan las explosiones de humo o gas y la acción de los bomberos son capaces de generar la pérdida total de los bienes acumulados en cualquier hogar y, con ello, suponer la destrucción o inviabilidad de la construcción en su conjunto además de causar graves daños a los bienes de terceros (vecinos, inmueble, vehículos, redes,...) a lo que se puede sumar la eventual existencia de daños personales; incluso muertes. Este cuadro que dibujo no es virtual. Sucede y tiene consecuencias terribles. La NFPA tiene calculado que por cada millón de habitantes, 14,2 morirán anualmente en un incendio ocurrido en el hogar. En la franja de niños de 0 a 9 años el ratio de fallecidos es de 43 por millón de niños de esa edad, mientras que los ancianos de más de 75 años perderán a 96,5 personas por cada millón de habitantes. En España cada día se produce una horquilla de entre 50 y 90 incendios en viviendas que genera unos 300 fallecidos y 2.700 heridos anuales de media. Los daños materiales suponen algo más del 1% del PIB y, según el Instituto Europeo del Cobre cerca del 50% de nuestros hogares (unos 75 millones de viviendas construidas antes de 1980) tienen un riesgo de incendio desproporcionado. El 43% de los incendios se origina en el sálón, el 30% en dormitorios y solo el 19% en cocinas. Sin embargo en las cocinas solo fallece el 9% de las personas afectadas por un incendio mientras que en los dormitorios lo hace el 39%. Seguimos en nuestros hogares sin tener un extintor a mano. Seguimos sin instalar detectores de humo que solo precisan un tornillo y una pila de 9 voltios para darnos tranquilidad mientras dormimos. Un detector de humo en Leroy Merlin cuesta unos 25 € y puede salvarnos la vida ¿por qué no los instalamos? He de confesaros que yo tengo instalado uno en cada habitación, otro en la cocina, otro en el despacho y otro en la sala. Hace poco detectaron una sartén ardiendo por un despiste y el daño se limitó al mueble de la campana, el extractor y algo de pintura ¿qué habría pasado si no hubiéramos tenido este dispositivo? Prefiero que haya quedado en el campo de la incógnita... Por tanto, mi primer consejo consiste en proponeros que gastéis la increible y horrorosa suma de 100 a 200 € e instaléis detectores de humo. De entrada, si lo seguís, este consejo me convierte automáticamente en uno de vuestros mejores amigos. ¿No hay quien se gasta varios cientos más en poner una alarma de robo por si le "limpian" el plasma y el video? ¡Pues a poner prioridades! En Escandinavia, por ejemplo, son obligatorios. También nos protegen en cualquier hotel ¿por qué no en casa? Ahora que ya tenemos claro que un incendio nos deja con una mano delante y otra detrás, tenemos que pensar ¿y al cabo de un minuto qué? ¡Necesitaremos un seguro que funcione! No todos lo harán, desgraciadamente. Solo los que estén bien diseñados, se adapten a nuestro estilo de vida (el café para todos es un claro enemigo de la diversidad) y, además, sean gestionados profesionalmente. Por tanto lo primero que nos debemos plantear cuando hablamos de asegurar una vivienda, nuestro hogar, es que el seguro deberá ser capaz de resolver eficientemente una pérdida total tanto de contenido como de nuestra edificación y deberá ser capaz de encajar sobradamente los posibles daños que causemos a terceros. También tenemos que hacer una seria reflexión acerca de un detalle muy importante: si el seguro se queda corto, el resto tenemos que ponerlo nosotros... ¡si hay! Y para resolver ese problema deberemos ser capaces de entender que precisaremos un seguro que conozca la realidad de nuestro patrimonio y para ello deberemos dejar la comodidad aparcada durante un rato. Los comodones, en seguros, llevan las de perder ¡siempre! Para contratar nuestro seguro deberemos ser capaces de:
Para el próximo artículo dejo los detalles en la valoración de los bienes. Si tenéis un momento, pasaos por el artículo http://www.rankia.com/blog/seguros/2008/11/criterios-de-valoracin.html donde comento las distintas fórmulas para valorar que se aceptan en seguros y sus posibles consecuencias en caso de siniestro. Con ese material entenderé que existe fundamento suficiente para atacar la valoración sin repetir artículo en el Blog. Saludos cordiales, Seguro de Hogar: identificando al mayor enemigo. |