El 29 de enero me sorprendió mucho una noticia que apareció en La Voz de Galicia: “Consumidores Independientes piden que se aumente la fecha de caducidad de los productos”. Leyendo la noticia, nos encontramos con que la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes, (FUCI), remite una carta a los ministerios de Sanidad y Consumo, (Ana Mato), y al de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, (Miguel Arias Cañete), en la que solicita que se cambie lo de consumo preferente, acogiéndose a la tesis de que después de unas determinadas fechas los productos pueden ver deterioradas algunas de sus características, (sabor, textura, propiedades nutritivas…), aunque no supongan un riesgo, pidiendo por tanto que se incremente la fecha de caducidad porque «No todo puede ser imagen en los alimentos, no se deben tirar por el hecho de que no sean perfectos, lo que más importa es la calidad de los productos». Leer más
En esta página reproduzco íntegramente la publicación “Derechos Financieros” de FUCI subvencionada con 50.000 euros. En letra y espacio normal está el texto de la publicación, y debajo, (en formato citar y en rojo), está el texto del BDE con el link, la página web y el texto exacto:
Las comisiones bancarias son las cantidades que las entidades de crédito cobran a los usuarios en compensación por sus servicios (por ejemplo, enviar una transferencia, administrar una cuenta, estudiar un préstamo, dar una tarjeta de crédito, etc.). Las entidades pueden también repercutir los gastos justificados que tengan que pagar a terceros para poder prestar dichos servicios.
Las comisiones pueden cobrarse juntas, como un solo cargo genérico o separadas, es decir, un cargo individualizado por cada servicio prestado Leer más
En estos días nos hemos encontrado con una votación en el parlamento de Cataluña en la que unos diputados rompieron la disciplina de voto; la conclusión es que nos encontramos con una multa para los citados diputados. Pido que olvidemos tanto las posiciones de la votación, como los resultados y pensemos en el esperpento de la situación.
Salvo que me digan lo contrario, los diputados representan la voluntad popular, y salvo que me digan lo contrario, resulta que hasta la constitución, (ese librito del que todos dicen estar orgullosos mientras se lo pasan por el forro de…), tiene un artículo 67.2 que nos dice que los miembros de las cortes no estarán sujetos por mandato imperativo. Es decir, que lo que nos dice la constitución es que nadie puede obligar a los diputados a votar en un determinado sentido. En su día hablaba de que las listas abiertas y la abolición de este sistema de disciplina de voto era condición necesaria, (que no suficiente), para que esto se pudiese parecer a una democracia, pero ya hace tiempo que esto no es ni tan siquiera un estado de derecho, (que por lo menos se cumplan unas normas). Leer más
Tengo algunas consultas pendientes desde hace bastante tiempo. Más allá de disculparme por los retrasos, (es una cuestión de tiempo), creo que va siendo hora de ir contestando alguna de ella; en particular hay una que me parece muy interesante, que me deja Valentín:
“Si nos atenemos a la historia estadounidense, podemos observar como después de cada guerra en este país, y tras imprimir el dinero necesario para sufragar la guerra, ha habido inflación.
¿Se podría decir, que la inflación es causada por imprimir dinero y destinarlo a una inversión improductiva (que no genera rentas de futuro)?.”
Lo primero que tenemos que entender es que precisamente una guerra no es un buen ejemplo de una actividad improductiva, en el sentido de que no vaya a generar rentas en el futuro. De hecho precisamente las guerras suelen tener la gran ventaja de que acaban produciendo unas rentas en el futuro muy intensas, (reconstrucción), a la vez que se reduce la población, (sobre todo las guerras en tiempos pasados), lo cual provoca que en términos per cápita el efecto es mayor. En este sentido, y más allá de causas de políticas monetarias, la inflación se explica en gran parte por este hecho. Una expansión monetaria incrementa la base monetaria, mientras que el incremento de actividad y el incremento de los ingresos por parte de los ciudadanos explica un incremento del multiplicador monetario de tal forma que la inflación es el fenómeno más plausible en cualquier período post-bélico. En todo caso, tendremos que tener en cuenta que cada caso es muy distinto y sobre todo tendremos que atenernos al resultado final de la guerra y las circunstancias específicas de cada uno de los casos. Evidentemente no es lo mismo perder la guerra que ganarla, tampoco es lo mismo que la guerra se haya desarrollado en el propio país o en otro, además de muchísimos matices como por ejemplo el hecho de que las empresas consigan contratos de petróleo barato o no. Leer más
El otro día comentaba las propuestas, (o eso supongo) de Niño Becerra, en las que parece que proponía entre otras cosas reducir a la mitad los ingresos de toda la población para salir de una situación. En este post me gustaría señalar un comentario que recoge gran parte de cierto esquema que se repite con bastante frecuencia.
“… con todos los respetos por tu posición hay algo que es incuestionable: Si yo tengo una idea para montar una empresa, estoy dispuesto a jugarme el dinero y en caso de que le vea viabilidad contratar a una persona, estaré creando empleo. Para que esto se produzca es para lo que hace falta flexibilidad laboral, salarios en función de lo que yo pueda pagar según vaya la empresa, bonificaciones (piensa que si contrato a un desempleado cotizaremos a la S.S. y el Estado se ahorrará la prestación o subsidio de desempleo). Leer más
Hoy hemos conocido los datos de la Encuesta de Población Activa que nos ha dado un número mágico: 5.965.400; lo que nos ha llevado a todo el mundo a decir que no se han superado los seis millones. Esto no es exactamente así porque la E de EPA significa encuesta por lo que dado que los 6.000.000 son un 1% más que el dato publicado es posible y compatible con este resultado que se haya superado esta cifra, debido a los márgenes de error de las encuestas, (que en este caso no he logrado encontrar).
En todo caso, no parece demasiado importante que nos encontremos con 5.965.400 o 6.000.000. Esto no es una resistencia importante de un índice. Hoy nos hemos encontrado con muchas descripciones del dato, (drama, insostenible…), pero falta una que es LÓGICO con las medidas que se han tomado. Es decir, se destroza la renta disponible de los consumidores, por lo tanto las empresas no venden y después se acaba subvencionando el despido. Total, clase media a tomar viento, empleo en picado y actividad económica nula. ¿tan difícil es verlo?. Pues va a ser que sí, porque más que de la EPA me gustaría hablar de un artículo que ha colocado Niño Becerra en su blog a cuenta de los seis millones de parados. Leer más
Hoy Montoro ha anunciado en la comparecencia en la que iba a informar del resultado de la amnistía fiscal y supuestamente del caso de Bárcenas y sus ramificaciones que iba a facilitar un titular: “La declaración no borra o limpia delitos cometidos”. De que miente no ha avisado, quizás porque estima que es tan obvio que no es necesario.
Los datos son 29.065 personas físicas y 615 sociedades, con un patrimonio aflorado de 40.000 millones y una recaudación en torno a los 1.200 millones de euros. En fin, dado que Hacienda sólo puede ir (por la vía administrativa) contra lo no prescrito y dado que se regularizaba un 10% de lo no prescrito, (en realidad podría ser un 8 o un 10 en función de la circunstancia pero uso el 10% por beneficio de la duda para Montoro pues sería el mejor caso), tenemos un mínimo de 12.000 millones de importe de rentas defraudadas a lo largo de los ejercicios no prescritos. Leer más
Imaginemos que se propone cualquier obra pública; esta puede ser necesaria o no, (ya que no es relevante para el ejemplo y parece que tampoco demasiado en la realidad). Imaginemos que esta obra tiene un coste de 100. Podemos asumir que esta obra genera una comisión del 3%, (cifra ampliamente aceptada en el entorno de Cataluña y que podríamos aceptar que no difiera al final de lo que nos encontremos en el resto del entorno, ya que estamos hablando de las mismas empresas, que estarían dispuestas a pagar cantidades similares y sistemas no muy diferentes).
En consecuencia, cada obra por 100 (el coste para los contribuyentes a lo que habría que sumar los costes de financiarla), generaría bajo estos supuestos una comisión ilegal de 3. Partiendo del supuesto de que nadie comete una actividad ilegal sin expectativa de un lucro, y del supuesto de que para que cualquier sistema de estas funciones no se pueda permitir que una persona enterada de todo no se lucre, es sencillo inferir que gran parte de ese 3% se repartirá inmediatamente. El porcentaje variará en función de las circunstancias y sobre todo de la excepcionalidad de la acción; si estamos ante un hecho aislado, lo normal es que la comisión se reparta íntegramente, (estaríamos hablando de un negocio aislado en el que los participantes, una vez “liquidado” el asunto repartirían sin más); pero si estamos ante una actividad regular por tiempo indefinido tendríamos que ir a criterios más empresariales, buscando una regularidad en los pagos y en consecuencia entraríamos en aquello de establecer “políticas de dividendos sostenibles”, comprobar los fondos de maniobra o lo que coloquialmente se dice: “hacer colchón”. Leer más
Leo en la razón que han realizado una encuesta que ha servido para ofrecer un titular que cuando menos es sorprendente: “El 97% de los españoles pide un pacto contra la corrupción”. Tal afirmación se desprende de una encuesta, que no está disponible; por lo tanto, no es posible determinar la corrección de tales resultados. Sin embargo, del propio texto de la noticia se descubre que es muy posible que exista una trampa en la redacción de la pregunta sobre la que se extraen tales conclusiones: “el 97 por ciento de los ciudadanos está de acuerdo en atajar, mediante pactos o leyes, la corrupción”. La trampa y la manipulación es más que evidente; tan sólo hace falta imaginar que nos preguntan: “¿está de acuerdo en atajar, mediante pactos o leyes, la corrupción?”. La respuesta a la pregunta así planteada no puede ser otra que un “Sí”; pero sin embargo si la pregunta fuese: “¿Está de acuerdo en que los políticos acuerden un pacto contra la corrupción?”, a pesar de que se obtendría efectivamente la respuesta a lo planteado, la respuesta sería (espero) un mayoritario “NO”. Es una pena que no haya un mínimo detalle de los aspectos técnicos de la encuesta, (entre ellos, la fecha de realización, porque no deja de ser curioso que aparezca de una forma tan adecuada a unas circunstancias que en teoría eran imprevisibles). Leer más
La semana pasada comenzó con la publicación de una encuesta de voto en la que el Partido Popular bajaba del 30% en intención de voto, mientras que la valoración de Mariano Rajoy descendía por debajo de la peor valoración que nos hemos encontrado de Zapatero, (quien por cierto tenía el reto). Sin embargo la semana fue devastadora.
El indulto de un conductor que circulando en sentido contrario ocasionó un accidente con víctimas mortales, que además era un ejecutivo que había contratado al bufete de familiares de exaltos cargos del Partido Popular y en el que el hijo de Gallardón presta servicios, fue contestado con el argumento soterrado de que el hijo de Gallardón estaba en Brasil, (como si no hubiese favores que pagar, por mucho que el hijo no estuviese directamente implicado), y la explicación de Soraya Saez de Santamaría en la rueda de prensa del consejo de ministros de que no se explicaban las deliberaciones del consejo de ministro. Leer más
Mi nombre es Tomás Iglesias, y como todo el mundo sabe, no es fácil describirse a uno mismo. En mi caso es muy sencillo. Soy una persona que ha tenido la oportunidad y la suerte de estudiar Económicas y acabar apasionandome por una disciplina que entiendo como algo que ha de servir para que mejoremos todos.