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Dónde invertir cuando el dinero ya no vale

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Publicado por Gurús Mundi el 31 de octubre de 2012

Muchos analistas especializados en metales preciosos y otros tipos de activos, están advirtiendo del valor que pueden adquirir en el futuro el oro y sobre todo la plata. Argumentan que en el caso de la plata la escasez mundial de dicho metal hace que tan sólo existan extraídos unos 7 gramos por habitante del planeta. Escasa realmente, si lo contemplamos como un bien al que anclar el dinero en un futuro próximo. Y aseguran estos especialistas que es muy difícil encontrar empresas extractoras de plata en las que invertir, puesto que también son mucho más escasas que las mineras esencialmente de oro.
 
 

Además, la plata en un metal resistente al calor, buen conductor de electricidad y fue ya usado históricamente como moneda de cambio junto con el oro. En los últimos 30 años el mundo ha utilizado mucha más plata de la que se ha venido extrayendo. Y las reservas mundiales actuales de plata están en mínimos históricos.

El mismísimo gurú de los metales preciosos, Eric Sprott (os recomiendo seguirle a través de su blog), defiende al Valor que tiene ya hoy en día la plata y le augura un ascenso fulgurante, y nunca mejor dicho. Sprott es un referente como gestor de fondos relacionados con los metales preciosos. Aunque lamentablemente dichos fondos, con resultados excelentes cercanos al 20% anual a pesar de las abultadas caídas del último año, no son accesibles para el inversor que no disponga de una estructura de gestión internacional adecuada (como ya advertimos en este artículo). Os recomiendo la presentación en petit comité que ha hecho recientemente en una cena de Manhattan Mr. Sprott, con el título “Manipulation Meltdown“, demoledora como la vida misma.

Las razones para pensar que el dinero debe volver a estar relacionado con los metales, resultan del todo razonables. La demencial deuda acumulada de los países desarrollados, que será pagada con más deuda o no será pagada, hace que el fiat money -el papel moneda sin respaldo de ningún valor de contraparte más que la mera confianza- sea un activo que vaya a perder Valor en los próximos años de forma extrema.

Algunos lo llamaron hace ya un par de años “Inflation Tempation”, pero más que caer en la tentación, lo que hemos hecho es fabricar papel mojado para evitar el colapso financiero global, por puro instinto de supervivencia, de cómoda supervivencia.

Para muestra de la depreciación ya sufrida del dinero “fiat”, un sólo botón: La pérdida de valor adquisitivo del USD desde 1990 hasta hoy es de nada menos que el 72%.

Es decir, que lo que en 1990 comprábamos por 28 dólares, hoy nos cuesta $100′- Si traducimos estas cifras a inflación real anual, el resultado es que en los últimos 22 años hemos sufrido un 6% anual de devaluación de nuestro dinero, aunque me temo que los sufridores del Euro hemos perdido más en el camino de transición de la peseta a la moneda única.

Pero lo más espeluznante es que desde el pasado 2009, las cifras de creación de dinero, de masa monetaria en circulación se han disparado hasta el infinito y más allá, como vemos en el gráfico superior. Y probablemente ese abuso o huída hacia delante, deje a la altura del betún a la inflación y a la pérdida de poder adquisitivo sufrida desde 1990 hasta nuestros días.

Lo peor en cuanto a devaluación o pérdida de valor del dinero está por venir, sin duda. Y el proceso de traslación del Valor probablemente ya se ha iniciado aunque la mayoría aún no sea consciente de ello.

La pregunta del millón es ¿dónde podemos refugiar nuestros activos para que éstos no pierdan Valor? A nadie se le debería escapar que ante este escenario tan incierto, la renta fija es un tipo de activo que nos condena a la pérdida de Valor, ya que con el paso de los años no hay cupón que vaya a preservar nuestro poder adquisitivo en este entorno.

Además, la renta fija de países y empresas desarrolladas tiene el problema añadido de haber perdido casi toda su solvencia, con lo cual el riesgo no es sólo el de perder muchísimo poder adquisitivo, sino también el de sufrir pérdidas permanentes en la devolución del principal, como advertimos enQuién se ha llevado mi Riesgo?“.

La respuesta más razonable a la pregunta del millón que antes formulábamos, es pues que los activos con más resiliencia ante la devaluación global del dinero, son los anclados a bienes reales y a negocios generadores de Valor, y no a promesas de deuda ni confianza.

Es decir, materias primas de uso prioritario, existencias y capacidad de producción limitadas, como pueden ser las soft commodities, energía, o las hard commodities como los metales preciosos, etc. Y también la inversión a buen precio en negocios consistentes, o sea las empresas con escasa o nula deuda y que sean capaces de seguir generando caja y beneficios a lo largo de los próximos años.

La compra de las acciones de dichas empresas, es decir la inversión en determinada renta variable, van a capear mejor el temporal de la devaluación que los activos de renta fija (a pesar de que hoy por hoy y quizá en el próximo par de años, aún exista Valor en cierta deuda emergente).

Y quien en este nuevo New Normal o paradigma financiero, priorice el hecho de tener en sus inversiones una baja volatilidad a reducir el riesgo de insolvencia y devaluación a medio plazo, va a perder definitivamente la mayor parte de su patrimonio en los próximos años.

El dinero actual, sin otra contraparte más que la confianza, y fabricado a demanda del Sistema para evitar su colapso, debe devaluarse de forma brutal. Sólo así conseguiremos devolver la mayor parte de la deuda en la que nos hemos enfangado.

La clave está en encontrar a tiempo contra qué se va a a devaluar preferentemente, y si ello es susceptible de ser invertido de forma fiable, líquida, regulada y rentable. Y por tanto, nuestras inversiones deben saltar hacia activos que, aunque hoy por hoy sigan transaccionados con fiat money, preserven el Valor en la medida de lo posible. Y sólo el tiempo dirá si eso lo consiguen mejor los metales preciosos, las materias primas o las empresas, aunque probablemente la mejor selección de todas ellas sea el camino. Qué fácil era invertir hace tan sólo 5 años, ¿verdad? Bienvenidos al nuevo mundo real.

Menos mal que Dios aprieta pero no ahoga, y en el planeta las economías desarrolladas son minoría. Afortunadamente para todos, la mayor parte del mundo está emergiendo, pero para quien invierta en activos tradicionales, basados en la deuda y la confianza del primer mundo, el huracán y el temporal van a ser devastadores.

 
 
Etiquetas: invertir · dinero



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Comentarios
1 Valentin
31 de octubre de 2012 (17:55)

Completamente de acuerdo. Veo que no incluyes los REITs que en mi opinión deberían comportarse igualmente bien. ¿O opinas lo contrario?.

Por otra parte, aún veo piedras en el camino (amenazas) que pueden hacer caer los mercados para comprar a precios más baratos. Mientras todo el mundo fija la mirada al Euro, a Grecia,.... China tiene una burbuja inmobiliaria inmensa, que cuando explote hará temblar al mundo entero.

Un saludo, y gracias por tan buen artículo
Valentin

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2 Sueloenventa
01 de noviembre de 2012 (13:47)

muy bueno. me gusto mucho esta entrada, como todas las vuestras.
Acciones solventes, utilities, y plata y oro.
Yo añadiria activos inmobiliarios, por que siempre van a valer algo en caso de una explosion total. no se!

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3 Scoralstom
Scoralstom  en respuesta a  Sueloenventa
04 de noviembre de 2012 (12:44)

Lo malo de los activos inmobiliarios es el palo que te pueden dar con ibis,basuras,etc.
x3

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4 Scoralstom
Scoralstom  en respuesta a  Valentin
04 de noviembre de 2012 (12:47)

El abueno Warren parece que apuesta al alza en el sector inmobiliario, dicen que han aumentado las ventas de alfombras y demas cosas para las casas.
Abrazo.

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