“La solución a la crisis debe ser rápida; debemos modificar la dirección del vehículo mientras está aún en marcha”. Son declaraciones de Guido Mantega, titular de Finanzas de Brasil, país que ostenta la presidencia en ejercicio del G-20. Este grupo de veinte países ha sido la plataforma elegida para la puesta en común de las aportaciones que se consideran necesarias con vistas a fijar un nuevo orden económico mundial.
De hecho, a la reunión se le ha llegado a denominar ‘refundación del capitalismo’ o ‘Bretton Woods II’ tras lo que se ha entendido como un posible fracaso del capitalismo. Demasiadas omisiones en la regulación del sistema financiero sumado al ‘tobogán’ de la globalización que ha exportado las virtudes y defectos de unos sistemas económicos sobre otros, han desembocado en un fuerte impacto en la economía real.
De hecho, a la reunión se le ha llegado a denominar ‘refundación del capitalismo’ o ‘Bretton Woods II’ tras lo que se ha entendido como un posible fracaso del capitalismo. Demasiadas omisiones en la regulación del sistema financiero sumado al ‘tobogán’ de la globalización que ha exportado las virtudes y defectos de unos sistemas económicos sobre otros, han desembocado en un fuerte impacto en la economía real.
