Yordomo
26/06/12 00:46
Ha comentado en el artículo
Una acojonante carta de Roberto Centeno
Leída la carta (recomiendo encarecidamente la lectura, para poder valorarla), la verdad es que propone cosas bastante sensatas, que muchos suscribimos al 85% (no todo, pero sí mucho).
Pero como no te gusta lo que plantea, descalificas la persona. "Presunto catedrático", te lanzas a juzgar su calidad democrática, presunta persona, presunto enterado... ¿Pero tú quién te crees que eres? (esto NO es una pregunta retórica; hay que creerse muchas cosas para juzgar a alguien por sus opiniones como lo haces tú... y siento curiosidad por conocer cuáles son las que crees tú de ti mismo).
Tachas de demencial el que alguien plantee el desmantelamiento de las autonomías (cuanto antes, por favor, al menos la mía, yo no la necesito para nada; varios cientos, quizá miles de políticos inútiles menos, y un montón de duplicidades con la administración central menos, si no directamente un montón de competencias que nunca debieron ser transferidas), y acto seguido vas y dices que en un modelo sin autonomías no podríamos ni opinar. Toma ya. O sea, que en todas las democracias del mundo sin sistemas pseudo-autonómicos, que son unas pocas, los ciudadanos viven oprimidos. Pero tú no eres demagogo. No.
Democracia es otra cosa. Usar mucho la palabra no le da a uno el derecho para repartir o denegar carnets de demócrata a quienes no opinan como uno. Alguien te lo tiene que recordar. Descalificar a la persona cuando no nos cuadran sus ideas, me recuerda a otras épocas...
Y desde luego ya que asumo que estoy en el grupo de los que no nos deseas que volvamos de nuestras vacaciones, no te quepa duda que volveré. Aunque sólo sea por llevar la contraria a los que no quieren que vuelva. Yo, mi manera de ver las cosas, tan opuesta a la tuya.