A ver, que mezclas las buenas intenciones con un montón de cosas de dudoso origen.
Primero de todo, ¿por qué te diriges a mí en plural? Yo no soy nosotros. Soy yo. Y mi opinión es la mía, formada por mí mismo, en el ejercicio más o menos lúcido de mis facultades mentales. Leo de aquí y de allí y luego saco mis conclusiones, más acertadas o menos, pero las mías, no las de nadie más. Esto que quede claro. No vuelvas a dirigirte a mí en plural si pretendes que te preste atención. Si no lo pretendes haz lo que te de la gana, como no podía ser menos.
Imagino que te refieres a mí en plural porque es más fácil crear así un "enemigo común" en todos aquellos discrepamos contigo (muy democrático esto... el que discrepa conmigo es un malvado) y así poder atrubuirnos cualidades de maldad y vileza. Lo siento, pero no desayuno niños por las mañanas, no me afilo los colmillos, y no disfruto nada, pero nada, nada con el mal ajeno. Siento decepcionarte en esto.
Que no disfrute nada con el mal ajeno, y que por supuesto no tenga nada, todo lo contrario, en contra de que quien lo está pasando mal encuentre una solución a sus problemas, no significa que me tenga que parecer bien que la solución a los problemas sea comportarse como menores de edad, y no responder de las decisiones de uno. Podríamos estar de acuerdo en que en determinadas situaciones, determinados casos con riesgo de exclusión social deberían atenderse adecuadamente, y para ello debería haber viviendas sociales y mecanismos de ayuda para este tipo de casos extremos. Pero ese no es el caso de la mayoría de los deshaucios en españa.
Seguro que estamos de acuerdo en que los bancos (perdón, las cajas, es que me gusta puntualizar, ya que son las cajas de ahorro las que más parte de culpa han llevado en todo esto...) no tienen de qué quejarse, y no son desde luego víctimas ni mucho menos.
Pero como generalidad, que de pronto se intente proclamar la no responsabilidad de los sujetos en los compromisos firmados, sienta un precedente muy muy peligroso. Luego queremos que se nos trate como a adultos libres.
Y no, lo que estás proponiendo no es arreglar un problema. Es canjear un problema por otro. O traspasar la responsabilidad del comportamiento irresponsable de algunos en otros que no lo han tenido. Que para el caso es igualmente negativo.
A los casos extremos, que son los menos, se les debe ayudar a rehacer su vida, se les deben facilitar alquileres sociales, oportunidades de formación, incuso períodos de carencia, etc. etc. etc.... faltaría más, esa sí es una obligación del Estado, tratar de impedir la exclusión social de tanta gente sea posible. Pero los compromisos adquiridos se deben cumplir. Esto es la base de cualquier sistema social serio.
Sabiduría e inteligencia la justa. Sentido común es lo que gasto algo más. Si gano 100, y pido una hipoteca de 80, antes o después tendré un problema. Es pura lógica.
No me siento idiota porque otros puedan arreglar un problema. Me siento idiota porque al final unos cuantos (los de siempre) vamos a pagar por las decisiones irresponsables de otros (entre los que incluyo a banqueros, políticos, e hipotecados irresponsables) que además no van a arreglar su problema, porque no habrán aprendido nada, y a la mínima volverán a las andadas, que ya somos otros los que pagamos.