A los que menos le conviene que se reduzca el salario de los funcionarios es al pueblo, no a los funcionarios. Los fucnionarios prestan un servicio vital para la gente: educación , justicia, sanidad, orden y seguridad, bonberos, etc. Otra cosa es racionalizar el contingente de funcionarios, es decir, establecer planes de empleo que traslade a los funcionarios sobrantes en unos sectores hacia los que están deficitarios, o aprovechar mejor los recursos humanos de las administraciones. Por ejemplo, desminuir los liberados sindicales en la administración; eliminar el puesto de asesores pues la administración cuenta con miles de funcionarios que son doctores, liecnciados, master, y muchos otros del grupo A1. Te dirán que son de confianza, pero no hay funcionarios de confianza para los altos cargos.
Otra cosa, racionalizar las estructuras orgánicas que se han inflado en los últimos años y que suponen cientos de directores generales y subdirectores generales a lo largo y ancho del país y en todas las administraciones públicas: central, comunitaria y local.
Los fucnionarios son gente que no depende del gobierno de turno, que debe ejercer sus funciones con objetividad y basandose en la ley. Esto es una garantía para todos los españoles, que no vean que sus derechos frente a la administración dependen del color del gobierno. Pero un funcionario mal pagado es un peligro para la sociedad, pues sería un desastre para España que los médicos, jueces, etc, trabajen desmotivados. Al ganar poco, tienen que buscarse un segundo empleo en el mercado subterraneo ambiente propicio para que se corrompa y además no puede dedicar tiempo para su superación profesional. Imaginate un policia que no pueda estudiar las nuevas leyes, es un desastre.
Por otro lado, los gastos del Estado se dividen en distintos capitulos o conjuntos de gastos, uno de ellos es el gasto de personal. Es injusto y peligroso compensar el exceso de gastos en otras areas de decisión política: hacer carreteras, obras, etc., que muchas veces benefician a amiguetes, con el capitulo de gastos de personal. Este debería ser un capítulo intocable a la baja, se pudiera conjelar en epocas de crisis pero no bajar, sobre todo cuando el deficit no es resultado de la crisis sino de decisiones políticas de gastar y gastar sin criterio económico, cuando el Pacto de Estabilidad y Crecimiento deja bien claro que el deficit no debe sobrepasar el 3%.
¿Qué necesidad había de regalarle a la gente 400 euros, de instaurar un cheque bebé que también beneficiaba a los de rentas ricas, de subvencionar una musica o peliculas que la gente no ve en nombre de la cultura, de financiar programas y programas no estrictamente imprescindibles, etc, etc? Lo que quiero decir, es que el deficit no baja sólo pero tampoco sube sólo, alguien lo subió.
Es muy desmoralizante que le bajen el salario a los funcionarios para avalar a los Bancos, para que la gente se compre un coche nuevo, etc, etc. Pero lo peor no es eso, es el mensaje a los políticos, si quieres hacer una inversión, o dar una subvención, no hay problemas, le subimos los impuestos a los funcionarios mejor dicho le bajamos el salario: ja, ja , ja.