EUROPA PRESS
El consejo de administración de Eurobank decidió hoy "por unanimidad" cesar a Rubén Manso como presidente y director general de la entidad, siete meses después de que asumiera estos cargos, y nombrar en su lugar a Rosa María Cornet como nueva presidente de la entidad, informó hoy el banco.
Para Rubén Manso, este acuerdo es ilegal por haberse alcanzado en una reunión del consejo a "instancias" del anterior presidente, Eduardo Pascual, y aprobado "con actas falsas de un consejo que nunca se celebró", según manifestó en declaraciones a Europa Press.
El banquero denunció además que el acuerdo se ha realizado por un consejo celebrado sin su presencia y con antelación a la reunión oficial que hoy tenía convocada el consejo en la sede del banco en Madrid, y tras oficializar la destitución de José Luis Rubio, afín a Manso, con lo que eran mayoría los miembros simpatizantes de Pascual.
El cese de Rubio ya fue anticipado en la última reunión del consejo, el pasado 6 de abril, y para ocupar su cargo se nombró precisamente consejera a Rosa María Cornet, la nueva presidenta. Sin embargo, Manso no dio validez a este acuerdo por haberse aprobado tras levantar actas y una vez que éste abandonó el encuentro, según fuentes próximas al hasta ahora presidente.
Las mismas fuentes aseguraron que el cambio en el consejo obedecía al temor de Pascual de que uno de los expedientes que tiene abierto el Banco de España contra todo el consejo de Eurobank --a excepción de Manso-- resuelva apartar de sus cargos a los miembros nombrados por Pascual, por lo que el principal accionista se quedaría sin representación en el consejo.
Si el Banco de España resolviera apartar de sus cargos a todos los consejeros, se quedaría en el consejo María Vaqué, afín a Pascual, y Manso, que por ser presidente, contaría con voto cualificado, por lo que las decisiones adoptadas por el consejo no tendrían en cuenta los deseos del principal accionista.
Tras el cese de Rubio, el consejo de hoy contaba con dos personas afines a Pascual: María Vaqué y Maria del Carmen García Robledo, o tres si se incluye la nueva presidenta, y una persona favorable a Manso: Alfonso Coronel de Palma, según el presidente cesado.
Eurobank justificaba en un comunicado el cese de Manso a que su voluntad era "contraria" al deseo de los miembros del consejo de administración de efectuar los pagos a los depositantes "en el menor plazo posible".
Un portavoz del ex presidente y principal accionista del banco, Eduardo Pascual, aseguró que éste coincide con la línea expresada en el consejo y es partidario de agilizar al máximo el pago a los acreedores.
Para Manso este argumento "no es verdad" y responde a una estrategia "para despistar", puesto que "la única discrepancia" está "en todo caso" en que, junto a Coronel de Palma, él se ha declarado partidario "de pagar un interés del 4 por ciento a los depositantes", en contra de la opinión del resto del consejo.
INTENTO DE RECUPERAR EL CONTROL.
Manso considera que la convocatoria del consejo que ha aprobado su cese es "un intento clarísimo de Pascual de tomar el control para paralizar las reclamaciones del banco, que pide a empresas suyas, deudoras de Eurobank, el pago de 6 millones de euros".
De confirmarse este extremo, sería la segunda vez que Pascual promueve iniciativas para recuperar el control del banco, del que es propietario directa e indirectamente de casi un 60 por ciento --el 33 por ciento, según el banco--.
A principios de noviembre, dos sociedades suyas, Tradona y Aurbar, solicitaron de manera sorpresiva una junta extraordinaria de Eurobank para destituir al consejo, después de que el banco acordase el 26 de octubre emprender acciones judiciales contra Pascual, y que no llegó a celebrarse.
Manso ha puesto el caso en manos de los interventores judiciales que supervisan el proceso de suspensión de pagos