Tarde, mal y a rastro, te agradezco la información que me brindaste en su día. Y ya de paso, aprovecho para informarte de lo acontecido desde entonces.
A día de hoy (seis meses después del siniestro), al menos en cuanto los movimientos que ha hecho mi seguro al respecto, me encuentro como al principio.
Los únicos cambios han sido, que después del desorbitado presupuesto que se había hecho en mi concesionario para el arreglo del coche (de los cuales mi seguro únicamente cubría 600€ para su arreglo tras su calificación como siniestro total) opto por llevármelo de allí, y ya que el resto de dinero tendría que salir de mi bolsillo, encuentro un mecánico que puede conseguir piezas sueltas y recomponer el asunto con buenos resultados por 1.000€ (menos de la mitad de lo que me pedían en el taller oficial).
La primera sorpresa me la llevo cuando voy al taller del concesionario y me dicen que para poder sacar el coche de allí debo abonarles 90€ por "gastos de montaje" (curiosamente dos horas REDONDAS, para sus 90 también REDONDOS Euros sin céntimos) ya que el vehículo tuvo que ser desmontado para que el perito de la compañía valorase si había daños internos.
Al parecer el taller no cobra nada por desmontar el coche, pero no ocurre lo mismo con la operación contraria. Es decir, que o pagas, o te llevas el coche a piezas debajo del brazo ¿¿??
Que baje Dios y diga si esto no es una tomadura de pelo.
El día que voy a llevar a la oficina de mi compañía mis informes médicos (urgencias, baja y alta) junto con las facturas de facultativos y fisioterapeutas una vez finalizados todos los tratamientos, aprovecho para llevarles la factura de los mencionados "gastos de montaje". Una vez entregado, comento que, aparte del arreglo de mi coche, he tenido que pagar esos gastos de mi bolsillo y que no me parece de recibo que si el perito de la compañía NECESITA que desmonten el coche para valorarlo a fondo, me hagan correr a mí también con esos gastos. Una amable chica desde detrás de una mesa me informa: "Te los cobran porque no has querido arreglar allí el coche. Yo la factura te la mando por fax si quieres a la central, pero no te van a dar nada".
Pero a ver, que yo me entere... el perito tiene que valorar los daños internos del vehículo SÍ O SÍ, ya sea en ese taller o en cualquier otro. Y que yo sepa, el perito está contratado por la aseguradora. Para que el perito haga su trabajo, necesita que un par de mecánicos desmonten el vehículo. ¿No debería la aseguradora de correr con esos gastos al ser NECESARIOS para que el perito haga su trabajo?
A día de hoy, me han pagado las facturas de las ya habituales veinte sesiones de fisioteapia de rigor, que por lo que he visto, se prescriben en casos como el mío. Parecía que la cosa, aunque a trompicones, prosperaba...
En su momento, la amable chica de la oficina, después de una llamada telefónica, me informa de que el encargado de llevar la parte de daños materiales de mi siniestro, dice que tardarán entre diez y doce días en ingresarme el dinero, ya que al parecer estaban intentando "conseguir" el valor de mercado, y con suerte cubriría los 1.000€ que pagé por el arreglo. Todo parecía que tenía mejor pinta...
Pero de esos "diez o doce días" ya hace MÁS DE TRES MESES.
Entretanto hago varias llamadas al seguro y pregunto por la situación en la que se encuentra todo. Y el mismo y ya mencionado encargado de llevar los daños materiales del siniestro (la MISMA PERSONA CON LA QUE HABLÓ DELANTE DE MÍ LA CHICA DE LA OFICINA A LA QUE HABÍA ACUDIDO) me dice "¿conseguirle el valor de mercado?; ¿quién le ha dicho eso?; yo no sé nada"
Esa fue la gota que colmó el vaso.
Sentí que me estaban tomando el pelo tan brutalmente que me busqué un abogado.
Tengo que pagarle el 10% de lo que me indemnicen, pero si sirve para apretarles las tuercas, ponerlos contra las cuerdas y conseguir que me den hasta el último puñetero céntimode Euro que me deben, bien pagado está.
A día de hoy he dejado todo en sus manos, ya que no quiero cruzar ni siquiera una sola palabra con nadie en cuya nómina mensual figure el nombre del seguro (que por cierto, mientras tanto, ha renovado automáticamente mi póliza).
LOS TIENEN CUADRADOS
Desde entonces, me han llamado un par de veces (supongo que al ver llegar la carta del letrado ven que no estoy de broma) y me quieren dar todo "el cariño" que me habían negado hasta la fecha. Yo en esas dos ocasiones les he dado el número de teléfono del bufete y les he dicho que conmigo no tienen nada que hablar.
Y nada más amigo mío. Hasta la fecha no he recibido ningún tipo de información ni oferta por los daños, ni por un lado, ni por otro, y sigo esperando, ya camino del séptimo més de un accidente sencillo, aparentemente que no acarrearía problemas por su simpleza, y que se podría haber solucionado en un par de semanas, pero PELAYO ahí sigue... duro y cabezota como el aquel rey asturiano de mismo nombre.
Una vez más te agradezco la atención y ayuda que me prestaste en su día.
Un saludo muy cordial